Nadezhda Krúpskaya, enseñanza y rebeldía

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Nadezhda Krúpskaya

La revolucionaria rusa se destacó por su protagonismo en el proceso que desencadenó la Revolución Bolchevique de 1917 y por ser la arquitecta del sistema de educación soviético

Beatriz Guerrero
@laflormasroja

Reivindicar el papel de las mujeres en la Revolución Bolchevique de 1917 es una tarea que debemos asumir por sus aportes históricos en la lucha por la trasformación social. Pasando por el exilio y la cárcel, participando en reuniones clandestinas y luchando por derrocar a un zar opresivo, las mujeres revolucionarias rusas son un ejemplo de valentía y tenacidad.

Con motivo del 82° aniversario de su muerte, queremos rescatar la vida de Nadezhda Krúpskaya, activa luchadora de la Revolución Rusa en el contexto del triunfo bolchevique contra el régimen del zar Nicolás II. Su rol trascendió con creces y se convertiría en una de las principales impulsoras del sistema educativo soviético.

Infancia y juventud

Nadezhda Krúpskaya, nació en San Petersburgo el 26 de febrero de 1869. Desde muy niña se vio fuertemente influenciada por las ideas revolucionarias de sus padres. Provenía de familia noble, Konstantín Krupski, su padre, era un oficial militar ruso del Imperio, y su madre, Yelizaveta Tistrova, era descendiente de nobles. Sin embargo, carecían de títulos y riquezas.

Tanto el padre como la madre de Nadezhda pertenecían a un círculo de jóvenes intelectuales rusos que no se conformaban con el ambiente conservador de entonces, ni con los abusos por parte de los gendarmes zaristas, y aunque no pertenecieron directamente a ningún circulo revolucionario, compartían las ideas de La Voluntad del Pueblo, una organización populista que se oponía abiertamente al régimen monárquico. Debido a sus ideas revolucionarias, su padre fue juzgado y por poco termina en la cárcel.

No es de extrañar entonces que, desde la niñez, Nadezhda asumiera aquellas ideas revolucionarias que se cultivaban en el seno de su familia. Luego de la repentina muerte de su padre en 1883, siguiendo los pasos de su madre, Krúpskaya, con tan solo 14 años y aun siendo estudiante de secundaria, trabajó como maestra para poder sobrevivir.

Desde muy joven sabía muy bien lo que quería en la vida: convertirse en maestra y luchar contra la ignorancia y opresión en todas sus manifestaciones. Durante su juventud comenzó a interesarse en teorías reformistas y comenzó a leer acerca de la moderación de la riqueza. Para entonces ya era una mujer destacada, se graduó de la secundaria en 1887 con honores y en 1889 ingresó en la facultad de ciencias físico-naturales de los Cursos Superiores Femeninos Bestúzhev en San Petersburgo.

Sin embargo, aquel ambiente de censura y falta de discusión teórica al que se vio sometida en sus aulas de clase hizo que Nadezhda abandonara sus estudios, por lo que comenzó a participar en varios círculos de discusión, acercándose a las teorías de Karl Marx y Friedrich Engels. Fue así como entró a trabajar como maestra en una escuela nocturna para obreros en un suburbio popular de la capital, donde enseñó historia, geografía y matemáticas.

Activismo político

El interés de Nadezhda por la educación pública estatal y la política cultural, hizo que ingresara en la Liga de la Lucha por la Liberación de la Clase Obrera, una organización política socialdemócrata, cuyos miembros eran en su mayoría estudiantes universitarios que habían optado por involucrarse en la lucha revolucionaria de las masas de trabajadores por medio de la distribución de literatura marxista y organizando huelgas en fábricas y talleres.

Es durante su activismo político que Nadezhda conocería en una de las reuniones de la Liga, al joven Vladimir Ilich Uliánov, mejor conocido como Lenin. Ambos fueron arrestados por su activismo dentro de la Liga y fueron llevados al exilio en Siberia Oriental. Y es hasta el año de 1898 que se casan en una aldea de Shúshenskoye.

Aunque las condiciones del exilio en Siberia no eran las mejores, Nadezhda siguió con sus deberes políticos. Es allí donde escribe su primer texto La mujer trabajadora, en donde, desde la perspectiva marxista, expresa su opinión sobre el rol de la mujer en la familia, la educación y la sociedad.

Luego de la extinción de la Liga, nace el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, cuya ala más radical estaba encabezada por Lenin y tomaría el nombre de Bolchevique. Luego del exilio siberiano, la pareja emigra a Europa, viviendo en Múnich, Londres y Ginebra. Nadezhda se convertiría en una integrante fundamental del Partido, pues gracias a sus conocimientos del francés, inglés y alemán, se encargaría de manejar la correspondencia y traducción de materiales de prensa rusa y europea.

Su trabajo político estuvo marcado por sus diversos análisis en periódicos de emigrantes socialistas rusos como lo fue Iskra (La Chispa) escribiendo al mismo tiempo sus propios artículos. En 1905 regresa a Rusia, pero tras la derrota del primer intento de revolución, se ve obligada a retomar el exilio en Europa. A pesar de sus ya continuos problemas de salud a causa de una enfermedad autoinmune de la tiroides, y la derrota de 1905, Nadezhda nunca abandonó su espíritu combativo ni su actividad política.

Educación y revolución

Nadezhda siguió trabajando como profesora en escuelas de preparación obrera, en Longjumeau, cerca de París, y dirigió varios periódicos políticos donde escribía constantemente. Para antes de 1917, Krúpskaya ya había escrito cerca de treinta artículos en diversas revistas y periódicos rusos (legales y clandestinos), dedicados sobre todo al tema que más le interesaba: la problemática de la pedagogía y la educación popular, en el contexto de los cambios radicales que se estaban forjando y que traerían consigo la revolución socialista.

En sus escritos, Nadezhda defendía la enseñanza mixta, la abolición de las restricciones para la educación femenina, y la introducción de una ética laboral en todos los programas académicos. En 1915, escribiría su obra más larga, donde expuso sus ideas teóricas de su concepto de educación socialista, titulada Educación pública y democracia.

Después del triunfo de la revolución en 1917, Nadezhda vuelve a Rusia para completar sus tareas políticas, fue nombrada diputada, donde se haría cargo de la División de Educación para Adultos, y en 1920 se convirtió en presidenta del Comité de Educación y fue Comisaria de Educación adjunta, convirtiéndose en la primera mujer ministra de Educación en la historia.

Se destacó por defender la organización de las escuelas, los currículos lectivos, la formación del profesorado, la educación de adultos, la eliminación del analfabetismo, la formación infantil y los grupos de juventudes. Sin duda, Nadezhda fue fundamental para la formación del sistema educativo soviético. Igualmente, fue fundamental para el desarrollo de la Biblioteca Soviética.

Tras la muerte de Lenin en 1924, Nadezhda pasa un tiempo fuera de la vida pública, y retoma la actividad en 1931, es nombrada miembro del Comité Central del Partido Comunista, miembro del Comité Supremo, y Ciudadana Honoraria. Finalmente fallece en Moscú el 27 de febrero de 1939. Nadezhda pasaría a la historia como una de las mujeres más fundamentales de la Revolución Rusa por sus contribuciones teóricas y prácticas al sistema educativo.

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