Vivienda y elecciones

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Raúl Pacheco
@PachecoGranados

El miércoles 23 de marzo se conoció la salida de Jonathan Malagón como ministro de Vivienda del presidente Iván Duque. La razón esgrimida por el primer mandatario es que Malagón asumirá compromisos académicos con una de las universidades más prestigiosas del mundo, pero según un tweet del periodista vallenato Jacobo Solano “el presidente estaría molesto con su poca participación política y lo responsabiliza de la derrota en el Cesar”.

Sería entonces uno de los primeros culpables por el fracaso de la derecha en las elecciones del 13 de marzo y un sacrificado para apaciguar las críticas del Centro Democrático contra Duque.

Malagón se va con avances en la política de vivienda definida por el Gobierno nacional, en la cual el Estado se enfoca en facilitar el papel del sector privado en los mercados de vivienda y servicios públicos. El mayor éxito de Malagón está en la asignación de subsidios bajo el programa Mi Casa Ya con 173.677, sobrepasando la meta de 135.000 del Plan de Desarrollo.

Vale la pena recordar que las ventas de Vivienda de Interés Social, VIS, y no VIS ascendieron a 45,6 billones de pesos en 2021 y que esta modalidad apalanca las ganancias del sector financiero mediante los créditos hipotecarios y el leasing habitacional. En mejoramiento de vivienda se raja en la meta asignada al Ministerio que es de 225 mil, pues hasta febrero acumula 162 mil mejoramientos, aunque el Gobierno nacional supera la meta total de 600 mil mejoramientos entre los tres ejecutores de la política (Minvivienda, Departamento para la Prosperidad Social, DPS, y Minagricultura).

El gobierno Duque se va cumpliéndole al sector financiero que reporta 85,5 (19,2%) billones de pesos en la modalidad de cartera de vivienda, de los 446,5 billones del total de cartera que reportan los agremiados de Asobancaria. No deja claridad sobre los avances en Vivienda de Interés Prioritario, VIP, producto inmobiliario que cubre las capas más pobres de los ciudadanos e impacta directamente en la disminución del déficit cuantitativo de vivienda, ya que no se discrimina en forma clara en las cifras de Minvivienda.

Para el último año de gobierno, Duque nombra a Susana Correa, directora del DPS, como nueva Minvivienda en reemplazo de Malagón. Correa viene con ineficiencia probada como funcionaria pública. No se puede olvidar que funge como gerente para la reconstrucción de Providencia en el “Plan 100”, que ya completó más de dos años.

También llega con un escándalo incluido a causa del impulso a la lista a senado del Partido Conservador que les permitió alcanzar 16 curules de forma preliminar. Según el periodista Daniel Coronell, al comparar los convenios del DPS y las votaciones para el senado de los conservadores dejan ver que la doctora Correa repartió mermelada para ayudar la elección de Nadya Blel Scaff, Carlos Andrés Trujillo González, Marcos Daniel Pineda García, Liliana Esther Bitar Castilla y Óscar Barreto Quiroga.

Es posible que el Minvivienda se convierta en actor importante para intentar influir en la campaña presidencial a favor del candidato del presidente Duque y del Centro Democrático, Federico Gutiérrez. Habrá que vigilar a la ministra Correa.

PD: No le alcanzó a Fuerza Ciudadana la votación para alcanzar su personería jurídica, obtuvo el 2,5% de la votación nacional y no le permite pasar a ser partido político. Un gran avance para una fuerza política regional, pero no consigue el objetivo. ¿Estrategia adecuada? La respuesta merece una reflexión. Lo que si no dudamos es que deben acabarse las restricciones para crear partidos políticos en Colombia, otro síntoma de la estrechez de nuestra democracia.