Incómodo visitante

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Jaime Cedano Roldán
@Cedano85

Feria del Libro de Madrid, feria del reencuentro tras la suspensión del año pasado, aforo limitado, pero ilusión de encontrarse con libros venidos del mundo entero, de América Latina y el Caribe, especialmente.

Feria número 80, edad de reposada madurez. En el parque El Retiro se encontrarán las letras y las voces de autores y autoras que presentarán, comentarán y firmarán sus obras. Una delicia. Pero hay una mancha. Un enemigo de la cultura, de los libros y de las letras. Un hombre que preside un gobierno corrupto y violento, Iván Duque. Presencia protocolaria solo por ser presidente del país invitado de honor. Lo suyo no son los libros.

Sus habilidades las mostró en su última visita a Madrid cabeceando un balón en el Bernabéu. Canta vallenatos con cierta soltura cuando la parranda está subida de copas y ánimos. No baila mal. Pero que sea éste Duque quien represente a Colombia en la Feria del Libro es una vergüenza, porque Colombia tiene mucho que mostrar en ella.

Duque estaría bien en su escenario natural, en una feria ganadera o de caballos de paso fino. Y además privó a Madrid de tener a lo mejor de las letras del país. “Solo traemos escritores neutrales” dijo el embajador. Es decir, escritores palaciegos y oficiosos. Censura a escritoras y escritores no gobiernistas. Faltó Alejandro Ordoñez, el quemador de libros. Pocas ilusiones tienen quienes organizan la feria y hasta el gobierno. Una visita incómoda. Jarta. Quienes deben estar expectantes son Isabel Ayuso y Pablo Casado. Son felices con sus homólogos ideológicos y académicos.

Esta visita generó una gran marcha de repudio. Es un presidente atrincherado en la corrupción, la violencia y la prepotencia dictatorial. Nunca como antes se había asesinado a tantos jóvenes en protestas sociales como en su gobierno. Un gobierno sin ninguna ética, rodeado de escándalos de corrupción. Miles de millones de dólares perdidos, embolatados, abudineados. Pero a Duque esto no le importa. Tienen en sus bolsillos a los organismos de justicia y de control, y maneja el Congreso a través de unas mayorías montadas a base de dinero, contratos y aberrantes prebendas. Si alguien quiere saber cómo es un gobierno descaradamente corrupto, mafioso y tramposo, que mire al gobierno de Duque y Uribe.

Tienen todas las de perder para las elecciones parlamentarias y presidenciales de 2022. Por ello están enfrascados en dos líneas de acción: robarse todo lo que puedan, desocupar la casa y la caja, como esos inquilinos que se van malamente y se llevan los grifos, los baños, las persianas, lo que puedan. Y una guerra sucia total, descarnada contra la oposición. Montajes judiciales, campañas de desprestigio a punta de calumnias en medios oficiosos ampliamente financiados por el poder, y amenazas de muerte, atentados.

Todo lo ilegal, lo sucio y lo mafioso lo están utilizando para intentar evitar ser derrotados.  Y también hay denuncias de que están montando un inmenso fraude. Este gobierno manejando los instrumentos de organización y control de unas elecciones, es algo parecido a una banda de gatos hambrientos y desalmados cuidando unos olorosos y exquisitos quesos.

Sí, efectivamente con excepción de las derechas, nadie en España está a gusto con el incómodo y vergonzante invitado.

“Donde estén los poetas

 y las letras

no te metas Iván,

no te metas».

Diría el poeta.