De los mártires de Chicago a los héroes de la salud

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Trabajadoras de la salud en manifestación de protesta en hospital de Bogotá.

Los trabajadores de la salud son los homenajeados en esta fecha. Con banderas rojas, cacerolazos y “telemovilizaciones” millones de ciudadanos manifiestan la urgencia de un nuevo modelo económico que dé garantías a todos

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

Desde hace 25 años, Hilda Mery Sánchez ha salido ininterrumpidamente a las movilizaciones del Primero de Mayo en Bogotá. En las marchas siempre se preocupó por llevar la bandera de su partido, arengar, caminar con sus familiares, amigos y compañeros desde el Parque nacional hasta la plaza de Bolívar, en donde esperaba hasta que terminara el acto cultural y las intervenciones de las centrales obreras. Luego, departía acompañada de un almuerzo y unas cervezas, sobre política o un balance de la jornada.

Este año, no pudieron correr los acostumbrados ríos humanos que, de manera paradójica, desbordaban de indignación y alegría las calles de las principales ciudades, y en las que miles de trabajadores conmemoraban la fecha.

Obreros, sindicatos y centrales obreras hubieron de aplazar sus movilizaciones, mítines y actos culturales que adornaban con pancartas, disfraces, bailes y arengas como muestra de la importancia de su que hacer diario en el desarrollo de la sociedad; aunque también para exigir al Gobierno y al capital condiciones dignas de trabajo.

La primera línea

Por otra parte, la pandemia también ha dejado ver las degradantes condiciones laborales de millones de profesionales de la salud en la mayoría de países del mundo, quienes son la primera línea para enfrentar el Covid-19, muchos han sido contagiados y miles han muerto. Desde sus indignas formas de contratación hasta la falta infraestructura y elementos de bioseguridad, están en evidencia.

En ese sentido, la Federación Sindical Mundial, FSM, sobre la conmemoración del día de los trabajadores, expresó: “Honramos a los millones de empleados en los sistemas de salud pública de todo el mundo, médicos, enfermeros, todos los trabajadores de la salud, quienes en medio de la pandemia del coronavirus luchan todos los días sin el equipo de protección personal y el equipo médico necesarios, para salvar a pacientes pandémicos, arriesgando su propia salud y vida”.

Movilización de trabajadores de la salud para exigir sus derechos.

Basta ver la situación nacional en cuanto a relaciones laborales para entender que la conmemoración de la fecha va más allá de los trabajadores organizados. Según el DANE, en marzo de 2019 la población económicamente activa, PEA, era de 24.796.147 personas, lo que equivalía al 63,2% de la población en edad de trabajar. A febrero de 2020, la tasa de desempleo era de 11,5%. Para Diógenes Orjuela, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, de la PEA hay 16 millones en la informalidad; siete millones cuentan con algún tipo de contrato laboral y escasamente cuatro millones tienen contratos a término indefinido. En estos últimos está el sector público.

Visto así, no solo los sindicalizados se manifiestan en defensa de sus conquistas y en búsqueda del cumplimiento de sus derechos. Pues Hilda Sánchez, como trabajadora independiente, dice sentirse atropellada por el alto costo de vida: “Debo pagar arriendo caro, servicios caros, impuestos, sin nadie quien me defienda… Es un día para salir a expresarse, decirle cosas al gobierno sobre las injustas políticas contra los trabajadores, sobre los derechos de todos”. Esta mujer de 68 años, sostiene a su familia con un pequeño almacén de venta de celulares, accesorios para móviles, tarjetas sim y recargas de minutos.

Además, el confinamiento ha permitido ver la importancia de muchas labores que en condiciones de normalidad no son vistos con mayor importancia. Por eso, la FSM destaca a los trabajadores de la producción y distribución de alimentos y necesidades básicas, de supermercados, de empresas farmacéuticas, de limpieza, del sector de energía y otros servicios que aseguran el acceso de las sociedades a todo lo necesario para su supervivencia.

Sin embargo, se denuncia que aprovechando la pandemia, muchos patronos en los sectores público y privado violan los derechos laborales con despidos, no pago de salarios, suspensión de contratos y restricción de libertades sindicales.

