Tránsitos naturales

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Manuel Antonio Velandia Mora

Se considera que los tránsitos son propios de los seres humanos, pero animales y plantas también transitan en su naturaleza, esta es la idea en la que se centra este proyecto fotográfico instalativo.

Lo queer, eso que algunos han entendido como lo “raro”, lo “torcido” o lo “extraño”, permiten poner en cuestión conceptos que hasta hace algunos años era muy claros como masculino y femenino macho y hembra, hombre y mujer. El binarismo impone, regula y controla un mundo de opuestos en el que los puntos que quedan en el intermedio se desconocen. La teoría queer es un espacio de conocimiento que se percibe por el rabillo del ojo o entre las sombras en medio de las certezas, afirma Brigitte Baptiste, reconocida bióloga, ex directora del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt en Colombia y actual rectora de la Universidad EAN, para quien “la naturaleza es Queer”.

Para esta pensadora, la idea de “ecología queer”, más divertida e incluyente, y menos rígida en sus narrativas, viene de la teoría literaria y hace énfasis particular en la innovación artística y en la creatividad. Mezcla las identidades orgánicas de los animales y de las plantas con la construcción de identidades culturales o personales, donde las relaciones son fundamentales: el cambio proviene de la capacidad de construir relaciones.

Desde una lectura ecológica queer de lo humano, Velandia propone que la cultura también es Queer. Al ser los seres humanos únicos, irrepetibles, trascendentes, evolutivos, dinámicos históricos y a la vez respectivos, se entienden que los seres humanos en su totalidad son fluidos y que su naturaleza es queer. Dicha naturaleza crea tensiones ambientales en todos los seres humanos. Nuestra naturaleza dinámica nos permite modificar nuestros comportamientos y relaciones, nuestras interpretaciones sobre nosotros mismos y los demás, la manera de vivir la cotidianidad, el emocionarnos frente a ella y de explicarla.

No se es más fácil comprender lo Queer de la naturaleza aun cuando por esencia nos parece “extraño”, pero se nos dificulta comprender la unicidad y la posibilidad de transitar en el género y el cuerpo de los seres humanos.

La apuesta por la que Velandia se centra en la naturaleza, en este proyecto, debe comprenderse como una manera de aproximarse, desde el arte, y por supuesto del ARTivismo, en la comprensión del ser humano.

Este un proyecto de fotografía móvil, sobre los “Tránsitos naturales/ Natural transits”, se enmarca en el ARTivismo Queer. Fue realizado en Alicante, España. Reúne dos instalaciones que conceptualmente se introducen en los tránsitos naturales de una planta y el mar Mediterráneo. La primera instalación se denomina Fertility Skin es obra de Manuel Antonio Velandia Mora; la segunda, en la que Velandia Mora trabaja conjuntamente con el fotógrafo español Toni Kuraga, se denomina Art of madness/ Arte de la locura. Las dos instalaciones fotográficas están aderezadas con cristales, hilos de nylon y plumas. Las piezas que conforman las obra están sobrepuestas unas a otras. Los hilos de nylon están puestos de tal manera que se fijan sobre sí mismos, la pedrería es pegada con silicona líquida.

Instalación Fertility Skin fue expuesto en 2016 fue exhibido por primera vez en la Sala de arte Lonja del pescado, en Alicante.  El proyecto está realizado con fotografía móvil ampliada a gran formato sobre lona.

El proyecto conjunto con Toni Kuraga fue seleccionada por PhotoAlicante en su versión de 2017 para ser expuesta en Divina Locura, luego pudo apreciarse en la sala de exposiciones de la Fundación Frax en el municipio alicantino, español, de L’Alfàs del Pi (2018).

Las dos obras sobre las que aquí se hace referencia, han sido donadas por Velandia al Centro de Atención Integral a la Diversidad Sexual y de Géneros CAIDS-G, una entidad de la Secretaría de Integración Social de Bogotá, que reabrió sus puertas a la ciudad y a quienes son sus usuarios, las personas de los sectores LGTBI y de las diversidades de géneros y cuerpos.

Installation Fertility Skin/ Instalación La piel de la fertilidad

Se basa en un árbol Hibrido en su origen, con florescencia de macho y hembra, que muda constantemente de piel. Su corteza, de color ceniciento o verdoso, castaño en los troncos viejos, se desprende en placas escamosas que dejan al descubierto manchas irregulares amarillentas, naranjas, rojizas o blanquecinas de la corteza interna.

En las imágenes, Manuel Antonio Velandia Mora presenta, acentuándolas, las variaciones en el color que suceden en la corteza del árbol durante el paso de las estaciones; dejando ver además los efectos de la interacción social por medio de las intervenciones que hacen las personas en la piel del árbol a la que se suman los efectos del smoke.

El autor resalta las marcas que forman señales en la anotomía de esa piel, que algunos semejan a abstracciones de territorios pictóricos y coloridos. Al hacer una imagen que representa un corte un poco más grande que el tamaño de un móvil, en la estructura del troco del árbol, descontextualiza los fragmentos para reafirmar la idea de secuela.

El “plátano de sombra”, planta conocida científicamente como “Platanus hispánica”, es un árbol de follaje caducifolio de rápido desarrollo. Perteneciente a la familia de las platanáceas. Normalmente se considera un híbrido de Platanus orientalis y Platanus occidentalis. Es una especie de grandes dimensiones que puede alcanzar sin problemas los 30 a 50 metros de altura.

Su tronco es recto, su corteza asemeja un mosaico de varios colores y su copa es densa, tupida y proyecta una gran sombra. Es el árbol perfecto si se busca disfrutar de una buena sombra en el jardín.

