Hugo Chávez Frías a vuelo de mariposas amarillas

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Foto: Libertinus via photopin cc

El Golpe Fascista contra Venezuela. “Aquí está en juego la vida de la patria”: Hugo Chávez. Ediciones Plaza, La Habana, 2003. Segunda edición ampliada

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Nelson Lombana Silva

Tuvimos la feliz oportunidad de leer un compendio de discursos e intervenciones del comandante Hugo Chávez Frías durante los años de 2002-2003. Este selecto compendio traducido a varios idiomas, entre otros inglés, francés, portugués, italiano, alemán, ruso y árabe, intitulado “El golpe fascista contra Venezuela” con una frase célebre del comandante: “Aquí se está en juego la vida de la patria”, por Ediciones Plaza de La Habana (Cuba), devela de pies a cabeza el profundo compromiso revolucionario del comandante Chávez con su pueblo y sobre todo con la justicia social, a partir de la realidad propia del continente latinoamericano.

Llaman poderosamente la atención muchas cosas, entre otras el inquebrantable compromiso ético y revolucionario con el socialismo a lo latinoamericano, el formidable espíritu revolucionario para llevar al pueblo a romper sus cadenas y las argucias criminales de la oligarquía respaldada por los Estados Unidos en sus desesperados intentos por evitar lo inevitable: el tránsito del moribundo capitalismo con toda su putrefacción a la aurora esperanzadora del socialismo y del humanismo.

En esa brutal batalla llevada a todos los escenarios con la participación vergonzosa y miserable de los medios masivos de comunicación, que sería lo mínimo que se le podría decir ante su abierta y descarada participación a favor del opresor. Causa asco, vergüenza cómo la tecnología mediática se viene utilizando contra el pueblo y el proceso revolucionario que se viene dando en la hermana República Bolivariana de Venezuela y que el comandante fue víctima de primer orden e incluso, lo sigue siendo así se encuentre en el frío mausoleo.

La versión que se propaló en Colombia –por ejemplo– era que Chávez era un loco, un demente e irrespetuoso con los Estados Unidos. Nunca se habló nada de sus tesis, sus propuestas y sus sueños, cuando se supone que la noticia tiene dos caras y que es el deber ético y profesional del comunicador social o periodista presentar esas dos versiones para que el receptor libremente se haga su propio criterio. En Colombia se repitió esa mentira única hasta ser “cierta” y el común repetía maquinalmente no su criterio, sino el criterio de la oligarquía y el imperialismo presentado en los mass media.

De todas maneras, la verdad es invencible y ésta se impuso y se viene imponiendo contra viento y marea. A pesar del oscurantismo de la versión de los medios masivos, el pueblo hoy tiene una concepción distinta de este hermoso y heroico proceso del hermano pueblo patriota.

Llama poderosamente la validez del internacionalismo proletario. Son formidables y maravillosas las relaciones sinceras y fraternales entre los pueblos de Cuba y Venezuela, el respeto mutuo por la libre autodeterminación de los pueblos, la ayuda mutua y desinteresada; la impoluta amistad entre Fidel Castro y Hugo Chávez merece toda la admiración. Fue una relación franca, sincera y de cara a sus pueblos y a la comunidad internacional. Todo eso lo ocultan deliberadamente los medios masivos de comunicación, especialmente los “cuatro jinetes del Apocalipsis”, como llamaba Chávez a los canales de televisión venezolanos al alcance del terrorismo y la mentira contra el pueblo.

No se puede desconocer el carisma del comandante Chávez. La fuerza de sus ideas y su capacidad de convicción. Fue un líder mundial indiscutiblemente, un auténtico líder de millones y millones de seres humanos que luchan y sueñan con la justicia social en el mundo. “El pueblo no se traiciona, ¡con el pueblo se combate y se construye patria”, dijo[1. El Golpe Fascista contra Venezuela. “Aquí está en juego la vida de la patria”: Hugo Chávez. Ediciones Plaza, La Habana, 2003. Segunda edición ampliada. Página consultada 246.].

En estas brillantes intervenciones, fuera y dentro de su país, el comandante explica pedagógicamente los dos golpes de Estado de que había sido objeto la República Bolivariana de Venezuela hasta entonces. El fatídico golpe presentado el 16 de abril de 2002, siendo depuesto por 47 horas, y el segundo, la monstruosa huelga de la clase oligárquica de Pdvsa que amenazó con rendir el proceso revolucionario haciendo colapsar la economía nacional.

En desarrollo de la Constitución nacional, se vio precisado a botar de esta empresa a tres mil altos empleados que se consideraban intocables y que habían hecho de la empresa una especie de país con entera libertad para hacer y deshacer siempre en contra del pueblo humilde y a favor de la clase oligárquica.

No es una exageración del comandante Chávez cuando dijo que no estaba enfrentando una oposición consecuente, sino hordas fascistas. Se ve en la postura de los huelguistas oligárquicos. Impiden que los trabajadores laboren, arman mortales trampas para que las refinerías exploten, excitan al pueblo para que se rebele, dejan perder la comida, cierran almacenes, supermercados, escuelas y colegios privados. Toda esa infamia junta no les funcionó, porque el proceso revolucionario sigue avanzando ahora con el presidente Nicolás Maduro.

La revolución le dio identidad y sentido de pertenencia. “Venezuela no es ni será un país tutelado por nadie; Venezuela es, y será para siempre, un país libre y soberano, que se da sus propias leyes y soluciona sus propios problemas, su propio pueblo tiene sus mecanismos para solucionarlo”[2. Ibíd. Página consultada 182.].

Son documentos aleccionadores. Revolucionarios. Antiimperialistas y consecuentes con el socialismo latinoamericano. Rescata las raíces ancestrales con qué fuerza: Bolívar, Simón Rodríguez, Martí, etc. Son documentos que colocan en evidencia su profunda convicción en el pueblo, en el proceso revolucionario y en el papel que puede jugar este país en el área latinoamericana y mundial.

Al final del texto hay una interesante declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, en la cual este país caribeño le sale al paso contundentemente a la sarta de mentiras y calumnias de los medios masivos de comunicación. Explica con claridad las relaciones de los dos países en condiciones de sincero respeto mutuo a la libre autodeterminación de los pueblos.

Dichos medios decían que Chávez le estaba regalando el petróleo a Cuba y prácticamente desde esta isla se gobernaba al pueblo patriota. Semejantes mentiras e infamias, repetidas mil y más veces, terminaba el alienado receptor creyendo y repitiendo maquinalmente. Cuba demuestra con cifras la realidad y lo que realmente significa el internacionalismo proletario.

Es un texto exquisito de fácil lectura que nos ayuda a comprender la realidad de América Latina hoy, en proceso de revolución y de cambios estructurales, en aras de romper el cordón umbilical del imperialismo norteamericano. Asistimos, sin lugar a dudas, a la segunda y definitiva independencia. Vamos a hacer realidad el sueño del libertador Simón Bolívar, el sueño de ver una Patria Grande, sin el imperialismo norteamericano.

Un texto de esta naturaleza nos ayuda a comprender la dinámica de la lucha. A clarificar quién es el enemigo de clase y lo tenaz de la lucha de clases. No es condecorando a los pícaros como se hacen los cambios en Colombia, es condecorando a los luchadores por la paz con justicia social y el socialismo. Ni una sola zalema al enemigo de clase, todo un desprecio. Solidaridad con los luchadores consecuentes, encuéntrense donde se encuentre. Eso nos enseña este libro y mucho más.