Usuarios y trabajadores del transporte se unen

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Los usuarios y trabajadores del sistema de transporte bogotano son los principales afectados por las políticas que se dan en beneficio de los privados.

Uno de los problemas más grandes de Bogotá es el sistema de transporte público de pasajeros. Por eso, usuarios se organizaron para exigir que les permitan aportar en la formulación de políticas que mejoren el servicio

Redacción Laboral

Cansados de los malos tratos del Sistema Integrado de Transporte Público, SITP, ya sea en el servicio de los buses articulados como en los azules o alimentadores, usuarios y organizaciones sindicales se unieron para presentar ante la Alcaldía Mayor de Bogotá un pliego de peticiones en el que principalmente exigen que los dejen participar de las decisiones.

Largas filas, pocos buses, mal estado de los vehículos, altas tarifas, inseguridad y hacinamiento en articulados como en estaciones son algunos de los problemas que tienen a los bogotanos cansados del mal servicio de transporte, y del cual varias administraciones se han comprometido a mejorar sin que hasta el momento se vean resultados tangibles, por lo contrario, la problemática se acentúa.

Por eso, decidieron organizarse y en conjunto con sindicatos de trabajadores del sistema, como conductores, discutieron y redactaron un petitorio que presentarán la presente semana ante la Alcaldía Mayor de la ciudad.

El abogado Fabio Rivera, quien asesora a la Asociación de Trabajadores y Usuarios del Sistema de Transporte Masivo, explica que el petitorio tiene un capítulo inicial en el que se expone la problemática de los usuarios, que le corresponde a la Alcaldía y a Transmilenio solucionar: “También presentamos dentro del mismo pliego un capítulo de los trabajadores Somos K, empresa operadora del portal de Usme y para los de Transmasivo, que operaba el portal 80”.

La Asociación argumenta que aunque la Constitución Política prevé la participación de usuarios en la prestación de los servicios públicos, nunca está se ha dado, no ha habido regulación de parte de ellos.

“Desde que inició el servicio nunca se ha participado en ningún escenario, como la regulación de la tarifa. Hasta ahora la Alcaldía con los operadores del sistema lo han determinado sin contar nunca con los usuarios. El artículo segundo de la Constitución establece la obligación del Estado en garantizarle a los ciudadanos la participación en todas las decisiones que los afectan en la vida económica, administrativa, cultural, etc., y eso no se ha hecho”, argumenta Fabio Rivera.

Además, hay un marco para la prestación del servicio público del transporte de pasajeros, dentro de lo cual se establecen temas como la accesibilidad, comodidad y seguridad de los cuales ninguno se garantiza actualmente en Bogotá.

Para el abogado asesor, en la ausencia de estas garantías solo hay que ver los peligros que corren los usuarios en el acceso a las estaciones, pues al estar en el centro de las avenidas deben atravesar calles, sin que en el 70% de estas existan puentes peatonales.

Otro de los problemas que se presenta son los accidentes por caídas en el espacio que queda entre la plataforma o estación y el articulado en el momento del cargue y descargue. El hacinamiento, la falta de cultura ciudadana y la falta de buses los producen. Pero los crecientes hurtos, el acoso a mujeres, el calor por el hacinamiento también violan los principios de seguridad y comodidad.

Trabajadores en el pliego

Asimismo, en el pliego varias organizaciones sindicales de trabajadores del sistema exigirán mejores condiciones laborales en el Sistema, como el cese de la persecución sindical y la sustitución patronal.

Este último asunto es de particular interés porque: “Hubo cambio de empresas pero estas son de los mismos dueños, quienes se aprovecharon para no volver a vincular a quienes llevaban más de 10 años laborando”, explica Wilson Hoyos de la Unión General de Trabajadores del Transporte en Colombia, Ugetrans, que afilia a conductores de más de 10 empresas de Transmilenio.

Los conductores también se quejan de abusos como descuentos ilegales y horarios ilegales o tablas partidas, entre otros.

Por todo lo anterior, el petitorio exige participación de los usuarios en el diseño de mecanismos que mejoren el servicio.

Al cierre de esta edición de VOZ trabajadores y usuarios se disponían a presentar las exigencias y a quedar a la espera de disponibilidad de la empresa y la Alcaldía para buscar espacios de discusión y decisión que los incluya.