De juegos eróticos, placer y condón

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Manuel Antonio Velandia Mora

Este es mi artículo 69 para el Semanario Voz, y claro, este siempre será un buen número. El 13 de febrero de cada año se celebra el Día Internacional del Condón, fecha establecida en diferentes países para incentivar el uso responsable de los métodos anticonceptivos y frenar el contagio de enfermedades de transmisión sexual, así como los embarazos no deseados. En Colombia no se conmemora esta fecha, bueno en este país del Sagrado Corazón tampoco importan mucho el sida y las enfermedades de transmisión sexual.

Para romper el mito de que el condón es un ‘mata pasiones’ y convertirlo en instrumento sensual, os comparto una actualización de algunas reflexiones que hice para el Periódico HOY en diciembre de 2006; el periodista me presentó como “uno de los investigadores más importantes del tema en Latinoamérica”. En ese dialogo yo ofrecía algunas técnicas y recomendaciones sobre su uso

Tres reglas de oro se deben tener en cuenta a la hora de tener relaciones genitales: la genitalidad, eso que algunos llaman “tener sexo” debe ser saludable, seguro y placentero.

Si no hay condón no hay Lucy… (o Lina o Martha o Paola… o, claro, Pablo o Jeyson)». Investigar y meterse en lo más profundo del tema de la sexualidad y el sida han llevado por 40 años como sexólogo, sociólogo, PhD en Enfermería y cultura de los cuidados y PhD en educación a sacar esta conclusión y difundirla como lema a través de mis numerosos talleres.

Un gran mito en tomo del preservativo, es que el condón es un ‘mata pasiones’ ¿Será que puede volverse erótico? «Claro que sí, por supuesto»; respondo, sin dudarlo un segundo. «Hay muchas falsas creencias sobre el condón que están relacionadas con el desconocimiento que tienen hombres y mujeres sobre su sexualidad». Estas son las detonantes de las gruesas cifras de infecciones por VIH o embarazos no deseados.

Esculturas en vidrio soplado y fotografías de Manuel Antonio Velandia Mora.

Desde el 1 de enero hasta el 30 de junio de 2020 se han notificado en Bogotá 2.323 casos confirmados de VIH/Sida, de los cuales 2.076 casos tenían lugar de residencia Bogotá con una proporción de incidencia preliminar de 26,5 por 100.000 habitantes. Para el mismo periodo del año anterior se habían notificado 1.526 casos, presentándose un aumento del 26% en el número de casos residentes en el Distrito Capital. Bogotá no tiene las cifras actualizadas. https://saludata.saludcapital.gov.co/osb/index.php/datos-de-salud/enfermedades-trasmisibles/incidenciaymortalidadvih-sida/

En diciembre de 2021 el Instituto Nacional de Salud, informó que, a nivel nacional, se han notificado 14 698 casos, 30,1 % más casos que los notificados hasta el mismo periodo epidemiológico de 2020. La tasa de notificación nacional es 28,8 casos por 100 000 habitantes, también superior a la del periodo epidemiológico XI de 2020. La tasa de incidencia, que excluye los casos diagnosticados en años anteriores y los procedentes de otros países, es 26,0 casos

por 100 000 habitantes. Esta tasa de incidencia es superada en Cali (42,6 casos por 100 000 habitantes), Bogotá (40,6), Risaralda (39,7), Barranquilla (38,2), Cartagena (36,8), Quindío (34,2), Antioquia (32,2), Norte de Santander (28,5) y Córdoba (26,1 casos por 100 000 habitantes).

En la distribución demográfica, del total de casos reportados, el 81,1 % se registró en hombres; el 2,7 % en personas procedentes del exterior y el 1,6 % en mujeres gestantes. Los grupos etarios con los mayores porcentajes de casos son de 25 a 34 años (38,4 %) y de 15 a 24 años (25,5 %). El mecanismo probable de transmisión fue sexual en el 98,0 % del total de casos.

 

Estos son algunos mitos y sus respuestas:

«Se pierde la sensación». ¡Falso!, ensaye: envuelva algunos dedos de sus manos con un condón de buen grosor (0,52 milímetros es el mayor espesor) y páselos por la planta de una de las manos de su pareja. Pregúntele y él o ella si nota alguna diferencia en la caricia que hace con sus dedos. Le dirá que sí… Recuerde que el pene es mucho más sensible que las manos.

