El VIII Congreso del PCC (II)

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Filiberto Barrero

José Ramón Llanos

El informe de Gilberto Vieira también contiene una caracterización del rol jugado por las distintas clases sociales ante la dictadura. Se caracteriza la actitud de los latifundistas, los cuales apoyaron toda “la política terrorista contra el pueblo, el latifundismo acogió la violencia que era fomentada desde el Gobierno como el mejor instrumento para ensanchar dominios semifeudales a costa de pequeños y medianos propietarios campesinos”.

La burguesía en general apoyó la política del gobierno conservador y la dictadura militarista. Pero en la medida en que el dictador Rojas Pinilla fue poniéndoles impuestos, el empresariado impulsó la oposición a la dictadura, por eso apoyaron la lucha del pueblo. Sin embargo, al final impulsaron una política conciliadora.

La posición del campesinado

El campesinado en general, una de las víctimas de la violencia de las dictaduras, se defendió heroicamente. Por eso, en el campo hubo una oposición armada que en algunas regiones como en los Llanos, devino una poderosa guerrilla desde 1949 hasta 1957. Sin embargo, a esta lucha campesina le faltó el apoyo decidido de la clase obrera. El informe subraya el hecho de que la clase obrera, debilitada por la división sindicalista no pudo neutralizar el terrorismo de Estado.

También el hecho de que algunos sectores del Partido tuvieron acciones aventureras, que también contribuyeron a esta ineficacia de la lucha obrera. Sin embargo, el movimiento sindicalista se recompuso y participó activamente en el frente contra la dictadura de Rojas Pinilla.

Los partidos políticos y la dictadura

Gilberto Vieira se detiene en el análisis del Partido Conservador identifica su carácter autoritario, antidemocrático y sus defensas a ultranza de los latifundistas semifeudales.

Pero hay que reconocer que durante la dictadura el Partido Conservador apoyó a los sectores más reaccionarios y las políticas del imperialismo yanki.

El reconocimiento de los errores cometidos por el Partido

El informe reconoce también los llamados errores idealistas e izquierdistas del PCC. Manifiesta que hubo una “perspectiva idealista, se confiaba en la acción y hasta en una rebelión final de las masas contra la dictadura de Rojas”. Este error fue producto de no tener en cuenta debidamente los hechos económicos y políticos e ignorar la situación real de la clase obrera y el “aislamiento en que se encontraba la resistencia guerrillera en los campos. Igualmente se cometió el error de no preservar los cuadros en las ciudades ni formas de trabajar clandestinamente entre los obreros”.

También fue negativa la tendencia pequeño burguesa del “heroísmo personal” practicado por muchos comunistas. El Partido no llegó a comprender que las condiciones imperantes en Colombia en ese momento exigían que la forma principal de lucha debía ser el trabajo clandestino, “especialmente el trabajo clandestino de organización del Partido y de la clase obrera.

La lucha por la legalización del PCC

Después de la caída de Rojas Pinilla el principal empeño del Partido fue luchar por la legalización, orientación aprobada por el 20 Pleno del Comité Central. El objetivo lograr la derogación del Decreto 0434 de 1956. Un paso hacia la legalización fue reconocer las reformas del Plebiscito de diciembre de 1957, ya que en esa forma se facilitaba la legalidad del PCC. En esa forma, el Partido se empeñó en la lucha por la defensa “y ampliación continua de las libertades democráticas”.

Finalmente, el Partido logró su legalización y participó en las campañas electorales y así contribuyó a la formación de movimientos populares. Por eso el Partido participó en las elecciones de marzo de 1957 para elegir concejos, asambleas y Congreso Nacional.

El Partido se empeñó en denunciar ante las masas el sistema paritario del Frente Nacional que constituyó una coalición del liberalismo con una facción de Laureano Gómez. El Partido fue el primero en denunciar el Frente Nacional como una dictadura, Entonces se planteó la necesidad de crear el Frente Democrático de Liberación Nacional con una orientación antiimperialista y antifeudal.

Finalmente, Vieira explicó en qué consistieron las tareas fundamentales y la tarea principal del Partido en ese momento “la reorganización legal del partido y el crecimiento de su influencia entre el pueblo, especialmente entre la clase obrera”.

La Declaración Programática

Álvaro Vásquez. Foto archivo VOZ

El camarada Álvaro Vásquez explicó por qué el proyecto de Programa al culminar los debates en el Congreso devino Declaración Programática. La razón mencionada fue haber comprendido la naturaleza del Programa y el nivel de investigación de la realidad nacional que el Partido debe desarrollar para formular un Programa adecuado para el trabajo político.

En el texto se expresa así: “El Programa del Partido, dicho en pocas palabras, debe expresar las necesidades objetivas de la vida material de la sociedad colombiana, las transformaciones revolucionarias que esta exige y que deben ser llevadas a cabo por las nuevas fuerzas sociales dirigidas por la clase obrera a través de su Partido, el Partido Comunista”.

Esto significa que para lograr un buen programa debe contarse con una investigación científica de todos los procesos económicos, políticos, sociales del país, para que el Programa logre identificar las principales cuestiones de la nación y que el Partido pueda establecer claramente los objetivos de su lucha, la tarea principal del Partido y sus estrategias, el estado del movimiento revolucionario, el grado de dependencia al imperialismo yanki, las relaciones de producción tanto en el campo como en las ciudades.

La Declaración Programática definió la crisis de la estructura económica del país, el carácter anacrónico de su economía, la situación de pobreza del pueblo como consecuencia del sistema social económico y político de Colombia, definió el imperialismo yanki como el principal enemigo de la nación, describió las formas del saqueo de nuestra economía, las debilidades de nuestras exportaciones, los bajos precios del café, y los artículos exportados por los condicionamientos de los monopolios norteamericanos.

Caracterizó al atraso del país debido a las condiciones semifeudales de la economía agraria la presencia de los grandes latifundios etc. Analizó la producción industrial, el grado de su desarrollo, el carácter monoexportador, la dependencia del imperialismo. La necesidad de desarrollar la industria pesada.

La Declaración Programática también describe la situación de las clases sociales, tanto la burguesía, la clase obrera, el campesinado, y las llamadas capas medias. Apunta cómo algún sector de la burguesía tiene intereses opuestos a los del imperialismo norteamericano.

La Declaración Programática culmina afirmando que el gobierno Democrático de Liberación Nacional protegerá los bienes de los capitalistas nacionales, pero “confiscarán los de quienes traicionen los intereses nacionales en beneficio del imperialismo yanki. Establece las tareas de la revolución agraria y antiimperialista y el papel del Partido Comunista y el camino de la revolución colombiana.

Los nuevos estatutos del PCC

El informe sobre los nuevos Estatutos del Partido Comunista de Colombia, lo presentó el camarada Filiberto Barrero. Allí se destacaron los principios básicos de la organización del partido, el carácter colectivo de la dirección, el nuevo tipo de partido, la división territorial del Partido, los deberes y derechos de los miembros del Partido.

De manera extensa en los Estatutos se analiza la naturaleza de la célula y la fortaleza de esta forma organizativa. De igual manera se hace una descripción de los Comités de Zona, la importancia del Comité Central y los Congresos del Partido. La importancia y el rol de los cuadros dirigentes del partido.

Finaliza el informe sobre los Estatutos con una larga exposición sobre la Juventud Comunista, su importancia, su naturaleza y la forma como se articula al Partido Comunista.