Sin distracciones

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Zabier Hernández Buelvas

Pongamos la acción y la mirada fija en el horizonte de los retos presentes de Colombia. No nos dejemos distraer: que Petro se reunió con Uribe, que de qué hablaron, que si Petro negoció, que si Uribe está cogido por las que sabemos, que si nombraron al nuevo fiscal, las vacas, que la leche en polvo en Ceuta España, que la Cabal, que el curso de militares a políticos y empresarios, que por qué fue, que si pidió permiso, que si el Rolex o el Casio, que si baila con la muerte, que se distanció. Como dicen en el Caribe, “¡Nojoda, mandan cáscara!” o la versión cachaca, “¡ala, dejémonos de vainas!”.

Nuestro país necesita la máxima concentración, la más férrea unidad y organización social, sindical, étnico popular, la mayor disciplina y la mayor capacidad de movilización y lucha, para defender en calles y carreteras, en campos y ciudades, las reformas que nos darán una nueva vida.

Vamos por la aprobación de las reformas de salud, laboral, pensional y a la educación, la aprobación del Plan Nacional de Desarrollo, PND, en el Congreso de la República, el nuevo código minero, la ley de humanización penitenciaria, el nuevo código nacional de tránsito, el sistema nacional ambiental, sistema nacional de memoria y la ley general de cultura. Y continúan en trámite la reforma política, jurisdicción agraria, el campesinado como sujeto de derechos, ley de cannabis, código electoral, prohibición del fracking y 25 proyectos más. No hay espacio para distraernos en otros asuntos.

Tenemos todo para realizar el cambio. Tenemos al presidente Petro y un equipo liderado por las fuerzas políticas y sociales del Pacto Histórico que no solo actúa en el Congreso y en el Gobierno nacional, sino que está ligado al movimiento social y popular.

Las reformas que inician en esta legislatura son las de fondo, la tributaria ya aprobada y la radicación del PND, son una alta cuota inicial, pero las reformas en salud, laboral, pensional y de educación son las que realmente el pueblo y la sociedad colombiana sentirán como verdaderos cambios.

Tenemos un gobierno que asume las crisis y exigencias populares y sociales con el diálogo social, ahora, no se saca tropa a la calle, ahora es el pueblo el que se toma estas para una acción reconstructiva del país, es el nuevo momento, es la oportunidad del cambio. Lo tenemos allí en frente.

Y como nunca antes, tenemos los recursos disponibles. El Plan Plurianual de Inversiones del PND: $329,2 billones en seguridad humana y justicia social; en internacionalización, transformación productiva para la vida y acción climática $70.9 billones; ordenamiento territorial $106 billones; derecho humano a la alimentación $26,6 billones; convergencia regional $459 billones; y en el cierre macroeconómico $56.6 billones.

El poder excluyente que gobernó 200 años, sabe que está en su peor momento, que el pueblo ha despertado y por ello, lucha desesperadamente, actúa feroz y hostigante, combinando muy bien su estrategia de tergiversación, adosada con una alta dosis de circo, pan, vino, chismografía y farándula distractora.

Como dijo el padre Linero, “el man está vivo” y la tiene clara. Petro dijo en la radicación del PND: “Mis privilegios no pueden ser la excusa para no permitir que la sociedad colombiana acceda a los derechos que están ordenados en la Constitución, así que las reformas vienen en ese sentido y vienen”. Así que pilas, sin distraerse.