Junta directiva confederal de pensionados

Juan Salguero
Promotores del frustrado intento de división de la Confederación de Pensionados de Colombia, CPC, poco interesados en su fortalecimiento, desconocieron el fallo emitido por el Ministerio del Trabajo que invalidó como congreso una reunión de Villavicencio y optaron por prolongar la crisis. Aunque en la sentencia se advierte que contra ella no procede ningún otro recurso, insisten en la división. Contrataron los servicios de un abogado e interpusieron una voluminosa tutela ante la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá, en la cual al hablar de todo, menos del derecho fundamental que supuestamente les fue violado, finalmente les fue negada.
A sabiendas que la reunión en la capital del Meta la impusieron, improvisando, sin preparación y sin la presencia de la mayoría de las organizaciones filiales y argumentaron afán de consolidar a la CPC. No obstante, a la fecha este afán no se nota, y por el contrario, al prolongar indefinidamente la crisis le hacen un mandado al Gobierno porque debilitan al movimiento pensional en momentos en que debe estar unido para enfrentar la arremetida legislativa que se viene con los proyectos de reformas pensional y tributaria.
Adicionalmente, vienen actuando en contra de los pensionados al persistir en la campaña de sabotaje al accionar de la Confederación, e insisten en ahogarla financieramente promoviendo el no pago de las cuotas y obligaciones, conociendo la crítica situación por la que atraviesa, con embargos sobre su patrimonio, deudas millonarias a la administración del edificio donde funciona la sede y otras entidades y hasta deudas prestacionales a los funcionarios que ilegalmente insisten en retener. Quedan interrogantes ¿de dónde salen los recursos con los cuales se está financiando la división, cómo pagaron en Villavicencio y al abogado?
No obstante, por sobre la actitud antipensional de los divisionistas, la CPC con su Comité Ejecutivo y sus filiales, continúan defendiendo los interés de los pensionados, representándolos ante los funcionarios del Estado encargados de la seguridad social, fortaleciéndose con nuevas afiliaciones, resolviendo la problemática pensional; y manteniendo los contactos con el conjunto del movimiento popular, participando en el Colectivo Unitario de Trabajo Pensional y en las coordinadoras sociales, diciendo “sí” a la preparación de una jornada de protesta en defensa de los derechos pensionales y contra de la profundización neoliberal, sumándose a la defensa de lo público en contra la venta de la ETB y el Acueducto en Bogotá y demás patrimonio en el ámbito nacional.
El presidente de la CPC, Orlando Restrepo Pulgarín, hace un llamado a los compañeros que persisten en la división a acatar los fallos de Mintrabajo y de la negada tutela; a asumir el compromiso adquirido con las bases pensionales, recordándoles que algunos de los promotores de la división perdieron el aval de sus organizaciones y no tienen por qué estar perjudicando a sus compañeros y que en consecuencia lo que corresponde es ponerle la cara a las responsabilidades y trabajar por el fortalecimiento de la CPC.
En cuanto el próximo paso en opinión del fiscal de la CPC, Antonio Yemail del Risco, el conglomerado cepecista debe concentrarse en preparar la próxima junta directiva confederal convocada para el 17 de junio a las 9 de la mañana en la sede de la confederación, evento que deberá fijar fecha al próximo congreso extraordinario.