Resultados agridulces para la juventud

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Después del reciente estallido social, Colombia Humana-Unión Patriótica fue el partido político más votado en Bogotá. Foto Sophie Martínez

Alta abstención electoral, fallas de la Registraduría y prácticas clientelares y corruptas por parte de los partidos tradicionales caracterizaron un proceso electoral que no se desarrollaba hace 10 años. ¿Cuáles son los retos que deja la ornada para el movimiento juvenil?

Yessica Arandia

El pasado domingo 5 de diciembre se dieron cita las y los jóvenes del país para elegir sus candidatos a los consejos municipales y locales de juventud, instancias que se encontraban inactivas desde hace 10 años. De acuerdo con los resultados emitidos por la Registraduría Nacional del Estado Civil, muchos son los retos para el sistema de participación juvenil luego de la atípica contienda electoral.

Eran muchas las expectativas sobre las elecciones a los consejos juveniles, sobre todo porque fue la juventud la principal protagonista del reciente paro nacional que se gestó desde 2019. Sin embargo, los resultados de estas elecciones dejan muchas lecciones por aprender, reflexiones que son de gran importancia para los retos que implica la construcción de una sociedad democrática. De igual manera, es fundamental resaltar que hay resultados que alientan en gran medida la esperanza de un cambio para el país, sobre todo en las listas juveniles unitarias y alternativas.

En primera medida, es necesario anotar que solo el 10.4% de la juventud colombiana salió a ejercer su derecho al voto, es decir, la abstención electoral del pasado domingo permite entender que existe una desconexión notable entre el sistema de participación juvenil y el grupo poblacional al cual va dirigido.

Lo anterior refleja no solo el desinterés de las y los jóvenes por ejercer el voto, sino también una participación reducida que se debe a las grandes fallas sobre las cuales la Registraduría incurrió, sobre todo porque la convocatoria a las elecciones no estuvo acompañada de una comprometida y constante acción pedagógica en los territorios. No hay una voluntad institucional en la participación juvenil y en realizar procesos electorales integrales y transparentes, como sucede con las elecciones regulares en el país.

Jornada con vicios políticos

No habían transcurrido tres horas del proceso electoral del pasado domingo 5 de diciembre, y en ciudades como Cali, Bogotá o Bucaramanga ya se denunciaban prácticas de fraude electoral, al evidenciarse que había jóvenes votando en más de un puesto designado. La irregularidad se adjudica a la Resolución 15881 de 2021 que se expidió el día 4 de diciembre y que, permitía a las y los jóvenes de 14 a 17 años ejercer su voto en cualquier puesto cercano, lo cual no contribuyó a un control estricto del ejercicio, evidenciando la falta de seriedad con la cual la Registraduría Nacional manejó esta contienda electoral.

Por otro lado, en diversos territorios como en Barranquilla y Neiva las denuncias giraron en torno a prácticas que reproducen la cultura política tradicional del país, donde se presentó la tradicional compra de votos, el traslado masivo de votantes condicionado al voto por un candidato particular, el ejercicio de publicidad en puestos de votación pese a las prohibiciones, entre otros. Estas situaciones demuestran la necesidad de que desde todos los campos se luche con mucha más fuerza por confrontar esas prácticas políticas cercanas a la corrupción.

Por último, en medio de las denuncias que se conocieron sobre todo en redes sociales, en Neiva un joven denunció haber sido intimidado y agredido verbalmente por la Policía, que se supone prestaba seguridad a algunos puntos de votación: “Cuando entré al colegio para ejercer mi derecho al voto, me acerqué donde estaba la mesa de la Registraduría y les comenté el caso… y vaya sorpresa que me llevé, había otros jóvenes quejándose de lo mismo”, afirma el joven con nickname en las redes sociales como Trots Sebo.

Es así como la jornada en muchos territorios y de manera desafortunada, logró evidenciar que en términos de cultura política son muchos los vicios y las faltas que siguen reproduciéndose incluso en los escenarios juveniles que se proyectan para el cambio social.

Triunfó la unidad juvenil

Pese a este panorama, hubo resultados que dan esperanza y aliento, como las curules de consejeros y consejeras que obtuvieron las listas de unidad juvenil inscritas como independientes o como organizaciones juveniles, así como las listas de la Colombia Humana-Unión Patriótica, ésta última que han dado grandes golpes a los partidos tradicionales, sobre todo, es fundamental destacar el resultado en la capital colombiana. En Bogotá, la coalición de izquierda fue la más votada por encima de los partidos tradicionales y de derecha.

Así mismo, la Colombia Humana-Unión Patriótica obtuvo curules en ciudades como Pasto, Bucaramanga, Suacha, Cali, Sincelejo, Santa Marta, Popayán, Arauquita, Barranquilla, Soledad, Manizales, entre otras, según el conteo de votos con el 100% de mesas informadas. Con estos triunfos de una fuerza alternativa tan importante, se consolida un grupo de jóvenes que serán consejeros y consejeras de juventud con la certeza de llevar de manera ética, crítica y responsable su representación.

Sucederá igual con listas de unidad como el Pacto Histórico juvenil, que en ciudades como Cali arrasó con la mayor cantidad de votos, como es el caso de la Unidad Popular-Cali en Resistencia, que fue la lista independiente más votada a nivel nacional, y que representa esa conexión entre las y los jóvenes caleños que estuvieron en las calles en el paro nacional y los procesos de unidad que se tejieron y que hoy con certeza harán un trabajo popular y aguerrido en esta instancia.

Abstención juvenil

Dentro de los departamentos con mayor porcentaje de votación están Sucre (primero), Chocó, Córdoba, La Guajira, territorios que ocupan cifras de desigualdad notable casi que de manea histórica. Dentro de los departamentos con menor porcentaje de votación están Antioquia, Risaralda, Valle, y la ciudad Bogotá, que de acuerdo a la proporción de sus habitantes muestran baja participación en el proceso electoral.

El abstencionismo es un problema de la democracia representativa que tiene muchas complejidades y que no puede medirse o analizarse a simple vista. Sin embargo, es evidente la desconexión de la gran mayoría de jóvenes con las elecciones, situación que comporta un reto para los procesos juveniles para activar a sus contemporáneos en los ejercicios de participación juvenil.

Es así como, a pesar de que las elecciones de consejos de juventud estuvieron a favor de los partidos tradicionales como el Liberal, el Conservador, Cambio Radical, Partido de la U y Centro Democrático, la juventud que apuesta por una alternativa crítica, resistente y transformadora sigue copando grandes espacios en los diversos territorios, sobre todo en las calles, en los barrios, en las veredas, en las universidades, en los colegios y en el campo laboral, donde las necesidades juveniles se agudizan.

De cara a las elecciones de 2022, los retos también son bastantes, pero con estos triunfos que riñen con el poder tradicional, sigue en firme la consigna de que la juventud será partera del cambio en Colombia.