La lucha por los derechos humanos y sexuales no cesa

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Manuel Antonio Velandia Mora  

¿Qué tienen en común una exposición de carteles sobre el derecho a la huelga y el tema de las migraciones? Pareciera que poco, pero el punto de confluencia son los derechos humanos, los derechos que son vulnerados y los derechos que se pretenden alcanzar como también los derechos de las minorías sexuales.

Desde 2 perspectivas totalmente diferentes el tema de los derechos humanos es analizado en las exposiciones del Colectivo Marrano de Barro en la Sala EnBajada y el museo interactivo Maloka. Como sujeto vulnerado en sus derechos humanos y sexuales yo tengo el honor de hacer parte de las dos exposiciones; en la una, como persona que se vio obligada a migrar en busca de asilo político; en la otra, como organizador de un acto político histórico en Colombia fundamental en la construcción de país. Las 2 exposiciones se enfocan en la paz como un compromiso con la sociedad y con el país. Veamos de qué se trata:

Hay que ser muy valiente para…

A las veces temes contestar, en otras oportunidades no deseas recibir cartas, quisieras estar encerrado en casa, temes las miradas de los desconocidos… Sabes que el riesgo es cada vez mayor, que no sólo lo corres tu sino también las personas que amas. En algunas oportunidades, incluso un atentado contra tu vida, parece no ser motivo suficiente para migrar.

Hay diferentes tipos de migraciones, los migrantes económicos son algunos de ellos, pero las víctimas del conflicto armado en Colombia se han visto obligadas a la migración interna y por supuesto, a la migración internacional.

Cualquiera que sea el motivo para salir de tu ciudad, que tu región, en tu país, del continente es difícil decidir que llevarás en la maleta. Haces y deshaces una y otra vez tu equipaje, sabes que sólo puede llevar algunas pertenencias, te niegas a dejar los recuerdos… No quieres decir a los seres queridos que partes, pero tampoco quieres huir sin un abrazo.

No sabes si podrás soportar el hambre, el cansancio, los obstáculos, pero conoces igualmente que te debes a ti mismo la felicidad. Migrar no es un acto de cobardía, como bien lo dice la exposición de Maloka, el museo interactivo para niños, niñas, adolescentes, jóvenes y por supuesto también para las madres y padres, institución que es amado a su exposición “Migrar, un acto de valor”.

El Museo Maloka, en Bogotá, presenta su nueva exposición, con la que, por medio de juegos, actividades interactivas, música y más, se invita a reflexionar sobre la migración, así como a cuestionar y prevenir comportamientos discriminatorios que se pueden generar en comunidades de acogida de esta población.

El viaje inicia empacando una maleta para recorrer un camino incierto que se hace difícil por el frío, el hambre, el cansancio y otros obstáculos, que enfrentan a diario miles de migrantes, incluidos los nacionales venezolanos, quienes dejan atrás sus lugares de residencia en busca de un lugar mejor.

Precisamente, con el fin de que los ciudadanos se pongan en los zapatos de aquellas personas que deciden migrar y conozcan de primera mano sus historias de travesía, Maloka, la Fundación Ford, la Alcaldía de Bogotá y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), con el apoyo financiero de la Oficina de Población, Refugiados y Migración (PRM) del Departamento de Estado de Estados Unidos y el Gobierno de Japón, ponen a disposición de los pequeños y grandes usuarios la exposición Migrar, un acto de valor.

Nos dice Adriana Correa, presidente ejecutiva de Maloka, que “la migración es una oportunidad para hablarle a nuestro público de una ciencia viva, en producción permanente y preocupada por interpretar lo que pasa en nuestro contexto; una ciencia que aporta en la construcción de rutas de convivencia, que invita a reflexionar sobre la indiferencia o los prejuicios que tenemos frente a los migrantes«.

Para la creación y puesta en escena de esta muestra, se utilizaron varias metodologías de diseño participativos. «Se convocó a la población migrante, expertos, público general, niños y académicos, con quienes se realizó una serie de foros y talleres, para tener en la exposición todas las voces y miradas sobre la migración».

