“Tenemos que cumplir con el programa que respaldó el pueblo”

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Gabriel Becerra.

Se instala el Congreso de la República de los próximos cuatro años con una nueva realidad política. Tanto el ejecutivo como el legislativo serán liderados por el Pacto Histórico con una agenda de cambio. Las reformas tributaria, rural, política y de paz serán la prioridad de la coalición, en medio de una difícil realidad fiscal para el país. Para profundizar sobre estos y otros temas, VOZ habló con Gabriel Becerra, representante a la Cámara por Bogotá del Pacto Histórico y secretario general de la Unión Patriótica

Redacción Política

20 de julio. Es la instalación de un nuevo Congreso de la República con el Pacto Histórico como principal fuerza política y en el Gobierno. Luego de un largo proceso de escrutinio electoral, es oficial que logró conquistar 20 escaños en el Senado de la República y 31 en Cámara de Representantes, convirtiendo a la coalición de centro-izquierda en el motor del cambio político que se espera impulsar desde el parlamento.

Si bien no es bancada mayoritaria y que las distintas fuerzas del espectro político tienen hasta el 9 de septiembre (según el Estatuto de la Oposición), para fijar posición con el nuevo gobierno, existe el ambiente para lograr mayorías parlamentarias. Al Pacto Histórico como bancada de gobierno se suman el Partido Comunes y la Alianza Verde.

Por su parte, la bancada liberal acompañará la agenda legislativa de Gustavo Petro, mientras que el Partido de la U, el Partido Conservador, Cambio Radical y los partidos cristianos con seguridad se declararán en independencia, figura que les permite tener rango de maniobra en las decisiones que tome el legislativo. Finalmente, la oposición la ejercerá el Centro Democrático en una resolución coherente con el electorado que representan.

Este periodo legislativo que se inaugura el 20 de julio tendrá en la presidencia del Senado al experimentado político Roy Barreras, quien tiene la responsabilidad de adelantar las reformas que necesita el país en un momento de grandes retos económicos, políticos, sociales y culturales. Por su parte, la presidencia de la Cámara de Representantes la presidirá el bogotano David Racero. Es decir, las dos corporaciones estarán lideradas por el Pacto Histórico.

Para profundizar sobre lo que será este nuevo momento político en el Congreso de la República, VOZ habló con Gabriel Becerra Yáñez, representante a la Cámara por Bogotá del Pacto Histórico y secretario general de la Unión Patriótica.

Agenda parlamentaria

¿Por qué es tan determinante lograr una mayoría parlamentaria para hacer realidad cualquier tipo de cambio?

-No todos los cambios dependen de tener mayorías en el Congreso, pero no tenerlas sería un obstáculo para lograr aprobar reformas importantes que exige contar con ellas. Por ende, la decisión política del compañero presidente Gustavo Petro junto a la bancada del Pacto es trabajar por lograr con otras bancadas esas mayorías, y contar así con mejores condiciones para aprobar las reformas constitucionales o legales que sean necesarias para cumplir con el programa que respaldó el pueblo mayoritariamente en las pasadas elecciones.

Según la reunión que tuvieron en Medellín, el Pacto Histórico ha priorizado en esta legislatura cuatro grandes reformas: la tributaria, tierras, política y paz integral. ¿Por qué estos temas y no otros?

-Ante tantas necesidades tener que priorizar es inevitable por los tiempos y las realidades políticas. Hay que agregarles a esas reformas, la discusión y aprobación del nuevo Plan Nacional de Desarrollo y el Presupuesto General de la Nación que obligatoriamente están en la agenda y deben reflejar con claridad un cambio en las prioridades. La bancada tendrá que concertar con el nuevo gobierno de manera más específica los temas y proyectos principales que, en mi opinión, no deberían ser solo esos.

Quedaron para la siguiente legislatura las reformas a la salud, educación y pensiones. Es decir, gran parte de la política social. ¿Cómo conciliar las expectativas que tiene la gente con la realidad fiscal del país?

-No hay que perder de vista que la reforma tributaria tiene como fin principal garantizar los recursos necesarios para construir una política social progresista, que solo en educación superior necesita más de 15 billones de pesos. El paquete de reformas hacia una paz completa, igualmente incorpora, por ejemplo, en la implementación del punto agrario, temas sociales.

Es mejor tener una mirada más integral y complementaria de la agenda legislativa. No creo que ya esté dicha la última palabra. Presentaremos desde la bancada con el respaldo de sectores sociales varios proyectos de reforma, y esperamos puedan también ser priorizados.

Reformas estructurales

Como defensores del Acuerdo de Paz y su implementación, así como de volver a la mesa de diálogos con el ELN y construir puentes con otros actores armados, ¿qué sigue? ¿qué es lo más urgente para que el país logre la paz integral?

-El cambio principal es que llega un gobierno y una bancada representativa con una voluntad política totalmente distinta a la de la derecha recalcitrante que se propuso volver trizas el Acuerdo y cualquier otra posibilidad de solución política, mientras a la vez se robaba los recursos destinados para este objetivo. La paz no dependerá simplemente de nuevos desarmes en donde es justo reclamar decisión política de todas las partes.

