Sepultar a la OEA no estaría mal

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Luis Almagro

Varios presidentes de la región han planteado la necesidad de reemplazar al organismo multilateral por considerarlo obsoleto. Para los mandatorios progresistas una verdadera integración latinoamericana necesita una institución geopolítica con sentido de respeto por la soberanía de los pueblos

Alberto Acevedo

La idea del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador de reemplazar a la Organización de Estados Americanos OEA, por un organismo de integración latinoamericana renovado y con verdadero sentido de respeto por la soberanía de los pueblos, ha venido despertando simpatías en el continente y no pocas polémicas.

La iniciativa del mandatario mexicano fue expuesta en una ceremonia solmene de celebración de los 238 años del natalicio del Libertador Simón Bolívar, el 24 de julio pasado, y en el acto de instalación, ese mismo día, de la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, Celac, en el Castillo de Chapultepec.

“La propuesta es, ni más ni menos que construir algo semejante a la Unión Europea, pero apegado a nuestra historia, nuestra realidad y a nuestras identidades”, señaló López Obrador. “En ese espíritu no debe descartarse la sustitución de la OEA, por un organismo verdaderamente autónomo, no lacayo de nadie, sino mediador a petición y aceptación de las partes en conflicto en asuntos de derechos humanos y democracia”, puntualizó el gobernante.

Escuadrón de gendarmería

“Es ya inaceptable la política de los últimas dos siglos, caracterizada por invasiones, para poner o quitar presidentes al antojo de la superpotencia”. “Lo aquí planteado puede parecer una utopía, sin embargo, debe considerarse que sin el horizonte de los ideales no se llega a ningún lado. Mantengamos vivo el sueño de Bolívar”, precisó el presidente mexicano.

Una de las primeras reacciones a esta propuesta fue la del presidente argentino, Alberto Fernández, quien aseguró que “la OEA nunca fue un lugar de encuentro para América Latina” en los últimos años y que, en cambio, funcionó como “una suerte de escuadrón de gendarmería para avanzar sobre los gobiernos populares de la región a partir de la impronta que dejó en el organismo el expresidente norteamericano Donald Trump”.

Fernández reafirmó su convicción de que “la OEA tal como está no sirve” y consideró que quien debe hacer primero un “mea culpa es su secretario general Luis Almagro” por “las cosas que ha hecho” al igual que parte de la estructura institucional de los Estados Unidos “por haber propuesto y sostenido a un hombre” como él. “Lo que ha hecho la OEA en Bolivia necesariamente debe ser investigado y necesariamente debe ser juzgado porque ahora no caben dudas de lo que pasó”, refiriéndose al proceso electoral de 2019 en que se impidió la consagración de Evo Morales como presidente y el golpe de Estado cometido después, todo con el aval de la OEA.

“Es un demonio”

Los gobiernos de Bolivia y Venezuela apoyaron también la propuesta mexicana, y se espera que el nuevo gobierno del Perú, probablemente haga un pronunciamiento en la misma dirección. Varios expresidentes, entre ellos el de Uruguay, Pepe Mujica, respaldan la idea del mandatario mexicano.

Nicolás Maduro dijo en una entrevista por televisión que la OEA “está muerta desde hace tiempo”. “La OEA es una organización nefasta, es un demonio, y si a un demonio le das una oportunidad chiquita, el demonio se te va encima. No se le puede dar ninguna oportunidad”.

Por su parte el presidente de Bolivia, Luis Arce, dijo: “hacemos eco de las palabras del hermano Andrés Manuel López Obrador en la idea de sustituir a la OEA por otro organismo verdaderamente autónomo, que exprese los equilibrios regionales, respete la autodeterminación de los pueblos y no dé cabida a la hegemonía de un solo Estado”.

Otras propuestas

Para no pocos analistas, está claro que la instancia de integración que necesita la región latinoamericana, no es ni puede ser la OEA. Desde su nacimiento este organismo fue correa de transmisión de las directrices de Washington; pero bajo la dirección de Luis Almagro se ha hundido en una ignominia sin precedentes, al orquestar el golpe de Estado en Bolivia en 2019; al transmitir la representación de Venezuela a un personaje burlesco sin más credenciales que el visto bueno del Departamento de Estado, al ignorar la violenta represión oficial en Chile y Colombia en los últimos meses.

Tras la propuesta de López Obrador, una lluvia de iniciativas se discute en diversos escenarios. Hay quienes sugieren que la Celac asuma el vacío dejado por la OEA y lidere el proceso integrador. Otros plantean que deben activarse la Copppal, la Unasur, el Mercosur, la Comunidad Andina de Naciones. En fin, sepultar lo que fue un lastre para la integración regional, y ello comprende también sepultar al Grupo de Lima, la Alianza del Pacífico y otros organismos semejantes.