U Distrital: “La unidad estudiantil será nuestro mayor músculo”

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Johana Mendoza representante ante el CA.

“El Consejo Superior Universitario, CSU, no esperó a entregarnos las credenciales para sacar un decreto sin la participación estudiantil, y definir la elección de rector”: Abraham Rivera

Carolina Tejada

Después de varios años sin que la comunidad estudiantil contara con representantes comprometidos con la defensa de su alma máter, un grupo de estudiantes de diversos colectivos de trabajo, se unieron para llegar a los entes de participación más importantes que tiene la universidad y cuyo interés se enmarcaba en la defensa de la universidad pública y de la defensa del estatuto orgánico construido a través de una Asamblea Constituyente.

Se trata de Abraham Rivera y Ana María Nates, quienes llegaron al CSU, y de Johana Mendoza y Julián Báez, nuevos representantes al Consejo Académico. Según mencionan los jóvenes, este triunfo al que le suman tres representaciones de facultades y el del órgano de participación, hace parte de un proceso de unidad que han venido cimentando por la defensa de la universidad y que se apoya más allá del discurso en la creación del nuevo estatuto orgánico en el que han participado desde sus inicios.

Compromiso con la constituyente

Abraham hace parte de la junta directiva de la constituyente junto a docentes y trabajadores, su activismo desde la facultad del Medio Ambiente lo llevó al CSU. Al dialogar con él, contó que “estamos muy agradecidos con la comunidad estudiantil por su apoyo. Lo primero que hemos venido haciendo es hacer valer lo que la asamblea constituyente ha adelantado, particularmente en relación a la elección del rector. El Consejo Superior Universitario, CSU, no esperó a entregarnos las credenciales para sacar un decreto sin la participación estudiantil, y definir la elección de rector”.

En la UD, hace más de dos años no se cuenta con un rector en propiedad, la prevención frente a esta definición del CSU corresponde a los vicios administrativos con los cuales se ha mantenido una elección, amparada por los grupos de poder en el CSU y que alimentan, según mencionan los estudiantes, la corrupción.

Johana, la nueva representante al Académico, es estudiante de Licenciatura en Biología, ya había sido representante en su proyecto curricular. “Después de conocer un poco más de las dinámicas de mi universidad empiezo a ser parte de la ACEU para continuar construyendo procesos de una manera más organizada y cohesionada de la mano con los estudiantes”, afirma. Para ella, ir a la universidad debe estar en consonancia con la defensa de la educación pública y de la academia, por eso participó del paro de finales del 2013, que tenía como objetivo tumbar la reforma académico-administrativa inconsulta construida desde el CSU, el acuerdo 008 de 2013. Hoy se encuentran defendiendo la autonomía universitaria que se ve mancillada por la pretensión del ministerio de Educación de reformar las licenciaturas, lo cual, según mencionan atenta con su función misional. “En esta tarea la unidad estudiantil será nuestro mayor músculo”, comenta.

Corrupción y desfinanciación

Según menciona la nueva representante al Consejo Académico, lo que la motivó a participar en estas elecciones fue “el grado tan profundo de corrupción que se ha enquistado en mi alma máter, al punto de encontrarse en un anquilosamiento de orden administrativo y académico, reflejado en baja calidad en procesos de enseñanza y aprendizaje de algunos docentes que se dedican más a lo administrativo que a lo académico, en la casi nula democracia que se ha reflejado en una desinformación constante de las decisiones de gran calibre que afectan al grueso de la comunidad universitaria y que se toman al interior de los diferentes órganos colegiados”.

Para Abraham y Johana es importante el presupuesto para la UD, los estudiantes mencionan que “con la llegada de Enrique Peñalosa a la alcaldía este actuará como presidente del CSU, y nos preocupa que hoy estemos en riesgo de perder cerca de dos mil millones del presupuesto anual que ingresan por dividendos de la ETB. Además, de la totalidad de su presupuesto anual, aproximadamente de 285 mil millones para el 2016, de esto unos 60 mil millones se están desaprovechando en el pago excesivo de pensiones que nunca se debió aprobar bajo un acuerdo firmado antes del 2002”. Igualmente afirman que año a año el presupuesto para la universidad no ha crecido.

Por otra parte, les interesa potenciar las políticas del bienestar universitario. Según afirma Abraham; “creemos que las políticas de bienestar deben pasar del asistencialismo a responder desde un enfoque humanístico, que ayude entre otros, a la permanencia de los estudiantes en la universidad. También nos interesa que se reabra la oficina de derechos humanos”. En ese mismo sentido Johana menciona que “en la UD no contamos con residencias estudiantiles para aquellos estudiantes que como yo venimos de otras regiones, ni con un colegio con jardín que atienda, tanto a los hijos de funcionarios como de estudiantes de la universidad, mover estas propuestas también será nuestro compromiso”.

Finalmente, estos representantes hacen un llamado a la comunidad estudiantil “a que caminemos juntos en esta construcción de una real democracia y participación de los estudiantes, por el fortalecimiento de un campus a la altura de las necesidades científicas y sociales”.