Redes sociales, trinchera masiva del feminismo

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Foto Gabriel Ramón Pérez.

Contra la hegemonía de los medios de comunicación, las plataformas digitales se han convertido en el canal para las juntazas intelectuales, políticas, populares y sociales entre mujeres del mundo entero

Paz González
@GonzalezPaz_

En los últimos tiempos han salido a flote debates sobre lo que significa ser y habitar el sistema-mundo siendo mujeres. En medio del capitalismo y el patriarcado, sistemas de dominación y opresión que se retroalimentan, estos  debates  habían sido disminuidos y ocultados por las grandes matrices de opinión creadas por los medios masivos hegemónicos de comunicación, que son dominados por los tentáculos de los poderes económicos, clara y abiertamente masculinizados.

América Latina y el Caribe, han sido atravesados históricamente por la injerencia norteamericana, por gobiernos de ultraderecha, que a través de políticas antipopulares, racistas, machistas y homófobas (solo por nombrar algunas) han gobernado para los poderosos, excluyendo a la gran mayoría del pueblo nuestroamericano y, particularmente, a las mujeres. Todo esto ha transcurrido ante el lente y los micrófonos de los medios de comunicación tradicionales que, arrodillados ante el poder, han negado toda existencia de segregación, feminización de la pobreza, hambre, nula garantía de derechos fundamentales y muerte de las desposeídas.

Los grandes relatos

Los poderes encarnados en la iglesia, la escuela  y la comunicación, han cambiado el relato sobre las luchas de las mujeres, tanto así que el 8M se había convertido en una fecha de consumo y refuerzo del amor romántico que oprime a las mujeres.  En el caso de la escuela, la educación bancaria escolarizada, omite la parte de la historia grotesca y miserable donde el patrón poseedor de los medios de producción, asesinó a cientos de trabajadoras que exigían salarios dignos.

El relato que se imponía (y que en algunos casos aún se impone) en la escuela era el de “a la mujer no se le pega ni con el pétalo de una rosa”, mientras se le enseña a los varoncitos a dedicar canciones como “Mujeres” del Paulo Coelho de la música, Ricardo Arjona. Ni hablar de la iglesia, que jamás le va a perdonar a las mujeres que se rebelen ante el patriarca y que decidan por sí y para sí comiendo de la fruta prohibida de la libertad.

La desobediencia del 8M

El 8M está recuperando su carácter político, radical y revolucionario en los últimos años, por medio de la ruptura de la matriz mediática impuesta, la desobediencia  al clero y, gracias a las docentes que cada día ven como necesaria la reivindicación de aquellas que dejaron su vida puesta en el camino, para que muchas puedan trasegar por él de forma más digna.

Ahora, dando la cara y en público, las mujeres hacemos de nuestras redes sociales una tribuna donde de forma entusiasta escribimos discursos, reproducimos videos y viralizamos tuits. Tribuna donde muchas somos las que nos organizamos y vemos la importancia de la disputa ideológica, conformando ejércitos virtuales para el debate contra los godos. Al tiempo, de forma contundente, llenamos las calles de violeta y verde.

El ciberactivismo feminista

Las redes sociales le han dado al movimiento feminista la posibilidad de romper el cerco y hablar desde su propia voz sobre las realidades de las mujeres empobrecidas, el trabajo del cuidado no remunerado, el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo, el racismo, el clasismo y la homofobia, entre otras agresiones y denuncias de cualquier tipo de violencia que se manifiestan en diversos sectores. El patriarcado no conoce de ideologías.

A las mujeres históricamente nos han negado la posibilidad de opinar ante la esfera pública, donde por supuesto se recoge lo político e intelectual. En el caso de Colombia, las plataformas televisivas y/o escritas tienen a  “feministos” expertos en temas relacionados a la lucha de los derechos de las mujeres. Es por eso, que al sol de hoy, continúan invitando a varones caricaturistas a hablar desde su personaje mujer acerca de la realidad de las mujeres, o a los políticos que también dicen cuál es la agenda feminista que se debe seguir y cuál es la lucha válida.

Las redes sociales se convirtieron en el canal para las juntazas intelectuales, políticas, populares y sociales entre millones de mujeres, en las que las unas desde cualquier latitud del planeta leen a las otras, ven sus videos o escuchan sus podcast,  se sienten recogidas  y además acompañadas en esta lucha por vencer el miedo y sobre la que ningún partido o movimiento social ha sido capaz de tener una postura contundente. Aunque parezca desafortunado, es lo mejor  que ha podido suceder porque las mujeres hoy tienen sus propias agendas y accionar político.

Estas redes han permitido quitar al varón privilegiado del centro de las discusiones y darle reconocimiento a las que han sido invisibilizadas por la cultura patriarcal que ha generado entornos donde solo los varones pueden participar, opinar, sentirse seguros y con legitimidad para violentar sin temor a que algo les suceda.

Es así como la lucha y visibilidad de mujeres, que poco a poco se van destacando como lideresas de opinión o influenciadoras, ponen sobre la mesa los debates que solo a las mujeres les competen porque son las que viven en un sistema donde despertar vivas es una hazaña.

Un violador en tu camino

Es tal el revuelo que ha generado el uso de las redes en la lucha feminista que el maravilloso antecedente del performance viral “Un violador en tu camino”, incomodó tanto a los varones más retrógrados y ultraconservadores como a los varones que se asumen progresistas o revolucionarios. Mujeres en diferentes rincones del planeta fueron boicoteadas y encarceladas por traducir y cantar.

Tal viralidad no hubiera sido posible de no ser por las redes sociales, particulamente, Facebook, que hizo que cada mujer que interactuó y dio click al video se sintiera tremendamente identificada con la letra de dicha canción, una realidad que no conoce de fronteras, pues el patriarcado atraviesa todas las culturas y se acomoda a cada contexto y costumbres.

Incomodar desde las redes

La ola verde, que toma gran importancia en nuestra América, es otro fenómeno que se vive con fuerza en las redes sociales y que en las calles hace ríos incontenibles que se desbordan ante los ojos sorprendidos de los poderosos. Las mujeres sublevándonos ante la dominación de nuestros cuerpos y reconociendo que estos son un territorio en disputa, que es nuestro, propio y que ni el varón, ni el Estado, ni la iglesia, ni la sociedad deciden sobre él.

Es necesario seguir incomodando en las páginas de inicio de Facebook, Instagram o Twitter la veces que sea necesario, hasta que nacer, ser, crecer y asumirse como mujer deje de ser sinónimo de muerte.  El feminismo popular no guarda silencio, no tiene bozal, no es obediente.