Grupos cercanos a los «Urabeños» están utilizando la estrategia del miedo para callar los procesos sociales, para estigmatizar a los jóvenes y para silenciar las problemáticas del microtráfico a punta de bala por medio de la mal llamada «limpieza social».

asamblea seguridad y convivencia nuevo chile

Redacción Bogotá

Con una asistencia de aproximadamente cien personas, el viernes 10 de abril se llevó a cabo la asamblea de seguridad y convivencia en el histórico barrio del sur de Bogotá que Mario Upegui construyera en homenaje al proceso revolucionario de Salvador Allende.

Es preciso resaltar que este espacio busca solucionar las problemáticas sociales y de seguridad que aquejan a los habitantes. A modo de quejas y reclamos todos los asistentes buscan mediar y darle solución a sus problemáticas. Pues bien, en esta ocasión brillaron por su ausencia la alcaldesa local y el comandante local de la estación de Policía de Bosa, quienes a nombre de la institucionalidad encargaron a un delegado de la Alcaldía local que cumplió la función de «escuchar para llevar plegarias», cuando en concreto las instituciones deben cumplir el papel de mandatar y construir soluciones para un constituyente primario chileno que se ahoga en el mar del paramilitarismo, la corrupción policial y el microtráfico.

Durante la asamblea se hicieron denuncias graves, tales como la corrupción en el cuerpo de Policía, quienes escoltan a ciudadanos para que cobren cuentas pendientes entre vecinos; la inoperancia de los cuadrantes que llegan tarde a los hechos; y la inoperancia de las tres cámaras de seguridad que la Policía Nacional tiene en el barrio porque miran hacia el techo del salón cultural y hacia el techo del colegio Nuevo Chile.

La Unión Patriótica de Bosa estuvo presente denunciando que grupos cercanos a los «Urabeños» están utilizando la estrategia del miedo para callar los procesos sociales, para estigmatizar a los jóvenes y para silenciar las problemáticas del microtráfico a punta de bala por medio de la mal llamada «limpieza social».

Denunciamos que en procesos sistemáticos como estos puede caer cualquier persona que llegue a casa después de las diez de la noche. Entonces el derecho a libre movilidad por nuestro barrio y nuestros territorios queda limitado al miedo y la desazón de no saber qué pasará con nuestros jóvenes que estudian en las universidades en jornada nocturna, con los trabajadores que llegan tarde, etc. Denunciamos que en esta estrategia está ligado directamente el CAI de Villa del Río que es el mas cercano y el que opera en el barrio, pues ha habido colaboración por medio de negligencia en capturar a las personas que generan el miedo por medio de panfletos o atemorizando de frente a la población.

La asamblea finalizó sin concretar nada porque no había presencia directa de las instituciones encargadas para este tema. Entonces, cuando sucedan acciones de hecho por parte de la comunidad para denunciar este tipo de acciones, o cuando la misma comunidad se tome la justicia por manos propias, que no vengan a decir que no se generan espacios democráticos donde se escuche la institucionalidad, porque sí los hay. Finalmente se decidió volver a convocar esta reunión en próximas semanas y se exige la presencia de los ediles de la localidad, la alcaldesa local y el comandante local de Policía de Bosa, ¡porque el Nuevo Chile le pertenece a su comunidad, no al paramilitarismo, ni al microtráfico!