SOS humedales

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Humedal de Tibabuyes

Durante la pandemia se han incrementado las obras de construcción en por lo menos tres humedales de la ciudad, destruyendo estos ecosistemas y su biodiversidad. La ciudadanía se opone y ha protestado instalado un campamento en el humedal Tibabuyes, hace un mes

María Alejandra Baquero
@Mariajuab

Los humedales para la ciudad de Bogotá son parte de su patrimonio arqueológico, con gran valor en los ciclos hidrológicos, mejoran la calidad del agua y del aire, mitigan los impactos del cambio climático y son el hábitat de una gran diversidad de especies endémicas y migratorias.

Existe una notable preocupación de diferentes organizaciones y de una parte del concejo distrital por el destino de los humedales de Bogotá. Se ha solicitado a la Secretaría de Ambiente, en reiteradas ocasiones, suspender el adelanto en la intervención y construcción de infraestructura de por lo menos tres humedales: Tibabuyes, Jaboque y Córdoba.

Situación actual

Aun con la nulidad del Decreto 565 de 2017, dictado por el Juez Cuarto Administrativo de Bogotá, en el que determina que las obras duras como ciclorrutas, senderos, alamedas, plazoletas, adoquines y luminarias, no están permitidas en los 15 humedales reconocidos de Bogotá, durante el año 2020 se ha registrado la continuidad de las obras. En el caso del humedal Tibabuyes, la Empresa de Acueducto de Bogotá y otras empresas, continúan con el desarrollo de las obras.

Anderson Mamayate, habitante de la localidad de Suba, ambientalista y campista del Humedal Tibabuyes, asegura que “estamos viendo que, durante la pandemia, en el tercio bajo del humedal Tibabuyes se pasa de un 15% hasta casi un 80% en avances de obra” y que está ocurriendo lo mismo en otros humedales de Bogotá. Es decir, las obras se han adelantado con mayor rapidez durante la emergencia sanitaria por la covid-19, que en anteriores años.

Una de las promesas de la alcaldesa Claudia López realizada en la campaña electoral, fue la firma del Acuerdo Programático por el Medio Ambiente, en el que se compromete a “detener todas las obras de endurecimiento de los humedales, en cumplimiento de las normas y políticas nacionales y distritales que la alcaldía de Enrique Peñalosa ha desconocido, y hacer acuerdos con los contratistas para ajustar los proyectos hacia objetivos de restauración, de conformidad con las condiciones de cada contrato”.

Sin embargo, lo que se ha visto hasta el momento es el continuismo de la idea del anterior alcalde de destruir estos importantes ecosistemas, realizando grandes obras de infraestructura para convertir los humedales en parques deportivos, eliminando su función ecológica y ocasionando graves daños que pueden ser irreparables para estos ecosistemas.

Campamento en el humedal de Tibabuyes

Campamento en el humedal Tibabuyes

La indignación de los habitantes del sector por lo que está sucediendo en el humedal no se ha hecho esperar. En días recientes, colectivos, organizaciones, comunidades indígenas y habitantes de la localidad de Suba, instalaron un campamento permanente para detener las obras de endurecimiento en zonas de manejo y protección ambiental del humedal.

El campamento se encuentra ubicado a la altura de la Avenida Ciudad de Cali con calle 98, frente al barrio El Rincón. Desde el mes de julio ya se había advertido la intención de la administración de continuar las obras en este humedal y el propósito de construir puentes, umbrales de agua, miradores y una plataforma para el paso de personas y bicicletas para conectar los barrios Lisboa y Santa Cecilia en Suba con El Cortijo en Engativá.

Alejandro Guzmán, habitante del sector y manifestante, declara que “organizaciones sociales y vecinos del sector decidimos hacer este campamento como un espacio de resistencia, nace de la espontaneidad, de la actividad de un compañero que se amarra a las máquinas (…) lo que exigimos, que no es negociable, es que suspenda todas las obras en todo el humedal, que suspenda los cinco contratos que hay en el humedal Tibabuyes”.

Asegura también que “los humedales tienen en este momento cinco contratos. En el tercio alto está construyendo el Acueducto de Bogotá y hay pretensiones del IDRD, del IDU y de otras instituciones del distrito para intervenir y endurecer el humedal”.

Así mismo, Anderson explica que, según los contratos del Acueducto de Bogotá, “para el tercio alto, que es la zona donde se encuentra el campamento Tibabuyes, hay un área destinada de 5.000m2 para canchas sintéticas, algunas fuentes dentro del humedal, zonas de parqueo, lo que nos define que no van a ser pequeños proyectos, sino que van a ser megaproyectos y privados; eso es bastante disiente de lo que se proyecta para el humedal Tibabuyes y para lo que se proyecta para los humedales de Bogotá en general”.

Por otro lado, para el tercio bajo del humedal Tibabuyes “se encuentran otros contratos, a los cuales no hemos tenido acceso, que corresponden a la zona del corredor que se está haciendo en el sector de 7 canchas y en el sector del puente de latas, es la parte de las obras más avanzadas que se tienen y que avanzaron durante la alcaldía de Claudia López”, aseguró Anderson Mamayate.

Con el campamento se han logrado suspender, hasta el momento, las obras iniciadas en el tramo alto del humedal y afirman que continuarán con su lucha hasta donde tengan posibilidades, la cual se ha combinado con otros mecanismos de presión, como acciones jurídicas y pedagógicas, que permiten visibilizar la importancia del humedal a los habitantes de la localidad, ya que, como asegura Alejandro, “esta lucha no solo pertenece a las organizaciones sociales y al Cabildo indígena muisca, sino en general de todo el mundo, el cambio climático es una realidad que nos toca a todos”

Control político a la alcaldía

El 14 de diciembre se realizó el debate de control político sobre la gestión en materia de preservación y cuidado de los humedales en Bogotá, propuesto por la bancada CH-UP, y priorizado por la ciudadanía a través de la Herramienta DemoLab.

La intervención de la concejala Heidy Sánchez recuerda al Concejo de Bogotá que «si la alcaldesa suscribió un compromiso con las organizaciones ambientales de la ciudad de Bogotá, era para cumplirles. Una más de las mentiras que nos dijo la administración de Claudia López en campaña, que no se ha ejecutado en lo que lleva de su administración, que cumpla precisamente cuando habla que esto es un ‘contrato social y ambiental para el siglo XXI’, pero si no protegemos el medio ambiente pues antes que termine la primera mitad del siglo XXI, resulta que no vamos a tener nada que proteger en nuestra ciudad, precisamente por darle dádivas a los constructores».

La concejala le pidió a la alcaldesa que por lo menos en este tema sí le cumpla a la ciudadanía y a las futuras generaciones, para que puedan disfrutar del derecho a un ambiente sano, a un aire limpio y ecológicamente equilibrado; así mismo propone un Gran Pacto por los Humedales en Bogotá en el que se base una actualización de la política pública sobre los humedales «que proyecte acciones a 10 y 15 años con destinación específica de recursos y con entidades responsables que garanticen la recuperación de los mismos».

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