Reconocernos

0
432

Zabier Hernández Buelvas

En un contexto de grandes cambios y reformas profundas ligadas a la defensa de la vida, de las libertades y garantías para el ejercicio de la política, soportada en la movilización y participación popular de confrontación antifascista, anticorrupción y antimafia, a seis años de la firma del Acuerdo de Paz de La Habana, faltando seis años para celebrar el centenario del Partido Comunista Colombiano y a pocos días de iniciar nuestro 23 Congreso, la riqueza y complejidad del proceso activan reflexiones, preocupaciones y visiones.

Los comunistas colombianos hemos sufrido la persecución mas implacable y sangrienta que partido alguno haya soportado en contextos de democracia burguesa y constitución moderna. Solo la acción fascista de exterminio de millones de judíos en el holocausto supera este terrorismo de Estado colombiano.

Ni las tres dictaduras soportadas por nuestros hermanos del Cono Sur chilenos, argentinos y uruguayos alcanzaron el nivel de la cifra de la guerra sucia ejecutada por la oligarquía colombiana. Cono Sur: 43.500 desaparecidos. Colombia: 60.630 desparecidos.

La primera gran victoria que nos hace reconocernos como una fuerza actuante, es que estamos vivos, que no pudieron acabarnos, que sobre el dolor de sepultar a mas de cinco mil de nuestro mejores hombres y mujeres, cantamos a la vida y surgimos para dar todo a la dignificación de las mayorías explotadas y excluidas.

Nos reconocemos como una fuerza ideológica, política y humanista asertiva y visionaria. Las propuestas de solución política dialogada y la necesidad de unir a todas las fuerzas de izquierda y democráticas para lograr romper el bloque de poder militarista y dar paso a una apertura democrática, emanada de las deliberaciones del 13 Congreso en 1980, se encuentran en pleno desarrollo y avanzando a partir de la mesa de negociación, firma e implementación del Acuerdo de Paz en 2016.

Una vez pactada la paz, fuimos proactivos en la apertura y construcción de un proceso inédito de unidad de las izquierdas, sectores democráticos y progresistas expresadas hoy en el Pacto Histórico. Fuimos capaces de dejar a un lado el vanguardismo, los sectarismos y miedos para reconocernos en otros y nuevos liderazgos llenos de diversidad de posiciones, visiones y enfoques que han sabido interpretar con sentido colectivo los liderazgos de Gustavo Petro y Francia Márquez.

Lo que ahora tenemos de nuevo gobierno, reformas y paz, lo hemos proyectado junto al pueblo, con la movilización popular y entendiéndonos con todas las fuerzas que están por el cambio. El Pacto Histórico ha producido una fisura bastante visible en el actual bloque de poder.

Sin embargo, que esta fisura se vuelva una ruptura imposible de resolver por parte de la oligarquía colombiana, dependerá en gran medida, de la profundidad y alcances de las reformas en curso y en nuestro trabajo diario, persistente y sistemático de organizar la lucha y la acción de masas, radicalizarla contra los factores oligárquicos que pretenden detener el avance democrático progresista y mantener la hegemonía del viejo orden imperante.

Reconocernos como fuerza actuante e incidente en el desenlace del actual proceso histórico, coloca a nuestro 23 Congreso del PCC como el escenario colectivo y democrático de proyección de un actuar inmediato, inteligente, creativo y unitario ante los grandes retos que exige transitar de las reformas a la revolución.

Crecer desde la política, en la organización y acción masiva del pueblo para aportar al cambio liderado por el Pacto Histórico, es nuestra prioridad.