Los/as/es visitantes de Migrar, un acto de valor, recorrerán un laberinto que contiene varios retos, los cuales les permitirán experimentar los desafíos a los que se enfrentan los migrantes. La muestra se divide, entonces, en tres zonas:

Travesía: desde las historias de ocho personas que decidieron migrar, contadas a través de interacciones multimedia, en esta zona se responderá a los interrogantes ¿por qué migramos? y ¿cuáles son los obstáculos en el camino?

Memoria: acá los asistentes descubrirán el porqué es necesaria la memoria para comprender la migración, para esto se demostrará que todos tenemos una historia de migración y cómo este fenómeno hace parte de la condición humana.

Encuentro: los visitantes comprenderán cómo nos enriquece la migración y se celebra la diversidad cultural. Finalmente, luego de vivir las experiencias de los migrantes, los visitantes reconocen que migrar, en verdad, es un gran acto de valor.

Nuestras Luchas: Reivindicaciones en el tiempo

En Colombia quienes luchan por sus derechos son amenazados/as/es de muerte, se les asesina, estigmatiza, no son héroes… Son el punto negro en el centro de la diana hacia quienes apuntan en nombre de salvaguardar el “bienestar” del Estado.

A pesar de la desestimación y la estigmatización histórica de la protesta social y su represión violenta por parte del Estado, las comunidades, las organizaciones populares y la sociedad civil no hemos parado de salir a las calles para exigir y luchar por nuestros derechos, luchas que se han mantenido a lo largo del tiempo, y que, aunque a veces puedan percibirse como procesos cíclicos pues muchas de las reivindicaciones parecieran repetirse, la lucha social ha sido el catalizador de cambios tangibles, de reivindicaciones y de la conquista de derechos y dignidades.

Precisamente son doce manifestaciones en Colombia sucedidas durante el último siglo, las 12 luchas que ha marcado nuestra historia y nuestro presente, según el Colectivo Marrano de Barro, cuyos miembros son Taira Rueda Cifuentes, Pablo Correa González y Mabel Novoa Chávez, las que merecen el “homenaje gráfico a sus protagonistas, a su ejemplo y a su fuerza, pues reivindicar las luchas sociales que se han dado a través del tiempo nos acerca a entender el poder de estas y cómo los derechos que actualmente ejercemos vienen de procesos organizativos del pasado, pues nadie nunca nos los ha regalado: esos derechos han sigo luchados y conquistados durante muchos años. Es una invitación a reflexionar y a aprender de las fuerzas organizativas del pasado para la conquista de derechos del futuro”.

En la exposición actual en la Sala de arte EnBajada se reivindica el cartel como un objeto artístico y político, propio del lenguaje de la calle y sus historias, del espacio público. En su trabajo los artistas recuperaron los diseños típicos de cada época, la tipografía, el color para hacer 12 maravillosas piezas que dan valor histórico a los carteles que nunca pudieron ser. Dan así gran importancia a este instrumento de comunicación popular y masiva, un instrumento que entiende el poder de la imagen y la expresión artística para la transmisión de ideas e ideales de cambio.

El Marrano de barro es un colectivo gráfico y audiovisual creado en el 2013, su producción aborda diferentes problemáticas sociales y políticas, enfocándose en la paz como un compromiso fundamental producen carteles para manifestaciones, jornadas de estampado serigráfico en espacios públicos, proyectos editoriales y crónica audiovisual en el acompañamiento a comunidades en sus procesos de resistencia y de construcción de memoria.

La exposición puede visitarse hasta este domingo y usted puede verla, frente a la Biblioteca Nacional, calle 24 # 5-75, 2ª planta en la Sala EnBajada, solicitando su visita a través del WhatsApp 3204373549.

Por supuesto en esta exhibición como en la de Maloka usted deberá cumplir todos los protocolos de bioseguridad propios de esta época de confinamiento debido a la Covid 19.

Para asistir y disfrutar de la exposición “Migrar, un acto de valor” del Centro Interactivo Maloka, es necesario que los visitantes se inscriban previamente a través de la página web. Así mismo, quienes decidan comprar las boletas por esta plataforma tendrán un 20 por ciento de descuento en las entradas. Para mayor información pueden consultar www.maloka.org