La literatura en cuarentena

0
Juan David Aguilar Ariza @JDaguilarA Por lo menos dos cuarentenas atraparon a Balzac en posadas u hoteles de paso, entre las tantas correrías que llevaron al escritor a perseguir obstinadamente a mujeres aristocráticas que le prometían,...

Crece, escritor joven, crece

0
Juan David Aguilar Ariza Y cuando los ves es inevitable exclamar: «¡He aquí el escritor joven!». Son aquellos que bajo el signo del escritor maldito deciden beber de la absenta del mal por la eternidad,...

Carta de una persona de Bien a nuestro queridísimo presidente Duque

0
Juan David Aguilar Ariza My President, nuestro Duque, our Lord, porque es así como lo llamamos nosotros, las personas de bien, invocando a nuestra verdadera estirpe, la de las castas, la de las familias de...

Prácticas budistas en bicicleta

0
Juan David Aguilar Ariza En una historia apócrifa de Cien años de soledad se narra que Melquíades llegó pedaleando sinuosamente un extraño armazón de metales herrumbrosos, que una de las ruedas era más grande que...

Petro y el odio a los pobres

0
Juan David Aguilar Ariza La otra noche hablaba con una persona que, aunque no es mi amigo, respeto mucho y entre tantas cosas, palabras más, palabras menos, me dijo lo siguiente: «Petro es el mejor...

Don’t look up: de por qué hablar de estupidez no es un acto estúpido

0
Juan David Aguilar Ariza No se puede nombrar. Nadie puede serlo. En la actualidad se prohíbe tácitamente enunciarla, a menos que sea para calificar a un político comúnmente odiado. La estupidez está en vía de...

El amor en una urna de cristal

0
Juan David Aguilar Ariza  Es claro que en tiempos de elecciones las personas discuten su decisión, su interés, su voto. Estas discusiones, en todo caso, no son del todo racionales, sino que se determinan por...

No son turistas, son desplazados

0
Juan David Aguilar Ariza Cuando le preguntaron a Robert Walser, el escritor que soñó con desaparecer, el demente, el de la letra que cada vez se hacía más diminuta, si en sus planes estaba conocer...