Las mentiras de Fenalco

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José Ramón Llanos

El presidente de la Federación Nacional de Comercio, Jaime Cabal, como todo comerciante, trata de engañar al país. En sus declaraciones a la prensa sobre el proyecto de reforma laboral, cuestionó algunas afirmaciones de la ministra del Trabajo Gloria Inés Ramírez, quien entre otros asuntos, calificó el documento presentado al Senado como una propuesta concertada con el empresariado, los trabajadores y algunos especialistas en asuntos laborales.

Jaime Cabal declaró: «Tan solo algunos artículos, de los casi cerca de 80 que contiene el proyecto, fueron acordados por las partes». Claro señor Cabal, solo algunos porque debían concertar con un grupo muy heterogéneo. Además, ¿acaso los otros grupos no debían aportar también? ¿La ministra y su equipo no debían aportar algo? Le pregunto: ¿Cuantos ministros de Trabajo han consultado con los trabajadores sus leyes y reformas laborales?

César Gaviria, Álvaro Uribe Vélez y sus ministros del Trabajo no solo no consultaron a los trabajadores, sino que les mintieron al prometerles que sus ingresos aumentarían al reducirles los impuestos a las empresas. Que las empresas oficiales privatizadas les darían más garantías y mejor trato. Y finalmente, los condenaron a trabajar con salarios de trabajo diurno cuatro horas de 6 a 10 de la noche. Redujeron el pago del trabajo dominical e introdujeron una modalidad laboral inequitativa, incluso en las empresas del Estado, las órdenes de prestación de servicio. El trabajo en estas condiciones es similar a las formas de explotación de los años veinte del siglo pasado.

El presidente de Fenalco, no satisfecho con los intentos de engañar en relación con el asunto de la concertación de la reforma laboral, insiste en la mendacidad y agrega otra falacia. Todos los medios han reproducido lo expresado por Jaime Cabal, la reforma laboral aumentaría el desempleo. Incluso, otros dirigentes empresariales sugieren que muchas empresas quebrarían.

Como diría Juan Pueblo, esa mentira no es verdad. Preguntamos por qué el comercio progresó tanto a partir de 1945, cuando el Partido Liberal en el poder, por primera vez, mediante la ley 6 del mencionado año determinó que la jornada laboral nocturna iniciaría a partir de las 6 p.m. y se pagaría con un recargo del 35%. También, el presidente conservador, Mariano Ospina Pérez, mediante la ley 64 de 1946 ratificó ese horario del Trabajo nocturno y su correspondiente recargo del 35%. No obstante, ese horario y recargo nocturno hasta el año 1990 las empresas de comercio progresaron rápidamente.

¿Por qué las Olímpicas que comenzaron en un pequeño local en que los Char vendían vegetales y productos farmacéuticos, en poco tiempo inundaron el país de tiendas? ¿Por qué siendo tan baja la productividad del recurso humano, debido a los altos índices de analfabetismo del país con ese horario nocturno y ese recargo, crecieron tanto los negocios dedicados al comercio?

Los comerciantes dirán que a partir de la imposición del horario nocturno actual y el recorte del recargo a partir de las 10 de la noche el comercio progresó mucho. Lógico, por la superexplotación de los trabajadores, mujeres y hombres, y el incremento billonario de las utilidades por el traslado de un 35% del recargo del bolsillo de los trabajadores a las arcas del empresario.

Señor Cabal, lo que le pide el asalariado y la ministra es un poco de sinceridad y mucha justicia social.