La paz tiene rostro de mujer

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★ Magnolia Agudelo Vásquez

En la separata, dedicada al día internacional por los derechos de las mujeres, hace un año planteábamos que: “las mujeres son hoy la esperanza para fomentar un gran movimiento social y político que sensibilice a la sociedad colombiana y a la comunidad internacional, para que el Estado abra las compuertas a la paz con justicia social, pues por parte de la insurgencia se ha demostrado voluntad política, dando pasos importantes hacia este objetivo; ante esta situación el movimiento social de mujeres debe dinamizar sus iniciativas y confluir con el grueso del movimiento popular para crear el ambiente que posibilite este acercamiento”.

Mujeres 2 Nov 25 2009

Pues bien, hoy podemos registrar con alborozo que después de ocho años donde las fuerzas más reaccionarias se negaron a esta opción, hoy se vuelve a poner en primer plano la posibilidad de avanzar en la consolidación del proceso de paz con la instalación de la mesa de diálogos en La Habana, entre el Gobierno y la insurgencia de las FARC EP; paso que ha tenido la aceptación de un gran porcentaje de las masas desposeídas del pueblo colombiano que ven como alternativa real la consolidación del proceso de diálogos que nos lleven a una paz duradera.

Sin duda esta alternativa tiene sus enemigos, lo que explica la raigambre reaccionaria de la clase política colombiana que históricamente se han opuesto a salidas democráticas y soberanas. Lo que nos exige mucho ingenio y amplitud en aras de “juntar todas las rebeldías” como lo planteara nuestro XXI Congreso y como también lo hemos trazado en estas páginas “para avanzar en una propuesta hacia la salida política, invitábamos a todas las organizaciones sociales y de mujeres a reflexionar sobre el conflicto colombiano y sus posibles alternativas de solución; y a convocar una mesa de trabajo donde confluyera el movimiento de mujeres para tomar partido por la paz con justicia social…”.

Sin duda las mujeres estamos cumpliendo la tarea, es así que al calor de la mesa de diálogo se constituyó Mujeres por la Paz con el único objetivo de contribuir en el fortalecimiento del proceso y animar a la sociedad colombiana, en especial a las mujeres con el convencimiento que de la movilización social y popular depende el éxito del proceso.

Por eso sin sectarismos, con creatividad y generosidad hoy confluyen en este espacio alrededor de 100 organizaciones de mujeres que ya tuvieron su prueba de fuego en el primer Encuentro Nacional de Mujeres por la Paz en el mes de diciembre, donde se le apostó a las constituyentes por la paz y a bajar esta discusión a todos los rincones de la patria. Mujeres por la Paz participa en la Ruta Social Común por la Paz, tiene iniciativas regionales, entre otros espacios; hoy asume el reto de movilizar a las mujeres de todos los rincones de Colombia promoviendo la paz, con democracia y justicia social.

Desde esta perspectiva, el 9 de abril se constituye no sólo en un referente histórico de la rebeldía popular, sino en el reto de las mujeres y la sociedad colombiana para tejer confianzas y ampliar una agenda que permita discutir las causas que generaron el conflicto, como también el modelo económico que tiene sumido en la miseria al pueblo colombiano. Otro aspecto trascendental es presionar por la ampliación de la mesa a las otras organizaciones insurgentes (ELN, EPL), y un cese del fuego bilateral.

Capítulo especial merece la preparación del Encuentro Nacional e Internacional de Mujeres por la Dignidad y la Paz a realizarse del 26 al 29 de abril en Florencia (Caquetá), cuna de la resistencia y donde fue precisamente una mujer, Esther Váquiro, la fundadora de nuestro partido. Es menester que todas y todos apoyemos esta importante iniciativa.