José Obdulio se come la candela

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Diego Martínez, secretario ejecutivo del CPDH.

El senador uribista se retractó de una columna suya escrita en septiembre de 2010, en la cual arremetió contra Diego Martínez, secretario ejecutivo del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, y contra Gustavo Petro, Piedad Córdoba, Iván Cepeda y Carlos Lozano.

Diego Martínez, secretario ejecutivo del CPDH.
Diego Martínez, secretario ejecutivo del CPDH.

A pesar de la agresividad que siempre exhibe el senador uribista José Obdulio Gaviria, hace pocos días, en una audiencia de conciliación en la Corte Suprema de Justicia, se retractó de una columna suya escrita en El Tiempo en septiembre de 2010, en la cual arremetió contra Diego Martínez, secretario ejecutivo del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, y contra Gustavo Petro, Piedad Córdoba, Iván Cepeda y Carlos Lozano, a quienes tildó de ser militantes del PC3 clandestino de las FARC, a propósito del hallazgo en La Macarena (Meta) de un cementerio de fosas comunes de víctimas del conflicto, la mayoría de ellas asesinadas por el paramilitarismo y falsos positivos.

En una columna que tituló Alertas tempranas (I) descalificó el hallazgo macabro, que fue constatado por parlamentarios y sindicalistas del Reino Unido. Terminó echándose para atrás porque el abogado Diego Martínez le entabló una querella por calumnia e injuria, que llegó a la Corte Suprema de Justicia, juez natural de los congresistas. Ante la fuerza de la verdad de los acontecimientos, José Obdulio Gaviria, siempre arrogante, no tuvo alternativa distinta para evitar la condena que rectificar, pero como se dice: con el rabo entre las piernas.

Rectificación

Aquí el texto de la rectificación (las intercolumnas son de VOZ):

“Ante el Honorable Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, doctor Eugenio Fernández Carlier, se adelantó audiencia de conciliación entre el suscrito, como autor del artículo ‘Alertas tempranas’ (I), publicado en el periódico El Tiempo el 1 de septiembre del 2010, y el querellante, doctor Diego Martínez, secretario general del Comité Permanente de Derechos Humanos.

Oídas las consideraciones y analizados los argumentos del doctor Martínez, me comprometí a escribir y publicar en ‘El Tiempo’ una rectificación en los términos que siguen:

1. Contra lo afirmado por mí, el funcionamiento del cementerio de La Macarena (Meta) ha sido catalogado por expertos nacionales e internacionales como irregular, tal como fue denunciado por el doctor Diego Martínez y el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, quienes lo definieron como una fosa común, la más grande de Occidente.

2. La visita de eurodiputados y dirigentes norteamericanos al cementerio hizo que la Fiscalía General de la Nación iniciara investigaciones, actualmente en curso, por la comisión de ejecuciones extrajudiciales, denominadas públicamente como falsos positivos. Varios de esos cuerpos se encuentran inhumados en cementerios irregulares, como los del municipio de La Macarena. Hubo también una respuesta oficial del Gobierno de Colombia, tal como lo había exigido el querellante en declaración ante los medios. Al contrario de lo afirmado en mi artículo, en el expediente hay constancia de graves anomalías en el funcionamiento de dicho cementerio.

3. Las comunidades campesinas que participaron en esa audiencia del Congreso de la República no son milicianos ni colaboradores de grupos al margen de la ley; por el contrario, son víctimas que se congregaron en ese espacio para poner en conocimiento del Congreso presuntos hechos violatorios de los derechos humanos de los cuales fueron víctimas. Información de la que hay constancia en los archivos del Congreso de la República.

4. El esfuerzo y la mística del doctor Diego Martínez como secretario del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos y del Comité en su conjunto merecen el respeto, solidaridad y apoyo de los colombianos. Su propósito humanista fue descalificado en mi artículo y procedo, por lo tanto, a hacer pública rectificación.

José Obdulio Gaviria Vélez
Senador de la República de Colombia”.