No estoy sola

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Magnolia Agudelo Velásquez

La dramaturga, actriz y poetisa Patricia Ariza cofundadora y directora del Teatro La Candelaria y de la Corporación Colombiana de Teatro estrenó el pasado fin de semana el performance “No estoy sola”, una de las piezas teatrales que hace parte de una serie de puestas en escena por las y los integrantes de este importante colectivo, refugio del teatro bogotano y colombiano, que a pesar de la falta de recursos y de apoyo por parte del Ministerio de Cultura, y de la profundización de la crisis que ha afectado gravemente al sector artístico y cultural en el marco de la pandemia, nunca ha parado la creación colectiva y compromiso con las causas sociales y políticas.

En esta ocasión la temática gira alrededor de las mujeres lideresas sociales, defensoras de derechos humanos, firmantes de paz y las miles de mujeres que han hecho presencia en las primeras líneas de la movilización social y popular; en la olla comunitaria, en los puntos de resistencia, en el actual paro nacional, protesta en la cual se denuncia el terrorismo de Estado como una política sistemática impuesta históricamente por la clase capitalista gobernante en Colombia.

Un escenario expectante, con la majestuosa presencia de la maestra Patricia Ariza, quien encarna en su papel multifacético a mujeres lideresas que se han atrevido a desafiar el poder clasista y patriarcal; a soñar y luchar con una Colombia democrática, en paz, con justicia social; conjugando imágenes frescas, coloridas, diversos paisajes, selvas, mares, ríos, parajes, sonidos y las siluetas de mujeres teñidas de rojo, que parecen volar y que trágicamente copan los espacios más diversos, hasta los caños y los ríos.

Con la realización y producción audiovisual de Francesco Corbelletta, se presentan imágenes que traducen en lenguaje artístico el entramado de resistencias de las lideresas y la violencia que ejercen las élites que se han ensañado contra los cuerpos de las mujeres. De esta manera, el unipersonal atrapa el interés de un público que encuentra en el Teatro La Candelaria un referente donde las mujeres cuentan para la transformación crítica y democrática de la sociedad.

No deja de asombrarnos cómo la maestra Ariza redimensiona en las tablas el compromiso con la lucha por la paz y las transformaciones económicas, sociales, políticas y culturales, por enaltecer a cientos de mujeres lideresas en todo el territorio nacional. Mujeres que han encarnado estos anhelos desde las posiciones más humildes y sencillas en la vereda, el barrio, el grupo de danzas, el teatro y la junta comunal, en la defensa de los derechos de las mujeres, el medio ambiente, la tierra, la organización política y el Acuerdo de Paz.

Prácticas que, en un país como Colombia, con un gobierno narcoparamilitar como el actual, ha cobrado la vida a miles de hombres y mujeres, y la obra lo simboliza de manera contundente en la máquina del tiempo que pone en marcha una lista con nombres de mujeres asesinadas que pareciera no tener fin.

La maestra Patricia, como protagonista, vivencia en esta obra, con el uso de lenguajes no verbales y del video, el papel de las mujeres lideresas, proyecta sus sentidos, símbolos, creatividad, compromiso y trayectoria, reafirma su lucha colectiva, en la que se tejen relaciones de intercambio, de reconocimiento, de compasión, solidaridad, hermandad, admiración, rebeldías y resistencias confirmando que No estamos solas.