Sobran razones para parar

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Movilización de trabajadores afi liados a la CUT, en las calles de Bogotá. Foto archivo.

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@Aurelianolatino 

El próximo 25 de abril, será la fecha en la que se realizará una gran jornada nacional que logre demostrar el descontento generalizado de la población contra el actual Gobierno nacional.

Los ataques que hace y planea el gobierno de Iván Duque se pueden centralizar en el Plan Nacional de Desarrollo, PND, en el que hay medidas contra diferentes sectores sociales como estudiantes, trabajadores, campesinos, productores nacionales, indígenas y trabajadores estatales, entre otros.

“El PND está lleno de trucos, micos y orangutanes que benefician al gran capital nacional, al sector financiero y a las multinacionales, privilegia las importaciones sobre las exportaciones. Es un Plan para el atraso”, argumentó a VOZ el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, Diógenes Orjuela, quien además fue enfático en dejar claro que la organización que dirige también rechaza las objeciones del presidente Duque a la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, exige la solución política al conflicto, rechaza los asesinatos de líderes y lideresas sociales y pide el cumplimiento de los Acuerdos de La Habana; puntos que se convierten en medulares en el próximo paro.

Entre los micos que denuncia la CUT está la contratación por horas que permite la eliminación del contrato laboral y del salario mínimo; además, el ataque al fondo público de pensiones y un favorecimiento a los fondos privados, ya que ponen al Estado a pagar los fallos de los jueces en relación con los fondos privados; y la prolongación de las concesiones mineras a 30 años. Con esto se configura al PND como una catapulta de grandes reformas que les evitará un tránsito por el Congreso de la República.

Por lo anterior, la CUT ha estado en reuniones tanto nacionales -junta nacional-, como regionales con encuentros, reuniones y foros con el movimiento sindical, con los comandos unitarios regionales, las organizaciones políticas alternativas para con base en las particularidades de cada departamento, municipio, construir agendas y desarrollar las actividades del 25 de abril.

Por otra parte, hay que recordar que actualmente se negocia en una mesa de trabajadores estatales, pero esta hasta ahora inicia discusiones de fondo, ya que debieron enfrentar dificultades cuando “centrales obreras de papel” -como lo dice Orjuela-, pretendían tener una mayor participación que otras como la CUT, que cuenta con miles de afiliados.

Aun así, en estas conversaciones no se ve un horizonte claro habida cuenta que las peticiones van en contravía de puntos del PND, y no tendría sentido continuar con ellas si el proyecto del Gobierno no se modifica sustancialmente. En esa vía, la Federación Colombiana de Educadores, Fecode, no ve viable acuerdos si no existe una propuesta que modifique el Sistema General de Participaciones para dar mayor presupuesto a la educación pública, tal y como el Estado, en cabeza de Juan Manuel Santos, se había comprometido.

Por ahora, la evidente incompatibilidad entre las políticas gubernamentales y las necesidades de vastos sectores de la población, más los antecedentes de Duque en su negativa de negociar con estudiantes e indígenas, dejan un panorama nada favorable para el diálogo. Las grandes movilizaciones en unidad, están a la orden del día.