viernes, abril 19, 2024
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“La tierra debe volver a las manos del campesinado”

Más de cuatro mil delegados de La Vía Campesina se reunieron en Bogotá para hablar sobre la soberanía alimentaria, el feminismo campesino y la producción agroecológica. VOZ conversó sobre estos temas con Viviana Catrileo, chilena, mapuche y miembro de la Coordinadora Latinoamericana de Organización del Campo, CLOC

Valentina Bolaño Senior
@Vale_BoSe

En el Hotel Tequendama de Bogotá, con banderas de países, alimentos, vasijas, carteleras que expresaban la unidad en diversidad y feminismo, se desarrolló la octava conferencia internacional de La Vía Campesina. Los cerca de cuatro mil delegados rieron, bailaron y debatieron sobre el futuro global y la soberanía alimentaria. La barrera del idioma se vio derribada por medio de intérpretes y la tecnología.

“Construimos Soberanía Alimentaria para el futuro de la humanidad”, expresaban los participantes de la Conferencia, entre ellos, Viviana Catrileo, vestida de negro y azul, con accesorios que enaltecían su territorio ancestral Mapuche; miembro de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas, Anamuri, que tiene presencia en todo Chile, asimismo, es parte de Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo, CLOC, y militante del Partido Comunista de Chile.

VOZ habló con ella sobre el campesinado en el país austral, la resistencia mapuche y los debates de la conferencia.

La soberanía alimentaria y resistencia mapuche

¿Los derechos del campesino se están viendo amenazados en Chile?

-Hay una necesidad de articulación campesina, de pueblos originarios, puesto que el mundo rural está siendo invisibilizado en la política pública central. Por ejemplo, en Chile no hace parte de la estructura del Estado.

En el periodo de la Unidad Popular y la reforma agraria de Salvador Allende, quien en su proyecto el campesinado tuvo un papel central, significó la producción, organización y la colectivización de la producción campesina, que lleva a la dignificación de los trabajadores rurales.

Con la dictadura de Pinochet el proyecto fue desmantelado a través de la ley de contra reforma agraria, que nos dejó en total abandono. Con la instauración del neoliberalismo, el proyecto de sociedad que dejó la dictadura en la Constitución, tanto el pueblo chileno y los pueblos del campo, hemos venido sufriendo múltiples agresiones del capital en el avance del extractivismo minero forestal, que ha traído como consecuencia una crisis hídrica, militarización en las comunidades campesinas mapuches, con persecución, encarcelamiento, asesinato y montajes.

¿Cómo se muestra la resistencia mapuche?

-En las comunidades campesinas, particularmente del pueblo mapuche, hay una resistencia desde el campo, desde la producción, desde la soberanía alimentaria, entendiendo cada vez más la importancia de la ancestralidad, que es muy importante para nuestra identidad indígena, ligada a la tierra, al territorio y a todos los cuerpos presentes entre lo visible y lo invisible.

También entendemos la importancia de reconocer la soberanía alimentaria y el derecho a la alimentación desde una producción alternativa al modelo capitalista, donde la producción base agroecológica debe estar en el centro de los saberes y los conocimientos de los pueblos originarios.

¿Cómo se están reivindicando los derechos campesinos?

-Las organizaciones siempre lo hemos tenido en el centro, desde la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo, CLOC, y La Vía Campesina nos hemos preocupado de estar en la mesa de debate para la política pública, asimismo, en la incidencia con otros actores y sectores de la sociedad.

Somos parte de la Articulación Campesina 28 de Julio, denominada así en la conmemoración a la ley de reforma agraria del 28 de julio de 1967, así pues, la reivindicación de los derechos del campo hoy día hace parte de la agenda del campesinado organizado y que está discutiendo y debatiendo con las distintas autoridades vinculadas al agro, con los ministerios, con las directores nacionales y también regionales, a través de las organizaciones locales de los territorios.

Seguimos reivindicando la lucha campesina, seguimos reivindicando la tierra para el campesinado, reivindicando el agua y la producción campesina.

La tierra y feminismo campesino

¿Hay una mirada alternativa de la producción?

-Si, la tierra debe cumplir una función social, es decir, no puede seguir en las manos de los grandes capitalistas nacionales y transnacionales, tampoco de la exportación o desde la industria minera forestar. Por eso, la tierra debe volver a las manos del campesinado, que su función social vaya en dirección de la producción de los alimentos para el país y el pueblo chileno, siempre desde la mirada alternativa a la producción, desde la perspectiva agroecológica que recoja los conocimientos y saberes del campo, para que no contaminen y dañen sus ecosistemas.

¿Cómo se asume el feminismo campesino en la octava conferencia de La Vía Campesina?

-El feminismo campesino popular es un proceso en construcción, lo seguimos remarcando, pero también asumimos que es un proceso que va avanzando en las discusiones, en los debates en la perspectiva de lucha de los movimientos y de las organizaciones para posicionar y visibilizar la lucha del campo desde la perspectiva de las mujeres. Es un gran avance hoy día hablar del feminismo campesino.

Asimismo, los compañeros asumen la necesidad de profundizar en el patriarcado y el machismo imperantes en las organizaciones, fortaleciendo el capitalismo y todas las formas de opresión, que no solo afectan a las mujeres, sino a los pueblos en su conjunto. Por lo tanto, tiene que ser parte de la lucha de la clase, donde el campesinado oprimido y trabajador tiene un rol fundamental.

Se debe hablar de la necesidad de profundizar sobre el feminismo, porque viene a nuestras luchas como mujeres. Para mí no hay contradicción en ser mapuche, feminista y marxista porque es enmarcarme en una disputa por nuestros derechos como mujeres, como pueblo originario, clase trabajadora y en la medida en todos los conceptos aparecen, ya sea el feminismo o la agroecología, nos permitimos articularnos con diversos sectores para levantar una bandera común.

Los retos de La Vía Campesina

¿Qué tareas salen de la octava conferencia de La Vía Campesina?

-El principal reto es seguir profundizando la formación política, también, discutir e implementar un protocolo contra las violencias, algo nuevo en La Vía Campesina. Se hace fundamental hablarlo en las comisiones para saber cómo enfrentar el machismo desde la organización y desde la base. Por tal razón, la formación política debe estar encaminada a transformar las conductas machistas.

Asimismo, los procesos de formación deben incluir los contenidos acá discutidos, tales como la soberanía alimentaria, la agroecología, el internacionalismo para construir mayor unidad con otros sectores de la sociedad y hacer articulación en temas comunes en nuestros territorios y países.

Ahora, la tarea más cercana es la del día del medio ambiente, donde articularemos la lucha en torno a la defensa de la naturaleza y el por qué nosotros, campesinas, campesinos y pueblos originarios apostamos por el buen vivir desde y con la madre tierra.

Por último, es inevitable no hablar de los campesinos de Palestina…

-Desde el pueblo mapuche, desde nuestra espiritualidad, sentimos que conectamos la fuerza y la energía que la tierra nos proporciona para poder compartirlos a ellos. Mucha fuerza a todo el pueblo de Palestina, hombres, mujeres y niños, que siempre la fortaleza acompañe su lucha y a ellos mismos.

Para todos los campesinos y campesinas, toda mi solidaridad y fuerza.

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