Narcisismo gubernamental: el anuncio del Marco Fiscal de Mediano Plazo

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Alberto Carrasquilla, ministro de Hacienda. Foto Minhacienda

La ruta económica de la derecha colombiana apunta a profundizar el desmantelamiento del Estado y la crisis económica en contra de los trabajadores

Álvaro Forero
@alvaroforero03 

Hace algunos días, el Go­bierno nacional presentó por iniciativa del Ministerio de Hacienda y Crédito Público el Marco Fiscal de Mediano Plazo para 2019, documento de suma importancia para la planeación estratégica de la administración y las finanzas públicas, en el cual se establece una lectura general de balance de la economía y del sector público en particular, y se actualizan las proyecciones económicas a 10 años, planificando de forma detallada la siguiente vigencia fiscal, para el caso del año 2019.

El acto de presentación, que se llevó a cabo en las Casas de Santa Bárbara, el mismo recinto del Ministerio de Hacienda, en los llamados “salones oscuros” en donde se definen los aspectos más relevantes de las finanzas públicas de país, que tanto ha denunciado la senadora Aída Avella, dio comienzo con las palabras del ministro Alberto Carrasquilla, quien desde el inicio enmarcó la temática del evento en el objetivo principal del MFMP: “La apuesta del gobierno es el mayor crecimiento económico”. Carrasquilla además planteó su “optimista” visión de la economía, tanto en el balance de 2018 como en las proyecciones para 2019, estableciendo un crecimiento del PIB de 2,6% en 2018 y de 3,6% para 2019, muy por encima del promedio de crecimiento proyectado para América Latina en 2019, que se calcula en 1,4%.

Los antecedentes

El jefe de la cartera de Hacienda concentra gran parte del contenido del Marco Fiscal en una especie de saludo autogestionario, los supuestos aciertos en las políticas implementadas en la Ley de financiamiento, haciendo especial énfasis en lo beneficiosos que serán para la economía los regalazos tributarios que tienen que ver con la eliminación de impuestos para la importación de bienes de capital, que se traducirán en duplicar la inversión privada en el país de 3,5% del PIB en 2018 a 6,3% en 2019, lo que apalancará su crecimiento económico proyectado.

De lo que no hablan mucho es de las consecuencias que traerán para los ingresos de la nación esos beneficios tributarios de la ley de financiamiento, que le costarán al país más de 10 billones de pesos, planteando de manera casi superficial que la proyección del recaudo fiscal tiende hacia la estabilización y no hacia el aumento, como sería lógico pensar en una época de bonanza. En efecto, se platea un recaudo promedio para los próximos 10 años que disminuye de 16 a 15 % del PIB a pesar de un crecimiento constante de la economía superior al 4% del PIB en promedio en los mismos 10 años.

Apretar el cinturón

Esta disminución de los ingresos conduce necesariamente a que el ministerio plantee un escenario de reducción del gasto público, sin especificar si la reducción se hará en inversión o funcionamiento, pero anunciando que la disminución se hará a partir de planes de mayor focalización del gasto, sustitución de pasivos de alto costo y de modernización de la administración pública, que significarán una disminución del gasto del 19 al 16% del PIB entre 2019 y 2030.

Posteriormente intervino un delegado del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), quien entre adulaciones a la buena salud de las finanzas públicas colombianas, que gracias a las medidas de austeridad y disciplina fiscal que han sido seguidas a rajatabla, mantiene controlado su déficit estructural, tiene un nivel sostenible de endeudamiento y genera estímulos muy valorados para los inversionistas, lanzó una serie de tímidas recomendaciones en el sentido de mantener y aumentar el gasto público para el apalancamiento de la inversión en el país, lo que generaría de manera directa una reducción de la inmensa brecha de la desigualdad entre los ricos y los pobres, lo cual no se logra de manera tan eficiente si se garantiza toda la inversión al sector privado.

Finalmente, la presentación cerró con una ratificación del discurso oficial por parte del vice ministro técnico del Ministerio de Hacienda, quien repitió el discurso de Carrasquilla, ahondando en algunos aspectos técnicos, donde básicamente le respondieron al BID “muchas gracias por sus recomendaciones, pero no vamos a tenerlas en cuenta”.

Precariedad para Colombia

En conclusión, lo que muestra este MFMP, mas allá de unas auto felicitaciones por el buen trabajo realizado en las reformas neoliberales desde hace 30 años, no es otra cosa que la eternización de la precariedad de la vida de millones de pobres, haciendo sus condiciones cada vez más difíciles, bajo la protección de constantes ganancias para un puñado de ricos, de las cuales no pagarán un peso al fisco, ya sea por los cientos de beneficios tributarios que existen o simplemente porque tienen su dinero en paraísos fiscales y la DIAN no tiene la capacidad ni la voluntad de encontrar.

El crecimiento económico planteado solo beneficia a los que tienen más, ya que el Estado, desde su poder y capacidad, no hace nada para redistribuir la riqueza vía recaudo de impuestos, con lo cual se podría aumentar el gasto social y mejorar el nivel de vida de millones; por el contrario, la política gubernamental despeja el camino para que la acumulación abusiva de capitales se consolide más y más en el país, haciendo de Colombia un paraíso fiscal para los inversionistas.

Los privados ganan

Y es precisamente en pavimentar la inversión privada que se va a centrar la agenda legislativa del gobierno en asuntos económicos, fortaleciendo las Alianzas Público Privadas (APP) de iniciativa y capital mayoritariamente privado, con lo cual plantea construir el negocio de la 5 generación de vías en el país, y anunciando el protagonismo que van a jugar los fondos privados de pensiones en la discusión de la anunciada reforma pensional que ellos (tanto los fondos como el gobierno) han empezado a llamar “Reforma a la protección a la vejez”.

Es tan evidente el arrodillamiento del actual gobierno a los gremios económicos y a sus intereses, que el panel de cierre de la presentación oficial del MFMP 2019 estuvo a cargo de Marcela Eslava, investigadora de la Universidad de los Andes, Santiago Montenegro, presidente de Asofondos, gremio que agrupa a los principales fondos privados de pensiones del país y Jorge Ignacio López, Director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, empresa de la cual un expresidente fue recientemente condenado por la corrupción de Odebretch en la Ruta del Sol. Con estos panelistas, lo invito a usted a que se imagine qué dijeron y a que saque sus propias conclusiones. Definitivamente están haciendo bien su trabajo: “por eso les pasa lo de Narciso” dicen en el Ministerio.

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