Neiva respalda la paz

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En el departamento del Huila la movilización exigió cese bilateral de fuegos.

“Ha sido un logro histórico recibir a más de seis departamentos con sus delegaciones en el Huila, que son más de 35 mil personas marchando por la paz, exigiendo al gobierno el cese al fuego bilateral, porque nosotros creemos que en medio de las balas no podemos hablar de paz”.

En el departamento del Huila la movilización exigió cese bilateral de fuegos.
En el departamento del Huila la movilización exigió cese bilateral de fuegos.

Johanna Perdomo Losada

No fue una quebrada, fue un río de gente, así de grande y de ancho como el Magdalena que pasa por un lado de la capital huilense.

Cantos, consignas, música, risas y alegría, entre otras emociones, fueron las que se vivieron el pasado 9 de abril. La marcha la protagonizaron las más 20 mil personas que recorrieron las principales calles de Neiva, recordando, luego de 67 años, el fallecimiento del reconocido caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán.

Es así como en el Huila se destacaron las organizaciones sociales, movimientos y partidos políticos, representados por jóvenes, indígenas, adultos, adultos mayores, defensores ambientalistas, de derechos humanos y víctimas del conflicto, entre otros.

Para Lorena Sánchez, secretaria de organización de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Huila, esta movilización fue una meta alcanzada en favor de los acuerdos de paz que en estos momentos se llevan en La Habana.

“Ha sido un logro histórico recibir a más de seis departamentos con sus delegaciones en el Huila, que son más de 35 mil personas marchando por la paz, exigiendo al gobierno el cese al fuego bilateral, porque nosotros creemos que en medio de las balas no podemos hablar de paz. Exigimos también una asamblea nacional constituyente que nos dé la oportunidad de escribir una nueva Constitución Política para nuestro país, pero también hacemos el llamado a todo el pueblo colombiano a fortalecer un movimiento nacional que arrope los diálogos de La Habana para que no se rompan”, manifestó la líder campesina.

Una lucha de unidad

En la marcha de la unidad no pudo faltar el sector cooperativo que, identificándose con la bandera de la paz, respaldó la movilización con su personal soñador y unificado por la firme convicción de que Colombia necesita un sistema económico distinto al capital y que por ende su incidencia gira en torno a las necesidades de la población, como lo argumentó Israel Silva Guarnizo, director ejecutivo de la Asociación de Cooperativas y Empresas Solidarias del Huila.

“Hemos logrado junto con los asociados y los directivos de las diferentes cooperativas y empresas solidarias respaldar los acuerdos de paz en La Habana, pero también salir a defender las organizaciones de este carácter que vienen siendo amenazadas por una propuesta que el gobierno está haciendo y es la eliminación del régimen especial, de tal manera que hemos salido a las calles a sentar nuestra posición y a decirle al gobierno que el sector cooperativo y solidario merece respeto”, sostuvo Israel Silva.

Y es que todas las voces hicieron eco este 9 de abril, y el maestro Miller Dussán, quien se ha destacado por su férrea y firme posición en la defensa del río Magdalena, lanzó su gritó de lucha por la defensa de los ríos y las ciénagas, rechazando la política extractivista que en el fondo deja a más de mil familias de la región sin tierras para producir.

“Con esta significativa convocatoria y movilización por la defensa de los territorios, la vida y una paz con justicias social, queremos expresarles que el Movimiento Ríos Vivos inició el pasado 14 de marzo un recorrido desde el Macizo Colombiano hasta Boca de Cenizas. Ya terminamos el primer tramo el pasado 29 de marzo en La Dorada, donde tuvimos la posibilidad de caminar por este país, pero sobre todo de navegar por el río Magdalena en momentos en que el plan del presidente Juan Manuel Santos es privatizarlo y entregarlo a las empresas transnacionales a través de un estudio que contrató con la multinacional Hidrochina”.

La movilización estuvo tan rebosante de alegría y satisfacción que la opinión de los jóvenes resaltó mucho más, pues con su presencia se evidenció que el futuro de Colombia está en sus manos porque son precisamente ellos los que llevarán la batuta de puntos que se acuerden para la paz.

Para Fausto Tovar Vargas, militante de la Juventud Comunista, la jornada fue una diversidad de expresiones estudiantiles los cuales dieron al unísono el mensaje de respaldo y defensa del proceso de paz.