Sintracarbón, listo para huelga en Cerrejón

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Con medidas de protección personal como el distanciamiento social, los trabajadores de Cerrejón han hecho sus asambleas. Foto Sintracarbón

Adriana Quintero

Después de varios intentos de negociaciones y sin llegar, hasta el momento, a un acuerdo con los directivos de la mina de carbón Cerrejón, en La Guajira, el 99,03% de los trabajadores se prepara para el comienzo de una huelga que inicia el próximo 31 de agosto, en protesta por la implementación del llamado “turno de la muerte” y por no poder concretar una nueva convención colectiva.

El pliego de peticiones lo presentó el sindicato el 30 de diciembre de 2019, durante los meses de enero, febrero y marzo, los negociadoes de ambas partes sostuvieron acercamientos para discutir las garantías del petitorio, sin embargo, no se logró ningún acuerdo y debido a la cuarentena el 28 de marzo se retiró.

El mayo 4 el Gobierno decretó que la minería en Colombia era una labor esencial y desde entonces se reactivó la operación en el Cerrejón. Pero no es sino hasta el 20 de junio que Sintracarbón realiza una asamblea y aprueba nuevamente un pliego de peticiones y junto con la comisión negociadora la presenta el 27 del mismo mes.

Para el presidente de Sintracarbón, Igor Díaz, la solicitud “condensa las principales necesidades de los trabajadores en materia de salarios, salud, educación para los empleados y sus hijos, temas con otros beneficios sociales con respecto al desarrollo laboral y social como el proceso de desarrollo individual interno, que es un problema macro de los trabajadores. Igualmente, tiene puntos sobre las comunidades y los trabajadores tercerizados, muchos de ellos afiliados a nuestro sindicato”.

VOZ conoció que el día 28 de agosto Cerrejón presentó una demanda de la convención colectiva en la que sustenta el criterio de sostenibilidad y de economía de la compañía. En días pasados el vicepresidente de Cerrejón, Carlos Consuegra, manifestó a Portafolio que “la compañía está atravesando una crisis debido a la reducción de mercados, que le ha permitido exportar solo 9,5 millones de toneladas en los primeros 6 meses del año, la más baja en los últimos 18 años, la caída de los precios del carbón en más del 26% en un año y que han estado por debajo de los 33 dólares por tonelada, la falta de acceso a tajos más rentables como La Puente: y todo se agudizó con la crisis del  Covid-19”.

Por otro lado, el cambio de turno ha sido un detonante aún mayor para los trabajadores, que desde el año 1993 vienen laborando 2×1, 2×3, es decir, 2 días de trabajo por 1 de descanso, dos días por 3 de descanso, según Igor Díaz, “no es el turno más seguro, pero es el que se adecúa a los trabajadores en materia de productividad, de seguridad, de descanso y de interacción con su familia”.

Pese a ellos, la compañía tomó la decisión de implementar un nuevo turno denominado por los trabajadores como el “turno de la muerte” que regirá a partir del 1 de septiembre y consiste en laborar 7 días en jornadas de 12 horas tanto de día y de noche, por 3 y 4 días de descanso. Producto de ese cambio se eliminará una cuadrilla de alrededor de 1.200 trabajadores que terminarían siendo despedidos junto con 1.500 más que están tercerizados.

Ante la negativa de los empleados de asumir el nuevo turno, la empresa ha ofrecido como incentivo un bono de 2.6 millones de pesos a cada trabajador que sería pagado un mes después de su inicio, pero para Igor Díaz “no es un bono, sino un auxilio mortuorio adelantado para aplicar al turno de la muerte, si fuera un turno justo para la gente no habría necesidad de pagarle, esto es un chantaje al trabajador”.

Por ahora, los trabajadores tienen planeado iniciar la huelga el lunes 31 de agosto. Ese día armarán carpas con todos los protocolos de seguridad como tapabocas, lavado de manos, distanciamiento social y toma de temperatura entre otros. De esa manera, iniciarán la protesta con alrededor de 25 a 50 personas que tendrán una frecuencia de cambio de turnos y a su vez estarán conectados informando a todos los empleados y a la población en general cómo va el proceso.

En caso de que la huelga se alargue, el sindicato estará atento para tomar las respectivas decisiones y la implementación de nuevas estrategias. Sin embargo, Díaz indicó “nuestra propuesta es que se mantenga el turno, pero si se puede discutir otra alternativa no nos cerramos al diálogo, esto necesariamente se hará con el consenso y el aval de los trabajadores, no pueden ser impositivo. Aspiramos a superar este conflicto”.