La democracia se conquista en las calles

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Jóvenes de la Primera Línea en el Monumento a Los Héroes en Bogotá, el pasado 15 de mayo. Foto Sophie Martínez.

El 28 de abril marca un hito en la historia de la protesta social en Colombia, identifica el inicio del paro nacional más extenso y con una rápida victoria parcial. Además, es tan justa la protesta y tan evidentes sus objetivos que las encuestas muestran que el 72% de la población la apoya. También se valora positivamente el papel que ha jugado la juventud (66% positivo) y la Minga Indígena (60%), y no aprueba el manejo que el presidente le ha dado al paro con un 81% de respuesta negativa (Encuesta Semana-CNC 2021).

Los resultados permiten inferir que las estrategias que ha aplicado el gobierno no han logrado, ni lograrán debilitar el paro. La maniobra de desprestigiar con la acusación por parte de la inteligencia militar de que el paro hace parte de un plan de las guerrillas colombianas y la injerencia extranjera; de que el narcotráfico ha financiado el desarrollo de las actividades de algunas organizaciones; el querer desconocer al Comité Nacional de Paro y desplegar la negociación por sectores, en lo cual algunos gobernantes regionales han jugado a prestarse al diálogo en los territorios, con el propósito de dividir las voces de protesta; la militarización y la represión violenta en las ciudades, han fracasado como instrumento de intimidación del pueblo movilizado.

Además, el tiro le ha salido por la culata: la juventud, hombres y mujeres, en lugar de acobardarse se han agigantado en valentía y decisión de lucha. Las torpezas del Gobierno son de tal naturaleza que, hasta el Gobierno de Estados Unidos, tradicional cómplice, ha expresado sus críticas a la represión violenta.

El gobierno esperaba que el movimiento de paro se redujera y, por el contrario, está creciendo en audiencia y apoyos, los sectores campesinos del Meta, Caquetá y el Catatumbo se han incorporado al paro. Es importante también señalar que el resultado de las movilizaciones ha conducido a un crecimiento del apoyo internacional que ha cuestionado la brutalidad sistemática de la Policía y las Fuerzas Armadas, los parlamentarios estadounidenses han solicitado a su Gobierno que congele el apoyo financiero al ejecutivo colombiano.

El balance del paro es altamente positivo, ha logrado  la derrota del proyecto de reforma tributaria que el Banco Mundial había impuesto, y junto con la renuncia del ministro Carrasquilla y su equipo, es un duro golpe al modelo estructural de la política del uribismo, el anuncio de educación superior gratuita para los estudiantes de universidades públicas de los estratos 1, 2 y 3, que si bien no recoge la esencia de la propuesta de matrícula cero, le impone a la agenda del gobierno la discusión sobre el derecho de la juventud a la educación gratuita y de calidad.

El paro sigue debido a que el gobierno no ha planteado soluciones reales a la crisis; la apertura del diálogo y la negociación con el Comité Nacional de Paro no se inició el 16 de mayo por la arrogancia y desdén del presidente con el movimiento, se mantiene la estrategia de subvalorar las peticiones populares y privilegiar las imposiciones de organismos como el Fondo Monetario Internacional y la OCDE que representan y defienden los intereses del capital financiero, y se desprecian las necesidades y derechos de los ciudadanos colombianos.

Se convoca la jornada de movilización para hoy miércoles 19 de mayo, en la cual temas como el rechazo a la propuesta de la reforma a la salud, que lesiona el derecho a la salud pública y de fondo representa la alianza del uribismo con Vargas Lleras, la derogatoria del decreto 1174 que representa la alianza del Consejo Gremial Nacional y el Grupo Empresarial Antioqueño, el sistema empresarial transnacional en Colombia con el gobierno, que se aprovechan de la inexistencia de un Código del Trabajo adecuado para impedir la excesiva explotación; el desmonte del Esmad, que es el instrumento para golpear en las ciudades a los movimientos de oposición, y la exigencia de garantías para la movilización hacen parte de la agenda de puntos del petitorio.

Debemos fortalecer el movimiento de paro que está en desarrollo, la ampliación de la participación en el Comité Nacional de Paro es necesaria, sobre la base de unas garantías mínimas fundamentales para el proceso de diálogo. Reagrupar al máximo en medio de la lucha, para consolidar la unidad y potenciar la acción. La vinculación de la juventud y sus propuestas para aumentar sus motivaciones y el máximo interés en las movilizaciones.

El éxito del paro crea las condiciones para ampliar los espacios democráticos y la politización y consolidación del movimiento con lo cual nos aproximamos a la construcción de una gran plataforma nacional programática de transformación social, económica que conduzca a la superación de la crisis. El diálogo puede ser una opción de triunfo, sin negar la posibilidad de otras salidas, si las condiciones lo permiten. Que la agenda la imponga la acción inteligente y decisiva. Con sensatez y valentía todo es posible. Unidad y claridad en la movilización garantizan el éxito.