El Cauca avanza

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La movilización social y multicultural del suroccidente colombiano avanza en lucha y logros de espacios de representación populares e institucionales. ¿Qué razones históricas, políticas, económicas y culturales sustentan este progreso?

Redacción territorial

El suroccidente colombiano, al ser eminentemente rural, tiene un componente comunitario fuerte, algo que en las urbes se pierde o es un poco más difícil de consolidar, debido al impacto del neoliberalismo. Es histórico que, desde la cordillera occidental, se hayan generado diferentes ejercicios de resistencia de los distintos pueblos que en esta habitan, principalmente, de pueblos indígenas y del campesinado.

El suroccidente colombiano se ha caracterizado por una fuerte presencia del movimiento social, étnico, campesino, popular, estudiantil, sindical que, día a día, se consolida como una fuerza importante para desarrollar el debate político desde los territorios de acuerdo con los temas y situaciones del momento. Asimismo, se ha caracterizado por lograr una articulación al momento de la movilización social en las calles y carreteras de los municipios y departamentos.

Lo anterior, se evidencia en la historia reciente desde el año de 1999 cuando se empezó a gestar la movilización social que, aun con dificultades en su táctica, logró grandes resultados con la consolidación de procesos sociales como La Minga, el Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano, lo que años después permitió consolidar fuertemente el Movimiento Político y Social Marcha Patriótica en articulación con el Partido Comunista Colombiano y la Unión Patriótica.

Es importante señalar que la dinámica económica y social, que genera la desafortunada situación del conflicto social y armado, que golpea fuertemente a las comunidades de los territorios del suroccidente, ha hecho que este movimiento social, que resiste a las políticas neoliberales, también se involucre en los debates de las causas estructurales de dicho conflicto, a partir de temas como la economía, con el uso de la tierra para los cultivos ilícitos, que si bien se debe abrir un debate amplio al respecto, es claro que también estos cultivos, en muchos casos, hacen parte de la posibilidad y fuente de ingresos económicos para las familias que habitan los territorios.

Los debates y las luchas por condiciones dignas de vida en el campo y la ciudad, para exigir la garantía de los derechos humanos por parte del Estado, a partir de políticas públicas realmente resolutivas, ya que se viven diariamente situaciones de vulneración por condiciones nefastas de olvido estatal que impactan la educación, la salud, la soberanía alimentaria, entre otros, hacen parte de este acervo que aporta  a los avances en varias direcciones y ahora en lo electoral y representación popular en las corporaciones locales y regionales.

Con el reciente estallido social en todo el territorio colombiano, se empezó a visualizar la necesidad de trascender de la dinámica social y de movilización, a la política electoral, con los cuadros cualificados del movimiento social. Por ello, la acogida del proyecto Pacto Histórico se logró consolidar en esta región, siendo una de las regiones donde el Pacto obtuvo una de las mayores votaciones en las presidenciales del 2022.

Actualmente, aunque con dificultades, debido en la táctica electoral, hoy se mantiene la idea de continuar consolidando el proyecto político unitario, y sobre todo, mantener la dinámica social a través del fortalecimiento de las organizaciones sociales, étnicas, campesinas, urbanas, juveniles, estudiantiles, de mujeres, de las diversidades sexuales, sindicales, etc.; logrando en el momento en que muchos de sus dirigentes hoy fueron elegidos a cargos de representación en las JAL, los Concejos municipales, la Asamblea departamental y Alcaldías de municipios.

En medio de la movilización y la lucha, el Cauca se prepara para aportar al fortalecimiento del proyecto político unitario nacional, preparando el escenario del próximo 2026.