Reivindicaciones en el tiempo

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a gráfica y el cartelismo son un instrumento de comunicación masiva que entiende el poder de la imagen para la transmisión de ideales de cambio

El colectivo ‘El Marrano de Barro’ expone del 2 al 13 de diciembre en Bogotá una muestra de doce afiches impresos en serigrafía, en homenaje a la historia del movimiento popular

Simón Palacio
@Simonhablando

En el año 2013, Taira Rueda y Mabel Novoa, dos mujeres artistas recién egresadas de la Universidad Javeriana, se unieron en torno a la propuesta de un colectivo independiente. Como todos los proyectos que emergen de la etapa universitaria, la situación económica era limitada y los ahorros se convirtieron en la principal fuente de financiación, bautizando al proyecto como ‘El Marrano de Barro’, de acuerdo con la cerámica que es un símbolo de la economía popular en el país.

Hoy el ‘Marrano’ es un consolidado colectivo gráfico y audiovisual, que aborda diferentes problemáticas sociales y políticas enfocándose en la paz como un compromiso fundamental en la construcción de país. Su producción va desde la impresión de carteles para manifestaciones y jornadas de estampado serigráfico en espacios públicos, hasta el trabajo con comunidades campesinas en la visibilización de experiencias de resistencia y procesos de construcción de memoria.

Esta semana ‘El Marrano de Barro’ inaugura la exposición ‘Nuestras luchas: Reivindicaciones en el tiempo’ gracias a la obtención de la beca de técnicas no digitales para cartel del Ministerio de Cultura. Así las cosas, el colectivo artístico exhibe su trabajo a partir de la combinación de cartel político y el papel protagónico de la gente en las movilizaciones sociales que han querido cambiar la historia.

La técnica de la serigrafía

“A nosotras siempre nos ha llamado la atención la serigrafía como forma de expresión artística”, reflexiona Taira. Esta técnica de impresión, que desde un comienzo se convirtió en el fuerte de ‘El Marrano de Barro’, es un método de reproducción tanto en documentos como en imágenes que se puede realizar en cualquier superficie plana, a partir de la transferencia de una o varias tintas a través de una malla tensada en un marco.

“Nos atrajo la idea que fuera una técnica rústica, que permite muchas reproducciones de una imagen en un corto periodo de tiempo, además que su realización es económica y casera. El cartel político, que ha sido nuestra idea de trabajo, siempre ha estado muy ligado a la serigrafía y a los talleres de grabado”, comenta Taira.

‘El Marrano de Barro’ comenzó a participar de las protestas a partir del cartel político. “Una vez nos articulamos al movimiento social, empezamos a salir a las calles a regalar carteles que elaborábamos en nuestro taller. La gente siempre nos ha recibido con beneplácito nuestro trabajo. Es muy gratificante”, manifiesta con entusiasmo Mabel.

Compromiso político

El año 2016 será importante en la vida de ‘El Marrano de Barro’. La llegada del artista y realizador audiovisual Pablo Correa al proyecto, coincidirá con un momento especifico en la historia nacional. La coyuntura del llamado “Plebiscito por la paz”, cuya victoria se adjudicó a las fuerzas que promocionaron el No, perfilaron el trabajo del colectivo artístico.

“Cuando Pablo llega estamos justo en el contexto del plebiscito y empezamos a orientar todos nuestros trabajos en persuadir a que la gente votará Sí. A partir de ahí y de la derrota, vamos a los Llanos del Yarí y participamos de la vigilia por la paz que hacen las FARC aún en armas”, comenta Mabel.

Al sur de la Serranía de La Macarena, en las sabanas que otrora fueron uno de los teatros más importantes del conflicto armado, ‘El Marrano de Barro’ decantó sus propósitos. En la jornada que unificó la voz de combatientes, población civil y autoridades eclesiásticas, el colectivo artístico realizó sesiones de video y jornadas de estampado.

“La experiencia en el Yarí nos ratificó un compromiso político que como colectivo ya teníamos. Entendimos en campo que lo más importante que tiene un país son sus recursos humanos, es decir la clase trabajadora y las comunidades olvidadas, por eso desde ese momento tratamos de enfocar nuestro trabajo a ese propósito: reivindicar las luchas de la gente”, explica Mabel.

“Después de la vigilia en San Vicente del Caguán, con Taira empezamos a trabajar con la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra, ACVC, haciendo videos para comunidades campesinas. Ahí se unieron las dos cosas, ya era un trabajo social en campo y propuesta política en las calles a partir del cartel”, comenta Pablo. ‘El Marrano de Barro’ comenzó a participar decididamente de la protesta social, siendo el 21 de noviembre de 2019 una de las jornadas más memorables.

La exposición

Con una importante trayectoria en el circuito artístico y en las movilizaciones sociales, ‘El Marrano de Barro’ se presentó a la beca de técnicas no digitales para cartel ofertada por el Ministerio de Cultura. Si bien lograron adjudicársela, las constantes dificultades que se manifiestan en medio de la pandemia han sido una constante.

Pablo Correa es vehemente a la hora de describir los problemas que han tenido en todo el proceso de la exposición: “Nosotros participamos de la convocatoria en abril, justo cuando estábamos en el momento más estricto del confinamiento. Tuvimos muchas dificultades para aplicar a la beca. Por ejemplo, a la hora de presentar el presupuesto, no fue fácil hacer las cotizaciones que nos exigían porque básicamente nada estaba abierto. Una vez ganamos la convocatoria, mantener vivo el espacio donde queríamos la exposición ha sido toda una odisea. Sin lugar a duda, el arte ha sido uno de los sectores más golpeados por la incertidumbre generada en la pandemia”.

Tal y como explica Taira, la exposición “está compuesta por una serie de 12 afiches impresos en serigrafía, cada uno es un homenaje a manifestaciones, marchas, plantones y huelgas que han ocurrido en Colombia durante el último siglo. Esta selección no está pensada desde un orden jerárquico, cada una es la representación de una lucha que ha marcado de alguna forma nuestra historia y nuestro presente. Es la representación gráfica de lo que imaginamos que hubiésemos hecho en cada marcha, según el momento histórico y sus exigencias”.

Con la selección de estas 12 manifestaciones, ‘El Marrano de Barro’ pretende no solo des-estigmatizar la protesta social, sino también invitar al espectador a reflexionar y a aprender de las fuerzas organizativas del pasado para la conquista de derechos en el futuro. “La gente se va a encontrar con un trabajo muy especial, que reivindica la movilización de los pueblos en Colombia, además de ser un homenaje a las personas que han luchado en nuestra compleja pero combativa historia”, finaliza Mabel.

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