¿Y lo de la OTAN qué?

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Jaime Cedano Roldán
@Cedano85

Las imágenes eran de una crueldad total. Una masa oscura de seres humanos colgando de la alta valla de acero y concertinas afiladas. Cuerpos perdidos entre el humo de las bombas lacrimógenas. Disparos permanentes. Caían uno a uno al vacío. Venían de lejos, huyendo de la guerra y la hambruna de Ruanda.

Después se sabría que hubo por lo menos treinta muertos y más de un centenar de heridos, y que los cuerpos fueron enterrados precipitadamente, sin autopsia que definiera las causas exactas de cada muerte, sin identificarlos, como si no fueran seres humanos.

Y con el asombro por la frialdad de la masacre realizada, la vergüenza por las palabras del presidente del gobierno de España Pedro Sánchez, cargado de felicitaciones por “la forma como la gendarmería marroquí en coordinación con las fuerzas y cuerpos de seguridad de España habían enfrentado el violento asalto y lo bien que lo habían resuelto”.

La sangre derramada en Melilla fue la verdadera alfombra roja que se tendía para el recibimiento de Joe Biden, jefe plenipotenciario de la OTAN, en una cumbre que ha aprobado una estrategia de mayor militarización de la sumisa Europa para intentar destruir a Rusia y a China, catalogados como enemigos estratégicos, dentro de los cuales se incluye, sin nombrarlos explícitamente, a los huidos de las guerras y los desastres en África y que desesperadamente se lanzan al Mediterráneo o intentan saltar las mortales vallas.

O que son empujados a saltarlas por parte de la tiranía marroquí dentro de su estrategia de generar caos en la frontera cada que necesite fortalecer sus exigencias económicas a Europa o que le respalden en el apoyo en su invasión al Sahara.

Algunos analistas consideran que la Cumbre de la OTAN ha reforzado el papel de Europa como “aliado estratégico de Estados Unidos en la lucha contra el autoritarismo y la defensa de las libertades y la democracia”. El presidente del Partido Popular español aparcó por unos segundos su total rechazo a todo lo que haga el gobierno para felicitarlo por la exitosa realización del evento. Pedro Sánchez se ufana del supuesto papel de liderazgo que tiene ahora España a nivel internacional.

Pero no todo el mundo comparte la exuberante alegría del presidente socialista. Las calles de muchas ciudades se llenaron de miles de manifestantes contra la Cumbre y los socios del gobierno expresaban su descontento por la misma y en especial por sus objetivos guerreristas.

Una posición muy incómoda para la izquierda que hace parte del gobierno de convergencia y a quien mucha gente le reclama por su permanencia en el mismo ante las crecientes expresiones de derechización de la política exterior de Sánchez que incluyen la traición al Sahara y el apoyo a la ocupación militar, además del tratamiento militar a la inmigración.

Una gran batalla política se avizora después del verano cuando el congreso de los diputados discuta el presupuesto donde el gobierno incluirá el aumento en el gasto militar.

Una paradoja: la esencia de la nueva estrategia de la OTAN pareciera parodiar a Mao Zedong, “La seguridad nace del fusil”, mientras que China basa su seguridad en el desarrollo y el crecimiento económico.

En un momento oportuno el nuevo gobierno colombiano deberá preguntarse si ser potencia mundial de la vida rima con ser socio extracontimental de la OTAN.