miércoles, abril 17, 2024
InicioInternacionalCumbre Unión Europea-Celac: El tema Ucrania caldea los ánimos

Cumbre Unión Europea-Celac: El tema Ucrania caldea los ánimos

Mientras Europa busca fortalecer la transición energética, América Latina pretende depurar las relaciones exteriores de cualquier vestigio de colonialismo. La cita de Bruselas deberá reflexionar sobre los valores comunes que definen las relaciones entre las dos regiones

Ricardo Arenales 

En víspera de la celebración de la III cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, Celac, y la Unión Europea, prevista para los días 17 y 18 del presente mes en Bruselas, Bélgica, los dos bloques de naciones se han dividido en torno al tema de Ucrania. Mientras la UE hace esfuerzos por involucrar a América Latina en la guerra, en favor, desde luego del régimen de Zelenski, la Celac aboga por una salida política negociada al conflicto, superando la confrontación armada.

Un factor adicional que causó molestia a los países latinoamericanos, fue la decisión unilateral e inconsulta del presidente del gobierno español Pedro Sánchez, de invitar a Zelenski a participar en la cumbre. Ante la molestia generalizada, Madrid retiró la invitación al político ucraniano.

La Celac mantiene una actitud de neutralidad frente a la guerra en Ucrania y quiere conservar un nivel de buenas relaciones, tanto con la Unión Europea como con Rusia. Zelenski supo de la postura de la Celac y reaccionó al respecto: “Él me invitó, pero algunos líderes de América Latina bloquearon esa invitación”.

Romper la neutralidad

Sánchez había dicho que la presencia de Zelenski en el foro multilateral, habría sido una buena oportunidad para que la región comprendiera la versión ucraniana del conflicto, con la finalidad de conseguir respaldo financiero, humanitario y militar a Kiev desde Occidente. Es decir, hacer trizas la neutralidad de la Celac.

Otro factor de discrepancia, y muy serio, ha sido un proyecto de declaración final que la Unión Europea envió a los países latinoamericanos. Allí se incluían varios párrafos referidos a un apoyo expreso a Ucrania, haciendo referencia a resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

A principios de julio, la Celac envió una contrapropuesta en la que, en su lugar, proponen que la declaración que se apruebe se refiera a que ambos bloques regionales abogarán por “soluciones diplomáticas serias y constructivas al conflicto actual de Europa”.

Añaden que esa solución sea “por medios pacíficos” que garanticen la soberanía y la seguridad de todos, así como “la paz regional e internacional, estabilidad y seguridad”. “Borraron todo sobre Ucrania”, se quejó un diplomático europeo al respecto, al examinar la contrapropuesta de la Celac.

Reparación por actos de colonialismo

El borrador sugerido por el bloque de países latinoamericanos va más allá y solicita a los europeos reparaciones por los daños infligidos a los pueblos latinoamericanos por el saqueo y las muertes causadas durante la ocupación colonial.

“Reconocemos y lamentamos profundamente el sufrimiento incalculable infligido a millones de hombres, mujeres y niños como resultado de la trata transatlántica de esclavos africanos”, expresa el proyecto de borrador de la cumbre.

El texto hace énfasis en “la necesidad de que se tomen medidas apropiadas para restaurar la dignidad de las víctimas (de la trata transatlántica de esclavos africanos), incluidas reparaciones y compensaciones” para ayudar a sanar la memoria colectiva y revertir los legados del subdesarrollo.

Nuevos retos

La reunión de Bruselas fue convocada bajo el lema Renovar la asociación birregional para fortalecer la paz y el desarrollo sostenible. La intención es loable, si los sectores guerreristas del viejo continente, aliados a Estados Unidos y la OTAN, desisten de la mención al tema de Ucrania y su hostilidad a Rusia.

Ante los recientes desafíos, como la recuperación en la postpandemia, la crisis climática global, la crisis alimentaria y otros retos, el Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, hizo un llamado para fortalecer esta relación Atlántica, fundada en lazos históricos y valores compartidos.

La llegada del covid-19 y la guerra en Ucrania han significado nuevos e inéditos problemas para la Unión Europea, como la crisis en la cadena de suministros y la necesidad de diversificar los recursos energéticos. Frente a una coyuntura de esta naturaleza las relaciones birregionales adquieren una importancia renovada.

Mientras Europa busca fortalecer la transición energética, América Latina pretende depurar las relaciones exteriores de cualquier vestigio de colonialismo. En las semanas que anteceden a la cumbre de Bruselas, desde América Latina se han levantado voces de alerta en este sentido. La señora Van der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, estuvo de visita por la región, auscultando los ricos depósitos del litio, que ahora requiere el viejo continente.

Las relaciones con Mercosur no son tan transparentes como se quisiera. Entonces la cita de Bruselas deberá reflexionar sobre los valores comunes que definen las relaciones entre las dos regiones.

RELATED ARTICLES

Most Popular

Recent Comments