La felicidad que no alcanzaremos las víctimas que vivimos en el exterior

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Manuel Antonio Velandia Mora

Cuando alguien me pregunta qué quiere usted en la vida, mi respuesta siempre es la misma: la felicidad. Sin embargo, cuando se vive en la vejez y uno no ha logrado cotizar el tiempo necesario para lograr una pensión tiene perfectamente claro que la felicidad se hace cada vez más lejana.

Para las víctimas del conflicto armado que fuimos obligadas a vivir en el exilio este es un problema muy serio y bastante real.

Las víctimas en el exterior son aquellas personas que sufrieron violaciones de derechos humanos e infracciones al derecho internacional humanitario con ocasión del conflicto armado interno colombiano y que, por esta u otras causas emigraron. La Ley 1448 de 2011, también conocida como la Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras, es un marco normativo que establece una serie de medidas judiciales y administrativas, sociales y económicas, individuales y colectivas en beneficio de las víctimas.

Magnitud del universo de las víctimas

A pesar de que es posible la inscripción desde el exterior, la magnitud total del universo de víctimas en el exterior es desconocida debido a múltiples desafíos, entre ellos el que haya quienes no acuden a los registros oficiales de Colombia para rendir declaración fuera del país ni solicitan formalmente protección en los países de destino. Algunas explicaciones, como lo analizan estudios académicos y reportes oficiales, son: Razones relacionadas con las condiciones de victimización: La emigración ocurrida con anterioridad a la expedición de la norma de 2011 no contemplaba el registro de víctimas que se encontraban fuera del territorio nacional; desconocimiento sobre esta Ley; desconocimiento de los derechos que se tienen como víctimas; temor a ser identificadas, localizadas y perseguidas. De acuerdo con el RUV, las víctimas en el exterior se encuentran en 43 países, ubicados en Norte América, América Latina y el Caribe, Europa, Asia, África y Oceanía; aunque el 94 % de la población está principalmente en diez países, según se informa en Las víctimas del conflicto armado colombiano en el exterior en “Una nación desplazada”: Informe nacional del desplazamiento forzado en Colombia, publicado por Centro Nacional de Memoria Histórica (2015), se afirma que en el contexto de la violencia contemporánea en Colombia, más de seis millones de personas se han visto forzadas a desplazarse dentro del territorio nacional, abandonando sus hogares y sus tierras, sus bienes, sus costumbres, sus comunidades y sus medios de vida. Para entender la magnitud de este fenómeno, basta con imaginar el éxodo de dos terceras partes de los habitantes de Bogotá. A ellas deben sumarse miles de víctimas que se han visto forzadas a cruzar las fronteras internacionalmente reconocidas en búsqueda de protección o refugio. Colombia a ocupar el ignominioso segundo lugar en la jerarquía internacional que ordena a los Estados según el número de víctimas de desplazamiento forzado.

La Unidad para las Víctimas informó, con corte al 28 de febrero de 2023 que, se han incluido en el Registro Único de Víctimas 9’446.572 personas, de las cuales 7’496.170 personas reciben atención en diferentes medidas de esa entidad.

Según el DANE (2019), 265.004 víctimas colombianas se han visto obligadas al desplazamiento forzado al exterior, siendo países como Ecuador, Venezuela, España, Estados Unidos y Canadá los que registran el mayor número de connacionales declarados como víctimas. El problema fundamental de las cifras de desplazado al exterior en que no hay estudios serios al respecto, pero evidentemente muchos de los colombianos que salen del país nunca regresan.

De la violencia, el cuerpo y la vida

Analizando las estadísticas vitales 1998-2019, el DANE concluyó que la tasa de natalidad En Colombia disminuyó en 30,4%, pasando de 18,7 en 1998 a 13 nacimientos por 1.000 habitantes en 2019. La sobremortalidad masculina (hombres biológicos) se ha estrechado pasando de una razón de mortalidad por sexo de 1,6 en 1998 a 1,3 en 2019.

Dentro de las 5 primeras causas de mortalidad en hombres, se encuentran en segundo lugar las agresiones (homicidios) y secuelas. En las mujeres la causa externa no aparece entre las diez

primeras causas. La mortalidad de este tipo en la población general está en descenso progresivo. Se registraron 421.376 homicidios con un promedio anual de 19.153 en el período 1998-2019. En 1998, ocuparon el primer lugar como causa de mortalidad, con un porcentaje del 14,1%, mientras que para 2008 se ubicaron en el segundo lugar con un 8,6% y en 2019 pasaron al cuarto lugar, con un 5,3%. Estadísticas vitales 1998-2019

Movimientos Migratorios de colombianos

Manuel Velandia y el presidente Gustavo Petro. Foto Juan Diego Cano, Presidencia de la República

En general, durante cada uno de los años del periodo 2007-2013 se evidenció un crecimiento sostenido de los movimientos de ambos sexos. Sin embargo, la evolución de los movimientos según sexo fue diferente para ambos tipos de viajeros. En concreto, los movimientos de las viajeras colombianas a partir de 2011 han superado el de los hombres. De hecho, el crecimiento de los movimientos de éstos estuvo alrededor del 67,12% del total de salidas de colombianos e ingresos de extranjeros, mientras que el de mujeres correspondió a 95,89% durante el periodo de referencia.