«Si me estás pidiendo el condón es porque no confías en mí o no me quieres». ¡Falso! «Lo primero que se debe pensar es que, si uno quiere al otro, otra u otre, es porque primero que todo se quiere a sí mismo. El condón ha sido asociado con “cosas malas”, con “promiscuidad”, pero resulta que es una herramienta de salubridad y seguridad.

«No es lo mismo con el condón. No es erótico». ¡Falso! El preservativo es un instrumento que contribuye a una mejor excitación y a la actividad erótica más intensa. El pene es como una esponja. Su erección se da por una abundante irrigación de sangre que se acumula en el órgano, gracias a un mecanismo que impide su devolución. Resulta que los condones tienen una argolla de látex que ejerce presión en el balano del órgano genital masculino (parte cilíndrica y larga), lo cual hace que la sangre tarde más tiempo en devolverse. Por tanto, la erección dura más y la eyaculación se tarda un poco más en llegar. Esto resulta beneficioso tanto para el hombre como para la mujer, porque cuando él eyacula, ‘acaba’, pero la mujer continúa excitada, por lo que muchas veces le toca a ella ‘terminar’ sola. Con el condón pueden ‘llegar’ juntos.

Escultura en vidrio soplado y fotografías de Manuel Antonio Velandia Mora.

Otro gran problema que le pone taras al uso del condón es que en la mujer y algunos homosexuales puede más el temor a un rompimiento con su pareja por exigir el condón que a una infección o un embarazo no deseado. «En lo que deben pensar es en sí mismas/as/es».

 

¿Cómo hablar del condón con la pareja, cómo convertirlo en parte del juego erótico?

-No hable del tema cuando ya estén en la cama. Prepare una velada o una cena romántica. Inicie el diálogo para introducir el tema: «Mi amor, vi en la TV, que el asunto del sida está horrible en todo el mundo, y tengo miedo. Yo sé que la mayoría de los hombres han tenido relaciones con otras mujeres, u hombres, si es el caso. Yo no sé tú en qué categoría estas, pero como tú me gustas y no quisiera sentir miedo en nuestra relación, quiero que usemos el condón…».

Tenga un paquete de condones en un lugar visible de la habitación, de manera que cuando entren sea evidente que él debe ponerse el condón, sin necesidad de hablar del tema.

Aprenda a ponérselo sin que signifique una interrupción en el momento de la pasión. En mi Tesis doctoral de educación realice talleres de formación, y medimos el tiempo de postura; se han alcanzado registros de hasta 12 segundos. De tal forma, que la puesta del preservativo no tiene porqué enfriar el momento, además mientras se dan las caricias con una mano, se puede poner con la otra.

Una de las técnicas más importantes que se debe aprender para hacer del condón algo lúdico es ponerlo con la boca.

Tome la punta del preservativo con los labios, ¡ojo!, sin utilizar los dientes; presiónela para que le salga el aire, y lleve el condón al pene, haciendo caricias con los labios hasta lograr extenderlo en su totalidad. Esto es ideal para la práctica del “sexo oral”.

Siempre que nos cepillamos los dientes nos hacemos alguna lesión. Por eso nunca se deben tener practicas oral-genitales inmediatamente después de haber cumplido con este hábito.

Si le parece que el condón tiene un sabor desagradable utilice los de sabores o mantenga en la boca una pastilla mentolada. ¡Cuidado! No utilice chicles.

Evite que la boca tenga contacto con los fluidos genitales. -Para el intercambio genital también se deben tener hábitos de aseo-. Antes de la relación lávese bien las manos y los genitales. Use abundante agua y jabón, es más higiénico el jabón líquido.

No utilice mermeladas, mieles, cremas de leche o lubricantes a base de petróleo con el condón, lo pueden dañar. No ponga estos productos en los genitales (y si lo hace lávelos antes de penetrar). Después de la eyaculación no limpie el pene con pañuelos desechables o toallas, pues con la erección la piel se resiente y con estos instrumentos se puede lacerar, lo que aumenta el riesgo de infecciones y la sensación de ardor. En caso de usarlas, prefiera aquellas que no tienen alcohol.