Territorios interculturales de paz

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Zabier Hernández Buelvas
@ZabierHernndez

No hay interculturalidad sin multiculturalidad. La paz y la justicia social se soportan en los territorios en una constante histórica: la necesaria interrelación, diálogo y construcción de acuerdos en búsqueda del bien vivir entre pueblos, sectores rurales y urbanos y diversidades.

El reconocimiento de la existencia objetiva y el papel de las territorialidades en la configuración del proyecto alternativo de una nueva nación a partir del gran Pacto Histórico es signo y condición para establecer una ruptura con el viejo orden hegemónico, que en Colombia aspiramos y estamos en la disposición de derrotar inicialmente en el Gobierno y en el legislativo, con la participación masiva del pueblo en movilización y lucha.

La riqueza multicultural y el diálogo intercultural de nuestros territorios, en la Colombia profunda y excluida, es arrasada por la política de guerra del Estado y los gobiernos del bipartidismo, por la avaricia del capitalismo voraz extractivista y por los clanes políticos locales que, en estos territorios, dominan, asesinan y expropian. Un Pacto Histórico que quiera cambiar estas estructuras, debe volver, no solo la mirada, sino, especialmente su acción y su gestión en sinergia y diálogo horizontal con estas multiculturalidades.

Si el Pacto Histórico tiene el propósito de renacer el bien vivir de los territorios, debe superar la estrecha idea de la paz territorial como presencia atemorizante y militarizada en connivencia con el paramilitarismo y el narcotráfico del actual Estado. Superar esa idea estrecha y criminal significa propiciar la construcción del Estado territorial con sus propias esencias culturales e idiosincráticas, sustentadas en las formas de gobierno y gestión propias, en la participación activa y directa de los habitantes en democracia.

La otra idea para superar es creer que lo multicultural, intercultural y territorial es solamente rural. En esta Colombia excluida del centro, del poder y de la política, existen procesos y experiencias urbanas locales y territoriales que deben ser acogidas como base de este nuevo proyecto de país y nación. El diálogo intercultural en entre lo urbano y lo rural en los territorios transcurre activamente y fluye en medio de la interferencia de las clientelas de los gobiernos departamentales y locales en su gran mayoría articulados a la política guerrerista y corrupta del Gobierno nacional.

Destruir el Estado homogéneo colonial y construir el Estado multicultural, es sin duda un trasfondo estratégico del Pacto Histórico, pero la tarea no acaba allí, la verdadera transformación es cultural y tiene en su horizonte la perspectiva de una sociedad de diálogo y construcción colectiva, donde las conflictividades encuentren cauces en la confrontación y el debate de ideas y su resolución sea el producto de la puesta en escena de las diversas visiones territoriales interculturales.

A propósito del Pacto Histórico que asumimos, es hora de la construcción del Estado-Nación desde abajo, con las diversas culturas urbanas y rurales territoriales.

Adenda: 8 de marzo de 2021, homenaje y reconocimiento a las mujeres trabajadoras y luchadoras por una sociedad justa, en paz y del bien vivir. Para miles de mujeres, la pandemia ha hecho que se les multiplique su trabajo, sus ingresos se reduzcan y sus derechos sean doblemente vulnerados. Así como también, los niveles de violencia se han incrementado, sin que los gobiernos ni la sociedad enfrentemos esta problemática. Por eso, más que celebrar, las mujeres exigieron en las calles que respetemos sus derechos para reconocer su dignidad.

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