Teletrabajo y regreso al trabajo

Otra de las particularidades de las relaciones laborales en la cuarentena es el exponencial crecimiento del teletrabajo, que se ha convertido en la herramienta tecnológica que ha evitado la parálisis total de muchas las empresas y la pérdida de empleos.

No obstante, como lo afirma la seccional del Valle del Cauca, de Sintraelecol, muchas veces el remedio puede ser peor que la enfermedad. Para este sindicato, el peligro radica en que cuando haya normalidad, muchos patronos van a querer mantener a sus trabajadores fuera del sitio de trabajo, para ahorrar espacios, transportes, alimentación e innumerables gastos. Además, muchos empleados, sobre todo docentes, han manifestado que con la modalidad de clases virtuales las jornadas laborales se han incrementado en varias horas.

Es necesario señalar que, ante las medidas implementadas por el Gobierno de Iván Duque para hacer un regreso paulatino a la normalidad, el Comando Nacional Unitario, CNU, manifestó su desacuerdo porque: “La apertura de actividades de los sectores de la construcción y las manufacturas, están determinadas por el afán de activar esos renglones económicos, colocando en primer lugar el interés del lucro y la ganancia, pero sometiendo al enorme riesgo del contagio a más de cuatro millones 200 mil personas y la propagación del virus de manera incontrolable”.

Por lo anterior y otras motivaciones, el CNU, dice que para el Primero de Mayo se requiere una celebración especial, en confinamiento, pero que señale a los responsables de la superexplotación y sufrimiento de miles de millones de personas que mediante el trabajo crean las riquezas que se van para los bolsillos de los poderosos monopolios y los grandes grupos financieros internacionales.

«Desde nuestras viviendas agitaremos las banderas, pitos, afiches alusivos a los trabajadores, desde nuestros aparatos digitales circularemos las imágenes, videos y declaraciones que desnuden a Iván Duque como el presidente que gobierna en favor del interés extranjero, de las multinacionales, de los super ricos de Colombia, en consonancia con las políticas emanadas desde el Fondo Monetario Internacional, la OCDE y el Banco Mundial, que hacen más oprobiosa la situación de la pandemia”, expresa una comunicación del CNU. 

Teleconferencias y conciertos

En el ámbito internacional, la FSM propone como tareas de los sindicatos buscar que los Estados asignen los fondos necesarios para el fortalecimiento del sector de salud pública, para tener una cobertura gratuita y completa; la prohibición de privatizaciones en este sector; prohibición de despidos; respeto a todos los derechos salariales, de seguro social y laborales de los empleados; defensa de las libertades democráticas y sindicales; defensa del derecho a huelga y detener la especulación y los altos precios; entre otras.

En consecuencia, el Comité Nacional de Paro organizó una programación que inició con una transmisión en vivo, vía Internet a las 9:30 de la mañana del 30 de abril, con una rueda de prensa de los presidentes de las centrales obreras.

Asimismo, para el Primero de Mayo, invitaron a un concierto internacional a las 10 de la mañana, que se transmitirá vía web; a que en las casas se pongan banderas rojas; a cantar en los hogares la Internacional y hacer un cacerolazo al mediodía; y a las cuatro de la tarde un concierto nacional transmitido también vía Internet, con participación de artistas que han acompañado a las organizaciones sociales en las movilizaciones adelantadas desde el año pasado.

Desde otro punto de vista, varias organizaciones sindicales de la salud como Anthoc, harán un videoforo transmitido por Facebook Live a las 10 a.m. Será un homenaje a los trabajadores de la salud y tratarán temas como las enseñanzas que ha dejado la pandemia en el mundo; la incidencia del modelo de salud colombiano en el manejo de esta; la salud del personal que labora en este sector y el gran negocio que se hace con los recursos de la salud en plena pandemia.

Aunque Hilda Mery Sánchez sabe que este año no disfrutará de las marchas, dice que participará en todas las convocatorias y tareas que oriente el movimiento social. Por eso pondrá la bandera roja en la fachada de su casa, cantará la Internacional, participará en el cacerolazo y seguirá las transmisiones por Internet.

Al igual que miles de trabajadores, Hilda entiende que este año debe ser así, que hay que mantener, aun en unidad de los trabajadores, un distanciamiento social. Atiende la recomendación del meme con la imagen de Marx que circula en redes sociales y que manifiesta: “Proletarios de todos los países, separaos 1,5 metros mínimo”.