Es una especie de follaje caducifolio, es decir, sus hojas se secan y caen en determinados periodos del año. Además, éstas son simples, alternas, palmeadas con 3-7 lóbulos y de gran tamaño (pueden llegar a tener 30 centímetros de ancho). Presentan un color más vivo en el haz que en el envés. Florece en abril.

Algo maravilloso de este árbol es que sus inflorescencias son masculinas y femeninas, se agrupan generalmente por pares, cada sexo sobre un mismo y largo pedúnculo, y aparecen al mismo tiempo que las hojas.

Dimensiones de la obra: 3 metros en la parte más alta, 90 cm en la parte menos larga: 360 cm de ancho.

Installation Art of madness/ Instalación Arte de la locura

El mar Mediterráneo y su colorido tránsito son los puntos de inflexión para la creación de esta obra; la cultura las relaciones sociales, los medios de comunicación masiva, la religión, la economía y la política afecta a los seres humanos como la luz solar, el fitoplancton marino y la contaminación, entre otros factores, posibilitan un tránsito natural al mar, son estos los proceso procesos naturales en los cuales se centran los creadores en su argumentación teórica para la re-construcción de esta instalación artística.

La base de los océanos, está sufriendo el impacto del cambio climático, alterando su composición y distribución. El fitoplancton usa clorofila para sintetizar la energía solar, siendo responsables de la porción verde del agua.

La luz que emite el Sol se conoce como “luz blanca”. Esta luz es en realidad una superposición de rayos de luces de diferentes colores, con características propias de cada una de ellas, como su longitud de onda y su frecuencia. A ello se suma el fenómeno de dispersión de la luz. Este fenómeno consiste en que cuando un rayo de luz blanca pasa a través de un medio transparente, como en nuestro caso, el agua, la luz se refracta, es decir, cambia de dirección y velocidad al cambiar de un medio a otro, produciendo así que el haz de luz blanca resultante muestre los colores de los que se compone. El color del mar cambia en función de las horas del día y de las estaciones del año. En los atardeceres del otoño el mar adquiere un colorido que va del rojo al naranja; con lo que se acentúa por los efectos del fitoplancton o proliferaciones de microalgas (blooms), causantes de las “mareas rojas”, que tiñen las aguas del mar a causa de los pigmentos que poseen.

En palabras de Brigitte Baptiste, los individuos que se alejan del promedio o de la norma son portadores de códigos esenciales cuando las condiciones ambientales cambian. Las condiciones promedio no tienen la plasticidad para adaptarse a un cambio ambiental drástico. Considera Baptiste, que a la evolución lo que menos le importa es “la normalidad” porque esto no afecta la supervivencia como sí la afecta vivir en temperaturas cada vez más altas en verano o más bajas en invierno. Las anomalías generan la evolución. Se necesita una inserción de lo raro en “lo normal” para que haya estabilidad y los sistemas no colapsen. El ecosistema se ajusta a los cambios. La naturaleza es queer, no funciona como un modelo mecanicista sino está lleno de salidas en falso.

Aquello que se considera extraño, raro y anormal, es lo que posibilita la evolución. Esta lectura permite contemplar la naturaleza humana de una manera, que para algunos se antoja extraña, pero que termina proponiendo una manera totalmente diferente de conceptualizar basada en el respeto y la solidaridad, en la que el ejercicio de la autodeterminación juega un papel fundamental en el vital sentido que tiene el ejercicio de los derechos humanos y sexuales y el reconocimiento de sí mismoæ como fundamento del reconocimiento del otroæ como auténtico otroæ.

Dimensiones de la obra: 110 cm en la parte más alta, 70 cm en la parte menos larga: 210 cm de ancho.

Lugar de exposición

El Centro de Atención Integral a la Diversidad Sexual y de Géneros CAIDS-G, que para otros se convierte simplemente en la “Casa LGBTI de Teusaquillo” se amplió de 400 metros cuadrados a 1200 metros cuadrados, para atender las necesidades de un espacio físico y social en crecimiento para la materialización de las estrategias de la Política Pública LGBTI de Bogotá. Esta casa es una suma de esfuerzos soportados en la articulación de la oferta desde la Alcaldía Local de Teusaquillo, la Secretaría de Salud, IDPAC, Bibliored, la Secretaría de Cultura – IDARTES, la Secretaría de Educación, la Secretaría de Gobierno, la Secretaría de Movilidad y la Secretaría de la Mujer, además de la Personería de Bogotá para materializar esta apuesta de Política Pública LGBTI desde la SDIS, los Sectores Distritales y Locales, y la comunidad coadyuvante.

La obra que está expuesta al finalizar las escaleras que integran la primera a la 2ª planta, puede ser visitada, previa concertación de cita debido a las restricciones propias de distanciamiento social para evitar la expansión de la Covid-19. El CAIDS-G está ubicado en la calle 31A No 17-49, de Bogotá.

Manuel Antonio Velandia Mora igualmente es el autor de “Memorabilia diversa”, un proyecto del ARTivista creado especialmente para ser donado al CAIDS_G, cuyas cinco obras han sido creadas en una técnica a la que se ha denominado «Pintura digital», y con las que se hacen un homenaje a cinco personajes muy importantes en la historia de los sectores LGTBI y de las diversidades de géneros y cuerpos en Bogotá; elloæs son: Liliana Gómez Ángel, lesbiana; Sebastián Romero, Gay; León Zuleta Ruiz, bisexual; Laura Weinstein, mujer activista Trans; y, Henry Ardila Ardila, homosexual y líder muy importante en el tema del sida en Colombia.