La juventud calienta motores

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El histórico festival se realizará del 12 al 15 de noviembre de 2021 en Santa Marta. Mientras la organización finiquita la logística y la estrategia de comunicaciones, diversos colectivos y parches se preparan para un evento que es antecedido por un estallido social

Yessica Arandia

El 2021 ha sido un año donde las experiencias de movilización para el país dejan expectativas y retos sobre todo para sectores como el juvenil, si entendemos su protagonismo en el estallido social que confrontó las reformas tributarias y laborales con exigencias que se convierten en verdaderas disputas que llaman a escenarios de participación y planeación para el movimiento juvenil colombiano.

El Festival Nacional de la Juventud, en su XII versión y que se realizará como evento central del 12 al 15 de noviembre de 2021 en la ciudad de Santa Marta, Magdalena, tiene el reto de ubicarse en medio de esta coyuntura política y de lograr recoger estas apuestas y sentires.

Metodología, logística y estrategia

El pasado 3 de octubre de 2021 se realizó el segundo Comité Nacional Preparatorio, CNP, del Festival. Contando con la participación de más de 60 representantes de las diversas delegaciones a nivel regional, logró definir la metodología, logística y estrategia de comunicaciones del proceso en su recta final. La redacción juvenil del semanario VOZ dialogó con algunos representantes de los territorios, donde el Festival se construye desde la diversidad y polifonía.

Desde la Comisión Metodológica, por ejemplo, se han definido dos aspectos sumamente importantes. Según nos cuenta Deisy Aparicio, “el primer aspecto tiene que ver con la agenda del XII Festival donde daremos apertura con un acto de lanzamiento político y cultural que esperamos se llene de arte y poesía, y estará nutrido por festivales temáticos que se realizarán en diversos lugares de Santa Marta, por la integración juvenil desde la música, el deporte y el trabajo comunitario”.

El segundo aspecto, resalta Deisy, tiene que ver con la construcción de un proceso libre de violencias machistas o violencias basadas en género: “El CNP aprobó un protocolo de prevención y atención que tiene como protagonistas las regiones, desde donde los procesos pedagógicos y formativos tienen el reto de transformar muchas prácticas de cara a la integración que tendremos”.

La fuerza del componente territorial

En este proceso se encuentran desarrollándose procesos regionales con características propias que muestran la diversidad de participación. Fernando Martínez, joven trabajador y estudiante del departamento de Sucre, quien además integra la Plataforma de Juventudes de Sincelejo, nos cuenta: “En este momento, hemos logrado generar un espacio en el que vuelven a confluir sectores de jóvenes que estuvieron en el paro nacional, estimamos que son unos 50 jóvenes y nos reuniremos próximamente para ajustar los temas de la delegación que saldrá para Santa Marta.

“Es importante decir que la totalidad de estos jóvenes estuvieron en las movilizaciones del estallido social, teniendo en cuenta que antes de 2021 el único que se movilizaba era la gente de Sincelejo, y estos jóvenes son de por lo menos cinco municipios que estuvieron activos en la digna rabia de este año. Son jóvenes que estuvieron en Primera Línea, en defensa de los derechos humanos, en actividades culturales y que, por ejemplo, hoy muchos son candidatos al Consejo Municipal de Juventud”.

En la ciudad de Ibagué se viene preparando la delegación con una particularidad, los procesos que la integran en su mayoría son procesos de mujeres jóvenes y feministas: “Nosotras estamos convencidas que el Festival debe visibilizar y tener como su centro la cuestión de género y de las mujeres cis y trans, nos proponemos entonces aportar en el protocolo de violencias de género y con talleres como autodefensa feminista, la danza como poder de resiliencia desde el Vogue también contando con las disidencias sexuales, entre otras.

“Hemos así propuesto el Festival púrpura que articule reivindicaciones y luchas con otras temáticas, esperamos que el festival nos una en una agenda feminista nacional, ya que el mes de noviembre, por ejemplo, es un mes importante para nosotras porque conmemoramos el día internacional de la memoria trans y el día internacional de la no violencia contra las mujeres”, nos comparte Julieta Moreno, de la Colectiva Lohana Berkins.

Agenda juvenil

Por su parte, María Camila Díaz, quien integra el Colectivo Periferia en movimiento de la ciudad de Pasto nos cuenta: “Desde Nariño se conformó el comité preparatorio amplio donde se están trabajando diez líneas: la objeción de consciencia al servicio militar obligatorio, criminalización de la vida juvenil, derechos humanos y protesta social, lucha ambiental con énfasis en agroecología y soberanía ambiental, fútbol y barrismo popular, feminismos y diversidad, incidencia juvenil en los barrios, educación, entre otros.

María Camila anota que en el proceso que se construye en la capital de Nariño, confluyen jóvenes de barras de fútbol, colectivos ambientalistas, casas culturales y artísticas, parches que trabajan con cinematografía desde la experiencia nariñense.

“Hemos logrado articular al Festival C9 que se desarrolla en algunas comunas de Pasto, y otros espacios de alrededor de cuatro municipios más del departamento. Desarrollaremos un Festival departamental del 15 al 18 de octubre en Nariño, y en Ipiales se proyecta realizar un festival junto con la celebración de la semana de la juventud del municipio, espacios donde se espera recoger la experiencia de todos estos procesos juveniles de acuerdo a las acciones de movilización y resistencia que se gestaron este año en el paro nacional, queremos que se refleje cómo en Nariño desarrollamos la construcción del territorio que soñamos como jóvenes”, comenta la dirigente juvenil.

Expectativas y convite

Desde las diversas regiones las expectativas en torno al XII Festival son fundamentalmente dos. Por un lado, recoger todos los sentires y rebeldías del anterior paro nacional de 2021, y por otro lado, que los esfuerzos y diversidad de los procesos juveniles a nivel regional y nacional reflejen transformaciones acertadas desde los ejercicios de consejos de juventud, plataformas juveniles, asambleas y demás escenarios hacia el momento de decisión electoral de 2022, aspecto que debe contar con la escucha, participación e incidencia de las y los jóvenes de Colombia, de manera imprescindible.

El convite es a que la mayoría de jóvenes de todos los territorios se vinculen en esta recta final hacia el encuentro nacional próximo: “Esperamos que se sigan uniendo más procesos juveniles, este Festival de festivales se hace desde la gestión, la autogestión y se nutre de las resistencias como se ha evidenciado en el último comité nacional preparatorio; queremos que con mucho ánimo sigamos amplificando la participación en las regiones y en las comisiones creadas”, la invitación en la voz de Leandra Becerra, también integrante de la Comisión Metodológica del XII Festival.