Si no se aprovecha esta oportunidad histórica la guerra y la violencia nos arrasará como nación. Retomar el diálogo con el ELN que ya cuenta con avances y concretarlo con otros grupos, una buena parte de ellos mediante una política de sometimiento a la justicia debe darse lo más pronto posible, pero esto es solo una parte. También se necesita un avance inequívoco en las reformas económicas, políticas y sociales.

La Unión Patriótica estará participando en la Comisión Primera de la Cámara, un espacio estratégico en este periodo. ¿Cuáles son los proyectos que se van a impulsar? ¿Cuál será la agenda legislativa?

-Por las comisiones primeras deberán pasar una buena parte de los proyectos de reforma estructural, y es sobre todo en este nivel donde la Unión Patriótica ha querido contribuir desde siempre: Reforma política, a la justicia, implementación al Acuerdo de Paz, entre otras.

En este marco general, y teniendo en cuenta que es imposible estar en todo, junto al equipo tenemos previsto trabajar con énfasis en cuatro campos: 1. El derecho al trabajo digno, comenzando por ayudar a hacer realidad, por fin, el Estatuto del Trabajo; 2. La reforma universitaria, iniciando por garantizar la financiación mediante una reforma a los artículos 86 y 87 de la Ley 30; 3. La lucha por la apertura democrática, el impulso a todo el paquete legislativo relacionado con la reforma política electoral y la ampliación de la participación ciudadana; y 4. La lucha por una ciudad democrática y un ordenamiento territorial para la vida que enfrente el gran negocio financiero e inmobiliario.

El bienestar binacional

Como orgulloso cucuteño, se le ha visto muy inquieto con el tema de la frontera… ¿Por qué es tan importante restablecer relaciones políticas y comerciales con Venezuela? ¿Cuál es la estrategia para resolver ese “chicharrón”?

-Porque el resultado de más de ocho años de cierre de la frontera e imposición de una política exterior extremista de la derecha solo conllevó al aumento del hambre, la pobreza y la inseguridad a lo largo y ancho del territorio binacional.

Restablecer las relaciones es un acto de elemental sensatez y justicia que hoy expresa un gran consenso. Nunca más una torpeza de tal magnitud podrá tolerarse, sin importar las diferencias que existan de lado y lado. Económica, social, cultural y políticamente el proceso de reapertura será una gran oportunidad para todos.

Retomado el diálogo entre los presidentes Gustavo Petro y Nicolás Maduro, confiamos en que poco a poco se avance en decisiones concretas como la reapertura de consulados, el tránsito de vehículos y mercancías, la activación de comisiones binacionales en muchos campos, empezando por las comerciales, y así sucesivamente la normalización total, incluyendo la reapertura de las embajadas. El resultado de estas decisiones será la reactivación económica, más bienestar para el pueblo y menos ilegalidad y violencia.

Según las encuestas, así como en los sondeos de la calle, el Congreso es una de las instituciones más desprestigiadas en la opinión política de la gente. ¿Cuál es el diferencial que pondrá en práctica el Pacto Histórico?

-Debe ser un proceso distinto porque a pesar que subsiste la política tradicional hay una gran renovación de sus integrantes. El reto del Pacto es lograr un Congreso que le cumpla a la sociedad aprobando las reformas necesarias para democratizar el país, acabar el régimen de privilegios y estrechar la relación con el pueblo. Se necesita más parlamentarismo de calle, información permanente y mucho diálogo con la ciudadanía.

Revolución democrática

Como fuerza política dentro del Pacto Histórico, la Unión Patriótica tendrá bancada parlamentaria propia. ¿Cuál es el principal objetivo político que existe después del 20 de julio?

-En el Congreso y en la sociedad nuestro objetivo como Unión Patriótica es contribuir con toda la fuerza posible a cumplir el mandato popular por el cambio democrático y las reformas contenidas en el programa. Para ello, el Pacto como coalición política y social de gobierno tiene que fortalecerse.

Liderar junto a la gente, la bancada y el gobierno la lucha por las reformas; retomar y fortalecer la organización amplia y unitaria de sus comités en todo el país y sectores en una perspectiva de poder popular; precisar su acuerdo o plataforma programática, y prepararse con unidad y disciplina para la disputa por el poder local en el 2023. Construir vocación de poder y de permanencia como sujeto político.

Está claro que este gobierno no es la revolución, pero existe la expectativa que sea una experiencia que impulse una transformación real, algo así como una transición modernizadora. En ese contexto, ¿cuáles son los retos de las fuerzas revolucionarias para avanzar?

-En primer lugar, no podemos sobredimensionar, pero tampoco minimizar los triunfos obtenidos en el marco de la estructura del poder económico y político dominante que subsiste. Los avances expresan el acumulado de muchos años y generaciones en la resistencia ahora enfrentados inevitablemente a viejos y nuevos problemas. Desde la tradición del Partido Comunista y la UP diría que, por ahora, se trata de contribuir junto a otras fuerzas del campo popular y progresista a una revolución democrática en Colombia.