Asedio judicial a líder agraria

0
120
Doris Rivera

Anzorc denuncia que es un montaje

Doris Rivera
Doris Rivera

La Fundación para los Derechos Humanos del Oriente Colombiano (DHOC) informó que gracias a la asistencia jurídica brindada fue declarada ilegal la captura de Doris Rivera y está en libertad. Sin embargo el montaje judicial continúa.

La detención de la defensora de derechos humanos y presidenta de Aspromacarena, Doris Rivera Ríos, ocurrió en la ciudad de Villavicencio el 10 de febrero por parte de agentes de la Policía Nacional. De forma inmediata se inició la solidaridad y la denuncia del montaje judicial y detención ilegal.

Voceros de la Fundación DHOC denuncian que, como este caso, existen más de cuarenta prisioneros políticos y sociales en el Meta para quienes hay que exigir la inmediata libertad.

La Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (Fensuagro-CUT) también protestó por los hechos ocurridos: “Es importante resaltar que la región del Bajo y Alto Ariari ha sido una zona de alta confrontación armada entre el Ejército y la insurgencia desde los orígenes del conflicto social y armado que vive nuestro país, y que aún hoy siguen sucediendo hechos de persecución y estigmatización contra la población civil, situación que pone en zozobra a los pobladores de esta región ya que las secuelas del horror paramilitar con auspicio del Ejército continúan afectando a los campesinos”.

Para Fensuagro estas son acciones reprochables que no dan muestras de paz en esta región tan martirizada, pues los anuncios del Gobierno frente al avance importante de los diálogos de paz que se desarrollan en La Habana entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC-EP, no dan muestra de voluntad política por parte de las Fuerzas Armadas en la construcción de una paz con justicia social estable y duradera.

Dirigentes políticos y sociales, defensores de derechos humanos y comunidad en general exigen a las autoridades colombianas el cese de esta práctica sistemática contra líderes campesinos populares y el desmonte de esta política perversa de montajes y señalamientos en contra de los procesos organizativos.