No se pueden privatizar más las carreteras

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Aída Avella
@AidaAvellaE

La privatización de las vías en Colombia ha dejado ganancias millonarias para un puñado de contratistas con una concentración de adjudicaciones que recae en conocidos grupos y personas. Luis Carlos Sarmiento Angulo, Sacyr concesiones, la familia Pacheco Devia del grupo Colpatria, los nariñenses Solarte, Menzel Amín Avendaño, Mario Huertas Cotes, el Grupo Empresarial Antioqueño, entre otros, se reparten los jugosos contratos mientras llenan el país de peajes.

Colombia se encuentra entre los países con más peajes en el mundo. Existen 168, de ellos, el banquero Luis Carlos Sarmiento opera 10 peajes -los más costosos-, Menzel Amín Avendaño tiene 14, el Grupo Empresarial Antioqueño administra otros 14 peajes y Mario Huertas Cotes posee ocho adjudicados.

Tenemos preocupación por las concesiones que están terminadas y no se desmontan los peajes: Bogotá-Villavicencio y las conexiones a Chirajara, la concesión de Armenia-Pereira-Manizales, Ruta Caribe, Desarrollo Vial del Norte en Antioquia. De no revisarse dichas concesiones, los peajes serán eternos para la ciudadanía. Los peajes instalados sobre esas concesiones deben parar para el mantenimiento del corredor vial y sus tarifas ser revisadas.

Los peajes instalados en regiones pobres generan una talanquera al desarrollo de la región al frenar el turismo y encarecer el precio de los alimentos por los altos costos del transporte.

La problemática se agrava con la calidad de las vías en el país. Ocupamos el puesto 97 entre 140 países en conectividad de carreteras, según el informe de competitividad global del Foro Económico Mundial. Este estudio apunta que en Colombia más de 73% de la carga es transportada por carretera, solo 25,5% se hace por vía férrea y 1 % es fluvial.

De igual forma, mientras que la inversión en carreteras llegó en promedio a niveles superiores a 1% del PIB entre 2002 y 2017, la inversión en infraestructura férrea y fluvial fue de 0,07 % y 0,03 %, respectivamente. A pesar de que se dan billonarias sumas de dinero del PIB en la construcción de las carreteras, las condiciones de las vías son pésimas. Ocupamos el puesto 102 entre 140 países con mala calidad.

El 69% de las vías del país son terciarias y el 90% de ellas se encuentran en mal estado. El anuncio del presidente Petro de construir las vías terciarias del país con mano de obra de las comunidades, es un alivio para la economía campesina, el desarrollo regional y la reducción de los precios en los alimentos.

Los modelos de contratación deberán contemplar planes piloto con las comunidades como modelo de desarrollo y del cambio en la construcción de las carreteras. En regiones como el Catatumbo y el Cauca, para evitar la “contratitis”, la corrupción y desmontar la concentración de contratistas, impulsando el trabajo de los ciudadanos del área de influencia directa y el desarrollo y prosperidad de las regiones. Invías podrá y deberá asumir la construcción técnica de las vías terciarias. La política pública del país debe ser intensiva en la construcción de estas vías.

De manera que toda la carga no se mueva por carretera para descongestionar las vías y garantizar su durabilidad. Además, con el plus de conectar los centros de producción con los puertos y los trenes para el mejoramiento logístico de la distribución de los productos agropecuarios, se busca que el país sea más eficiente y esté mejor conectado, reduciendo así los costos de trasporte y mejorando la productividad.