Vendedores exigen derechos, pero reciben bolillo

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Vendedores exigen derecho al trabajo.

Peñalosa arremete contra vendedores estacionarios a quienes se les ha incumplido con reubicación y que vienen exigiendo el derecho al trabajo digno

Carolina Tejada Sánchez
@carolltejada 

Nuevamente la población que trabaja como vendedores estacionarios en la ciudad, particularmente en la localidad de Antonio Nariño, es brutalmente golpeada en medio de una manifestación pacífica que buscaba exigirle a la administración distrital y local, la garantía del derecho al trabajo en puntos estacionarios de la ciudad.

Se conoce, que a través de una tutela los vendedores habrían ganado el derecho a trabajar en lugares públicos, pero que era necesario reubicar a cierta población. Esta reubicación en espacios iguales o mejores no se ha dado para todas las personas.

Por eso, esta población que agrupa a cientos de vendedoras y vendedores, ha venido insistiendo en una reunión con la administración distrital y local, para avanzar en una agenda de soluciones que les permita seguir laborando y no ser objeto de los atropellos de la alcaldía por medio de su fuerza púbica.

Bolillo en lugar de soluciones

Laura Alejandra Aldana, vendedora informal del barrio Restrepo denunció los hechos en los que el pasado once de julio, después de que esta población se convocara para exigir una mesa de diálogo con la alcaldía de esta localidad, fueran recibidos por la fuerza pública, causando agresiones a mujeres y mayores de edad que son en su gran mayoría quienes componen este grupo poblacional de vendedores. Ella contó que,  “fuimos agredidos por parte de la fuerza disponible, cuando tiraron los gases lacrimógenos, me metieron a un almacén, del almacén me sacaron apercollada y me arrastraron media cuadra. Cuando mi papá llegó a defenderme de los dos policías, otros cinco más se vinieron encima y le pegaron a mi papá que se llama Juan Aldana, también lo arrastraron y lo golpearon entre todos antes de meterlo al camión, a él se lo llevaron a la UPJ, golpeado”.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Trabajadores Indepen­dientes ATI, Jhon Ribera, comentó que los hechos se dieron en el marco de una manifestación, “en contra de los operativos que los desalojaron sin haberles dado una solución efectiva a sus necesidades laborales, dicho operativo se hizo de manera arbitraria y violenta; en el marco de la marcha enviaron efectivos del ESMAD que maltrataron a las y los vendedores, impidiendo que elevaran sus justas demandas, así mismo, fueron detenidos cinco vendedores”. Las personas detenidas, fueron puestas en libertad horas después, pero se les impidió, según las denuncias, el acompañamiento jurídico.

Igualmente, Ribera, llamó a “denunciar los ataques abusivos de la fuerza pública y a rechazar la política del alcalde Enrique Peñalosa, que criminaliza y estigmatiza a un sector tan vulnerable como el de vendedores y vendedoras informales de la ciudad”. E instó a su sector a unirse, o “Peñalosa acaba con nosotros, esta es la manera como esta administración trata a los vendedores ambulantes, población vulnerable, atendida con bolillo, no permitiendo el derecho a la protesta pacífica, desconociendo que nosotros los vendedores somos sujetos de derechos y esto sí no lo muestran los medios de comunicación”, afirmó.

Por el derecho al trabajo, movilización

Por su parte, el edil de la localidad, Víctor Silva, expresó su preocupación por la forma brutal y desproporcionada como la administración viola los derechos de quienes trabajan en el espacio público. La Unión Patriótica y el Partido Comunista, a través de un comunicado público, también expresaron su preocupación y afirmaron que la alcaldía local, “está violando el derecho al trabajo, la reubicación en condiciones iguales o mejores, desconociendo la Sentencia T-772 de 2003 y la C-211 de 2017”. Y resaltan que es necesario que les respondan a las personas por la pérdida de sus mercancías. También llaman a la alcaldía local y distrital a conformar una mesa de diálogo que permita solucionar de manera efectiva la problemática.

Mientras tanto, se seguirán convocando actividades pacíficas y llamando al diálogo por el derecho al trabajo digno, y al mínimo vital. El pasado 16 de julio se realizó otra actividad que contócon gran acogida por parte de los y las vendedoras, en el centro de la capital, que insisten, según menciona Ribera, en hacer “un frente común en contra de la política criminal del alcalde Peñalosa, y a que no sigamos esperando en nuestros puestos de trabajo a que nos desalojen; o nos unimos o Peñalosa acaba con nosotros. Todos los vendedores ambulantes de Bogotá exigiremos nuestro derecho al trabajo en el espacio público”.