Incremento al Salario Mínimo: la cifra es lo de menos…

0
168
La Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales está integrada por representantes de los empresarios, las centrales obreras y el Gobierno. Foto Ministerio del Trabajo

Instalada la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales que, entre otros temas, discutirá el incremento al Salario Mínimo

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

Desde hace meses se ha especulado sobre los puntos a reajustar en el Salario Mínimo Legal Vigente para 2023. Discusiones que se dan por ser la primera vez en décadas que un Gobierno ha manifestado su intención de proteger a los trabajadores, expresada también en las posturas de la ministra de Trabajo Gloria Inés Ramírez.

Luego de la instalación de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, el pasado 24 de octubre, quedó claro que este año la discusión será compleja y que para definir la cifra no solo se tendrán en cuenta la inflación y la productividad.

Es así que para Francisco Maltés, presidente de la CUT y uno de los voceros de las centrales obreras en la Comisión, en estas negociaciones es importante mantener el poder adquisitivo de los salarios y darle trámite a la agenda presentada por ellos el 8 de septiembre, compuesta por proyectos de ley y decretos presidenciales, ya que la Comisión no discute solamente salarios, sino la política laboral: “… y se instale la comisión que comience a estudiar la propuesta de Estatuto del Trabajo”.

Para la CUT es necesario mantener el poder adquisitivo de los salarios en 2023, por lo que se deben recuperar empresas como Ferticol y Monómeros, y revisar los precios de los alimentos, los servicios públicos y los medicamentos con el propósito de que disminuya su impacto en la canasta básica.

Temas a discutir

Un pronunciamiento en el mismo sentido había hecho la ministra de Trabajo cuando, en una discusión sobre el tema en un medio de comunicación, expresó que se podrían incluir medidas complementarias al incremento como “de pronto pensar, digo yo, en una congelación de la canasta básica”. Inmediatamente, fue tergiversada por periodistas y analistas del Establecimiento, quienes calificaron la medida como “peligrosa” y dijeron que se quería una “imposición” de precios que quebraría a las empresas y no permitía la libre competencia.

La convergencia de factores a discutir en la Comisión es tan grande que en su instalación se crearon las Subcomisiones de Reforma Laboral y Reforma Pensional, y se establecieron las Subcomisiones de Empleo y Empleabilidad, y de Análisis de decretos y convenios de la Organización Internacional del Trabajo, OIT.

Además, en la mesa hubo coincidencias entre trabajadores y empresarios en cuanto a la reactivación de las Subcomisiones de Productividad, Asuntos Internacionales, Género, Mesa de seguimiento al convenio 189 de la OIT, Formalización laboral rural, Sector público y Gestión Migratoria.

Luego de la reunión, el presidente de la CUT destacó que una gran diferencia con las anteriores mesas de concertación, es que en esta se discutirá la agenda laboral que le presentó el movimiento sindical al Gobierno.

Los puntos a incrementar

Desde la posesión del actual Gobierno, representantes de los gremios económicos mostraron su preocupación con la discusión del Mínimo. El director de Fedesarrollo Luis Fernando Mejía, aseguró en un medio de comunicación: “Si un Gobierno de derecha subió 10%, ahora con uno de izquierda podría subir 20 o 25%. Será una discusión muy difícil”. Agregó que el debate será más complejo si se tiene en cuenta la propuesta del Ministerio de Trabajo sobre las horas extras. “Será difícil porque llega además en el contexto de otras medidas que se estudian en el Congreso de volver al recargo nocturno desde las 6:00 p.m.”

Por su parte, Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, manifestó que para lograr concertar el Mínimo para 2023, se debe tener en cuenta la inflación que afecta a los hogares y el reto de generar empleo suficiente.

Quien se atrevió a dar una cifra fue el presidente de Fenalco Jaime Alberto Cabal, al comentar que el incremento podría ser de 12 o 13 %, con lo que el Mínimo quedaría apenas entre $1.120.000 y $1.130.000.

Por otra parte, el movimiento sindical ha manifestado que la cifra de los puntos a incrementar no es tan importante, si no se discuten otros temas en materia económica como la devaluación para que no suceda lo de 2022, que se aumentó el salario y al mes el reajuste ya estaba siendo devorado por la inflación.

“La disputa permanente entre el movimiento sindical y los empresarios es que los trabajadores tengan siempre mejores salarios y eso tiene varias fórmulas más allá de los puntos a subir. Puede haber subsidios, control de precios. A todo esto los empresarios se van a oponer con el argumento del libre mercado”, anotó el dirigente sindical Maltés.

El 5 de diciembre se instala la Mesa de Concertación del Salario y se inician sesiones el 6. El 9 se harán propuestas de incremento que se discutirán entre el 12 y el 15

El fantasma del hambre

Para el economista y analista, Mario Osorio, también será una negociación particular, porque entre otras cosas los empresarios saldrán con los mismos argumentos neoliberales, pero en el Gobierno hay una actitud distinta, relacionada con el significado y la importancia de los aumentos salariales.

“Los empresarios con las mismas tesis, apegados a una metodología para calcular la productividad y buscando que esa metodología sea aplicada, de forma que el salario mínimo se aumente en la inflación más un punto. Este año hay un Gobierno que no se come esa carreta neoliberal acerca de que alza de salarios se traduce en inflación y desempleo”, argumenta Osorio.

La complejidad del debate será mayor al tener en cuenta otros factores que median como la situación inflacionaria con tendencia a aumentar en 2023, el aumento del precio del dólar, el aumento de precios de los alimentos y de los insumos agropecuarios, que provocan una inflación de alimentos mucho mayor que la inflación total.

Ante lo anterior, el profesor Osorio indica que uno de los temas a solucionar es que la gente pueda alimentarse: “Hay que darle más para que pueda comer. El salario mínimo debe aumentarse de forma tal que la gente recupere su capacidad de compra, sobre todo de los productos básicos, los alimentos. Hay un problema donde el fantasma del hambre se asoma cada vez más y es un aspecto que se debe tener en cuenta en la discusión del mínimo”.

Inicia el debate

A los argumentos de los empresarios acerca de que un aumento alto del Salario implica mayor desempleo, baja inversión y cierre de empresas, el analista responde que realmente lo único que significa es una disminución de las ganancias.

No obstante, el asunto lleva a una discusión sobre una diferenciación entre pequeñas, medianas y grandes empresas, ya que hay empresarios que cuentan con nóminas de cinco a 25 trabajadores que podrían verse afectados por un salario alto, importaciones con un dólar alto e inflación. “Habría que caracterizarlas, clasificarlas, conocer sus perspectivas de mercado y tener medidas como subsidios a la nómina”, comenta Osorio.

Por ahora, las partes preparan sus argumentos para las discusiones, teniendo en cuenta la complejidad de factores técnicos, las dificultades económicas del momento y el compromiso del Gobierno en dar un giro en materia económica y laboral.