La última adquisición de la Alcaldía

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Vista del parque automotor del Distrito. Foto de Transmilenio.gov.co

Las advertencias de la oposición al gobierno distrital, son cada vez más evidentes, una Alcaldía sin legitimidad y poca capacidad de gestión y gobernanza son hoy la radiografía de la ciudad

Jenny María Solis Roa
@Jemasolis 

En los últimos días, la ciudad conoció de la llegada y puesta en marcha de 332 buses “nuevos” con estándar de calidad o más bien poca calidad Diésel Euro V, de un total de 1.441 entre biarticulados y articulados que entrarán en operación, pese al rechazo mayoritario de la población, que ha exigido en diversos escenarios e instancias la puesta en marcha de un sistema de transporte público acorde con las necesidades de movilidad y calidad de vida a los habitantes de la capital.

Pese a haberse conocido que el estándar Euro V ha sido rechazado e incluso prohibido su uso en varias ciudades europeas por sus efectos contaminantes sobre el medio ambiente y deterioro en la salud humana por cáncer, Enrique Peñalosa y su equipo, contra toda evidencia, no han dejado de reiterar que esta “importante renovación” de la flota de Transmilenio, trae consigo enormes avances en movilidad y además, la disminución del 95% del material articulado en relación a los buses de la flota antigua.

El año 2020 será la fecha según la cual estarán circulando por las troncales, la totalidad de la flota adquirida por la presente administración, por un valor exorbitante de $2.300 millones de dólares. Según afirmó el concejal del Polo Democrático, Manuel Sarmiento «los nuevos buses que pretende imponernos Peñalosa son la chatarra que hoy no compra Europa, estamos ante un vendedor de buses obsoletos».

Los buses de Volvo

Una de las razones que dio la administración para no adquirir la última tecnología de flotas Euro VI, fue que en Colombia, según afirmó el secretario de Movilidad, no se produce este tipo de combustible. Sin embargo, en carta dirigida a María Consuelo Araújo, gerente de Transmilenio S.A, por parte de Ecopetrol, con fecha de 7 de Junio de 2019, la empresa se comprometía con la producción y suministro del combustible tipo Diésel para motores Euro VI para ponerse a disposición de la renovación de las Fases I y II de Transmilenio.

Desmentida esta afirmación de la administración distrital, la pregunta que surge es ¿cuál es el interés de Peñalosa y su administración en sostener la compra y puesta en marcha de los buses Euro V, a pesar de ser contaminantes para la salud humana y el medio ambiente, además con el compromiso de Ecopetrol de producir dicho combustible?

Lo cierto es que Peñalosa, ha sido a lo largo de su vida pública, y él mismo lo ha reconocido, un vendedor de buses alrededor de todo el mundo. Volvo, la empresa para la que ha trabajado el hoy nuevamente alcalde, según denuncias de los senadores Gustavo Petro y Rodrigo Lara y concejales como Sarmiento y Flores, es la empresa vendedora de los biarticulados y los articulados adquiridos recientemente, lo que constituyen un verdadero detrimento patrimonial y la imposición arbitraria e ilegal, de un interés particular sobre un interés colectivo.

Denuncias ciudadanas por nueva flota

La posibilidad hoy de una verdadera renovación de la flota de buses y en general del sistema de transporte público de la ciudad, por una ambientalmente amigable, como los buses eléctricos y el metro subterráneo, entre otros, como los cables aéreos, parecen una utopía casi imprevisible, teniendo en cuenta la terca e irresponsable compra y puesta en marcha de buses obsoletos y altamente contaminantes para la salud y la vida, qué más responden a intereses económicos personales del alcalde que a decisiones gubernamentales para el interés colectivo.

No pasó mucho después de la inauguración con bombos y platillos por parte de la administración por la nueva flota que recorrería las trocales de la ciudad, para que los mismos usuarios del Sistema, publicaran imágenes y videos de los nuevos problemas presentados por los “nuevos buses”. Buses varados, con puertas que no se ajustan a las ya mal pensadas y construidas estaciones de Transmilenio y llantas desgastadas y altamente peligrosas, teniendo en cuenta los niveles de velocidad que alcanza un articulado, si no hay trancón, como los habituales.

Es una vergüenza que después de las evidencias de lo problemático que sería para la ciudad la adquisición de estos buses con tecnología Euro V, las irregularidades en la licitación denunciadas en la Procuraduría y las quejas recurrentes de usuarios a lo largo y ancho de la ciudad, el panorama siga siendo un sistema obsoleto, contaminante e indigno, para una ciudad capital de las dimensiones de Bogotá.

La respuesta de la administración a estas denuncias ciudadanas vía redes sociales, fue que esto es absolutamente normal teniendo en cuenta los márgenes de error de cualquier proyecto. Lo cierto, es que a pocos meses, casi eternos, de que culmine esta alcaldía, ni Peñalosa, ni ningún funcionario de la administración se han pronunciado con seriedad y decoro, frente las denuncias de la licitación, adjudicación y puesta en marcha de esta última y contaminante flota de buses, las demandas y exigencias del constituyente primario no se han tenido en cuenta, muy por el contrario, han sido respondidas con represión y acusaciones casi infantiles pero temerarias.

***Bogotá deber ser recuperada de las garras de los oligopolios capitalinos y nacionales que sólo ven negocios, donde los derechos deben ser garantizados, y sólo ven enemigos, donde hay cuestionamientos y propuestas democráticas alternas a sus antiéticas y vulgares decisiones.

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