En consonancia con los registros de los años del periodo considerado 2007-2013, los resultados de 2013 corroboraron el gran peso que tiene el medio aéreo dentro del total de movimientos internacionales hacia y desde el territorio colombiano. En cuanto el desplazamiento hacia los países circunvecinos por medio terrestre, se subraya el incremento significativo de movimientos relativos y absolutos, toda vez que, por ejemplo, entre 2007 al 2013 subió en un 4,87%, movimientos que durante 2013 alcanzaron 1.381.555 personas. Los registros tomados durante este año corroboran la preponderancia de «turismo», y «residencia» dentro de las causas de la movilidad. El motivo «trabajo» obtuvo una participación importante dentro del total de movimientos. Con excepción de los registros verificados durante 2009, este motivo también ha presentado incrementos muy moderados. Estadísticas movimientos internacionales 2007-2013

Los flujos migratorios presentaron un comportamiento ascendente en el período 2012 – 2019, exceptuando el 2015 y 2016, sin embargo, particularmente durante el 2020 se registró una desaceleración que representó una variación negativa del (-70,4%), evidentemente relacionada con la Covid. Los registros de entrada tienen un porcentaje de participación del (48,7%) mientras que el (51,3%) restante corresponde a las salidas. Estadísticas de flujos migratorios 2012 – 2019. Nuevo repunte de remesas

El Banco de la República, reportó que durante el 2022 llegaron al país US$9.427 millones representando un incremento de cerca del 10 % frente al 2021. En los dos primeros meses de 2023 llegaron al país US$1.617 millones, lo que representa un alza del 23 %. La multinacional Visa presentó su investigación ‘El dinero viaja: adopción de remesas digitales 2023’, el cual, a través de una encuesta realizada a más de 14.000 consumidores en diez países, revela que las remesas digitales se están convirtiendo rápidamente en la forma más popular de mover dinero, recordemos que, desde Estados Unidos, es de donde viene más del 50% de esos recursos.

Estoy bien, pero no es verdad

Algo que me encuentro frecuentemente es que en general las víctimas que viven en el exilio cuando alguien les pregunta acerca de cómo se encuentran generalmente responde que bien. Y es probable que se sientan bien, lo que no dicen generalmente es que es condición económica está bastante mal.

Durante los cuatro primeros años de mi vida como exiliado en España en el registro único de empleo en mi currículo sólo podía poner que sabía leer y escribir, aun cuando por esas mismas fechas estaba realizando simultáneamente dos doctorados, el hecho tiene que ver con que para registrarse como trabajador sólo es posible hacerlo si los títulos están homologados en España, así que tan sólo hasta cuando terminé la homologación de mi título de sociólogo pude pasar de saber leer y escribir a tener un título profesional.

Aun cuando legalmente yo fui una persona privilegiada y al iniciar el trámite de asilo me dieron el permiso de trabajo evidentemente no podía hacerlo por qué no tenía un currículo como trabajador que fuera legal en España y sólo podía acceder a actividades para las que no se requería formación, bueno esto es un decir, porque realmente si vas a lavar platos tienes que hacer un curso básico de hostelería, pues de no realizarlo y culminarlo exitosamente te pueden acusar de algo que se llama “intrusismo profesional”. Algo similar sucede con el cuidado de personas y el servicio doméstico.

Lo que puede notarse detrás de esta situación es que las personas que logran encontrar un empleo generalmente lo hacen en el mercado ilegal, sin prestaciones sociales y con salarios que no les proveen los mínimos para su sobrevivencia con calidad de vida. En la investigación que yo hice para obtener el master en Gestión de política pública e interculturalidad, a la que denominé “El cuerpo aquí, la mente allí”, encontré que la condición de las personas era bastante desfavorable, pero sin embargo hacían importantes remesas de dinero a su familia en Colombia.

Si lo miramos en términos del salario actual y el cambio de moneda, cuando una persona envía 100 €, al país llegan aproximadamente 500.000 pesos. Esto es lo que incrementa las remesas, pero no significa que la condición socioeconómica de las personas esté bien.

El sistema general de pensiones y los derechos de las víctimas

Muchas de las personas viviendo en el exterior lo hacen en condiciones infrahumanas, pero esa idea de mostrar que han triunfado, que han alcanzado el sueño americano, así sea en Europa, las lleva a mentir acerca de su realidad. Encontré personas que alquilaron ropa para venir al país e incluso joyas, para “demostrar” un falso bienestar.

Teniendo en cuenta los ingresos reales de las personas, en consecuencia, es prácticamente imposible que quienes viven en estas condiciones puedan aportar a un plan de pensiones, mucho menos van a aportar al Sistema General de Pensiones, cuyo objetivo es garantizar a la población, el amparo contra las contingencias derivadas de la vejez, invalidez o muerte, mediante el reconocimiento de una pensión y prestaciones determinadas en la Ley.

Un alto porcentaje de las víctimas que viven en el exterior, en caso de que retornen al país, nunca gozarán de una pensión. Sobre esto tuve la oportunidad de hablar con el presidente Petro, el pasado 10 de abril, iba en representación de las víctimas de los sectores LGTBI y las diversidades de géneros y cuerpos, pero no puedo olvidar que soy miembro del Foro Internacional de Víctimas FIV Capítulo Retornados, aun cuando específicamente hice mi presentación en calidad de miembro del encuentro exilio.

Petro fue enfático al decir que este tema no se había tenido en cuenta en el Proyecto de Reforma Pensional, radicado ante el Congreso de la República, y que le parecía muy importante que entrara en discusión. Evidentemente el ‘Cambio por la Vejez’ es una apuesta por el bienestar de las viejas y los viejos de Colombia, y al ser una forma de construir la Paz en el país, evidentemente debe pensarse en los derechos mínimos de quienes somos víctimas, actualmente vivimos en la vejez y no pudimos aportar al Sistema General de Pensiones.