Nuevas batallas

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Zabier Hernández Buelvas
@ZabierHernndez

El 7 de agosto de 1819 se libró la Batalla en el pantano de Vargas en Boyacá. Las visiones oficiales y también alternativas coinciden en que Bolívar, al mando del ejército libertador, doblegó al ejército español. En esa memorable gesta, un ejército popular proclamó su victoria sobre el imperio.

El 7 de agosto es una fecha por excelencia de combate popular contra la tiranía, el oprobio gobiernista y el autoritarismo secular que ha caracterizado al Estado colombiano. La posesión del nuevo presidente electo no es más que la señal de partida de una nueva etapa en la lucha del pueblo colombiano. Otra fuera la historia si la Colombia Humana hubiera logrado las mayorías electorales. Pero al pueblo nada le es regalado, nada le es otorgado sin la lucha, a veces larga, a veces costosa humanamente, pero inevitable si se quiere llegar al cambio de las viejas estructuras corruptas y excluyentes colombianas.

El 7 de agosto de 2018 se inaugura una oposición establecida al amparo de los acuerdos de La Habana, gran aporte a la lucha por la democracia. Se fortalece la unidad de sectores progresistas, democráticos, populares y de izquierda. A 199 años de la victoria popular en el puente de Boyacá, se tensionarán nuevamente al máximo las capacidades de las fuerzas libertarias y las fuerzas reaccionarias. Este nuevo Congreso que se inauguró el 20 de julio pasado, su recinto pero ante todo las calles y carreteras de ciudades y campos  son la nueva batalla del Pantano de Vargas donde el pueblo deberá dar todo para salir victorioso.

El 7 de agosto próximo reinicia con nuevos brios la agenda popular. La lucha por la paz con justicia social, la ampliación de la democracia, el desarrollo con dignidad de vastos sectores urbanos y rurales hoy excluidos, la protección de los ecosistemas y nuestros recursos bionaturales y la reparación con verdad y no repartición de las víctimas, son los motivos actuales de la lucha.

Este 7 de agosto no se posesiona Iván Duque, eso es lo normal y lo que creen los poderes actuales en medio del festejo burgués. El 7 de agosto el hecho extraordinario es realmente la asunción de un nuevo poder, de una nueva fuerza cohesionada, unida y cualificada, el poder popular que construye creativa y colectivamente nuevos caminos de transformación.

Una nueva batalla está por iniciar. Las fuerzas patriotas en esta nueva etapa sumarán victorias a las ya extraordinarias gestas de campesinos, indígenas afrodescendientes y gentes del pueblo. Este 7 de agostos será recordado no por la banda presidencial que está salpicada de la sangre de nuestros líderes y lideresas asesinados, sino por la gran gesta que en la calle demostrará el potencial de este nuevo poder popular.