Perspectiva económica 2021

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Los bajos ingresos de los asalariados reducen las ventas en artículos de primera necesidad. Foto Iván Posada

Con cifras disparadas en tasas de desempleo e informalidad y con un PIB negativo, finaliza 2020. Gremios económicos y Ministerio de Hacienda pretenden una reactivación para 2021 con un incremento salarial de $600 diarios. Las conquistas laborales se defienden con la movilización de los trabajadores

Iván Posada Pedraza

Las cifras disponibles a la fecha sobre los indicadores económicos permiten un intento de balance preliminar sobre la economía colombiana en este año afectado por la pandemia y las cuarentenas derivadas de esta. La alta tasa de desempleo (14,7 por ciento, octubre, Dane 2020), y la informalidad laboral   son los problemas socioeconómicos más complicados y explosivos que enfrenta el país. Según el Dane, esta última se ubica en 48,5 por ciento, de acuerdo a la medición para 23 ciudades y áreas metropolitanas, pero la real puede estar entre 50 y 60 por ciento. Los cálculos indican que este año finaliza con un PIB negativo de –7 por ciento, resultado de la parálisis en muchos de los sectores económicos y del mayor desempleo entre abril y octubre de 2020.

La Gran Encuesta Integrada de Hogares del Dane indica la siguiente evolución del desempleo entre abril y octubre de este año:

Tabla 1

Evolución del desempleo abril–octubre de 2020

Mes Tasa de desempleo (%)
Abril 19,8
Mayo 21,4
Junio 19,8
Julio 20,2
Agosto 16,8
Septiembre 15,8
Octubre 14,7

Fuente: Dane 2020

En correspondencia con la anterior tabla, la población ocupada aumentó proporcionalmente, y para octubre se encontraba en 21,3 millones de personas.

Por grupos etarios y de género, el segmento de jóvenes entre los 18 y 25 años y el sector femenino fueron los más severamente golpeados. Al respecto las cifras del Dane indican que el 33 por ciento de los jóvenes del total de ese rango de edades están entre los que ni trabajan ni estudian. (los ni–ni).

Por ciudades, las tres capitales de departamento que presentan mayor tasa de desempleo son Neiva, Ibagué y Popayán con una tasa de desempleo de 34, 32,7 y 28,2 por ciento respectivamente.

El sector agrario

Los pequeños y medianos agricultores en medio de grandes dificultades han mantenido la producción alimentaria para la inmensa mayoría de familias colombianas, pero los costos de los insumos, los créditos bancarios y la importación masiva de alimentos de Estados Unidos y Europa, los han puesto en situación de quiebra. En meses pasados se lanzaron a los peajes y las vías para comercializar directamente sus productos a los consumidores finales, porque los intermediarios se apropian de gran parte de las utilidades.

Industria y empresas

La cuarentena obligatoria provocó el cierre temporal de las llamadas medianas, pequeñas y microempresas, que constituyen el 96 por ciento del total nacional, de unidades productivas, que para muchas de ellas se convirtió en clausura definitiva de sus actividades económicas, que fue la causa a su vez, del brusco incremento del desempleo en casi diez puntos porcentuales con respecto a marzo de este año. El empresariado sometió a los trabajadores a humillantes condicionamientos consistentes en reducirles el salario en muchos casos, hasta del 50 por ciento, para poderlos mantener en nómina. Otros redujeron la jornada laboral unilateralmente a sus trabajadores, con el respectivo descuento de los días no trabajados, hechos ante los cuales, el ministro de trabajo, Ángel Custodio Cabrera guardó silencio. Queda claro que la legislación laboral está diseñada a la medida de la patronal.

El aporte estatal

El apalancamiento por parte del gobierno central y de la banca se dio tardíamente y en mínima cuantía, además direccionado hacia las grandes empresas. Aquellas con tres empleados o menos quedaron marginadas del auxilio a la nómina que es del 40 por ciento de salario mínimo legal vigente por cada trabajador en nómina.

El ingreso solidario, destinado a las familias que no están dentro de los otros programas como “Familias en Acción”, “Colombia Mayor”, “Jóvenes en Acción” y “Devolución del IVA”. El valor de este auxilio es de $160.000 y cubre a unos 2.500.000 beneficiarios. Tenemos pues a millones de familias colombianas subsistiendo de ayudas que oscilan entre $250.000 y $ 160.000 al mes, montos que rayan en obras caritativas.   Lo anterior explica la presencia de este sector informal en las calles acudiendo al rebusque pues se cae de su peso que, con estos auxilios, una familia de cuatro miembros no puede subsistir. Esto a su vez está aumentando en las capitales del país el nivel del contagio, ejemplo patético los llamados “madrugones” en San Victorino en el centro de Bogotá.

En cifras globales, el gobierno central ha destinado tan solo el 2 por ciento del PIB para mitigar los efectos de la pandemia, cifra muy inferior con relación a lo invertido por otros países de nivel económico similar al de Colombia.

La banca

El sector financiero por su parte, solo ha disminuido su rentabilidad, pero no ha perdido un solo peso. Toda la “ayuda” de la banca ha consistido en diferir los créditos a los pequeños y microempresarios, lo mismo que a los deudores de préstamos de vivienda y de consumo, pero no ha reducido ni condonado intereses.

El salario mínimo 2021

Los gremios están proponiendo un aumento que no supere el 2 – 2,5 por ciento, ligeramente superior a la inflación para este año que a noviembre de 2020 era de 1,49 por ciento (Dane), que equivale a $ 17.000 al mes o $ 600 pesos diarios, con el argumento que aumentos por encima de la inflación desestimulan al empresariado a generar más empleo por la carga prestacional. Las centrales obreras por su parte, llegan a la mesa de concertación con una propuesta de 13 por ciento, sobre la base que en la pandemia los trabajadores perdieron ingresos y porque a mayores ingresos, mayor demanda, que a su vez estimula la generación de más puestos de trabajo para satisfacer esa mayor demanda de bienes y servicios, es el llamado efecto multiplicador.

Reflexión

Así las cosas, difícilmente habrá acuerdo entre las partes y el gobierno decretará el aumento por decreto. A las centrales obreras por su parte, seguramente les quedará claro que el incremento salarial se puede discutir en la mesa de concertación, pero la defensa de las conquistas laborales es con la movilización de los sindicatos, pensionados y los trabajadores informales en la plaza pública. El campesinado y los maestros lo han demostrado este año.

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