“Un nuevo mundo germina en la resistencia”

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Batalla de Carabobo (fragmento). Oleo sobre tela de Martín Tovar y Tovar

Redacción Internacional

“La actualización de la Doctrina Monroe es parte de un plan global que se expande por el mundo. Transnacionales, mercenarios y servicios secretos despedazan África. Barcos occidentales se apoderan de Oceanía. Un arco gigantesco de tensiones y conflictos va desde el Ártico hasta la península de Kamchatka, pasando por Hindukush y el Himalaya. Intentan balcanizar Eurasia, exterminar Siria y Palestina, derrotar a Irán, esclavizar el Índico, humillar a Vietnam y la República Popular Democrática de Corea, encadenar a las Filipinas, remilitarizar Japón. Toda una planeación para imponer la supremacía estadounidense, sin considerar los anhelos de las mayorías.

“La humanidad reclama una alternativa ante la destrucción del planeta, la explotación humana y las injusticias sociales del orden actual. Nuestra América se une a ese clamor, donde destacan las históricas movilizaciones masivas de los pueblos de Chile, Haití, Colombia y Brasil. Esto aunado al regreso del Movimiento al Socialismo a la Casa Grande del Pueblo de Bolivia en 2020, así como a los recientes triunfos político-electorales en Chile, Perú y México, todo ello indica una nueva y esperanzadora situación para el continente.

“Un nuevo mundo germina en la resistencia de Asia occidental y en los cambios promovidos por las fuerzas populares y los gobiernos revolucionarios o progresistas de Nuestra América. El ejercicio de una política exterior soberana de las potencias emergentes y su solidaridad con otros pueblos, es un elemento central en la configuración de la nueva etapa.”

Amplia participación

Los párrafos anteriores definen la caracterización de la coyuntura global actual a nivel de las luchas sociales y populares, contenidas en el Manifiesto Bicentenario de la Batalla de Carabobo, documento programático con el que concluyó, en la última semana de junio, el Congreso Bicentenario de los Pueblos, convocado por el gobierno bolivariano de Venezuela y bajo la coordinación de un numeroso grupo de organizaciones sociales y de solidaridad en varios países.

De acuerdo a un balance presentado por Héctor Rodríguez, coordinador del evento, en las deliberaciones participaron al menos 30 mil personas de 123 países, mediante 83 reuniones virtuales. Sin embargo, a Caracas llegaron unos 500 delegados de 57 países, quienes discutieron en 27 mesas de trabajo, una agenda de la cual salieron siete resoluciones, 16 acuerdos y una declaración final.

Entre los principales temas abordados por el Congreso, se destacan la defensa de la soberanía de los pueblos, la situación social en Haití, Colombia y Palestina; el tema de la propagación de la pandemia, la vacunación y la necesidad de trabajar juntos para superar la crisis sanitaria global.

Muestra de avances

Los participantes coincidieron en la necesidad de impulsar tres iniciativas de carácter estratégico: generar una instancia de seguimiento y organización de unidad; crear un centro de estudios para aportar a los gobiernos y los movimientos sociales, y crear una red propia de comunicaciones para estos movimientos.

En opinión de Adán Chávez, embajador de Venezuela en Cuba y otro de los coordinadores, este congreso ha sido hasta ahora el mejor que se ha organizado “en cantidad y en calidad, es una muestra sin duda de los avances que hemos logrado durante estos años de intenso trabajo. Se trata de un avance sobre la unidad existente entre los movimientos sociales, partidos políticos de izquierda progresista y trabajo realizado en el fortalecimiento de las redes de comunicación”.