¿Hay condiciones para regresar a clases?

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Aspecto de la Institución Educativa Sagrada Familia en Apía, Risaralda

La Asociación Nacional de Estudiantes de Secundaria, ANDES, exige presupuesto, infraestructura y condiciones dignas para volver a las aulas de clase

Yessica Arandia

Luego de un año y cinco meses de medidas gubernamentales por el covid-19 que, entre otras cosas, no solo fueron insuficientes para contrarrestar las 124 mil muertes y los casi cinco millones de econtagios, sino que fundamentalmente no garantizaron el derecho a una vida digna en medio de un escenario donde el desempleo y el hambre fueron protagonistas en el país, se ha planteado de manera reiterativa y, si se quiere, poco rigurosa, la necesidad del regreso a clases presenciales para estudiantes de primaria y secundaria.

La pretensión del Gobierno nacional ha sido rechazada inicialmente por el magisterio y ahora por el estudiantado de secundaria. ¿Por qué la comunidad educativa insiste en que no existen garantías para un retorno a las aulas de clase?

Medidas que no contemplan la realidad

Colombia ha sido uno de los últimos países latinoamericanos en oficializar el regreso a clases presenciales. Pese a los múltiples debates que se han dado en los sectores afectados, la Directiva No. 05 de 2021 del Ministerio Educación Nacional, MEN, adopta la Resolución 777 de 2021 del Ministerio de Salud y Protección Social (sobre medidas de bioseguridad para las actividades económicas, sociales y del Estado) que orienta la inminente presencialidad.

Así las cosas, el panorama del regreso a clases presenciales, que lleva casi dos meses de ejecución, es difuso en términos prácticos, pues es evidente que padres y madres de familia desconfían en las medidas adoptadas por el MEN, mientras que en los últimos días estudiantes de secundaria han emprendido acciones de movilización para exigir mayores garantías.

Según la directiva del MEN, las instituciones educativas deben tomar las medidas necesarias para garantizar protocolos de bioseguridad como el distanciamiento de un metro, procesos de desinfección y reglas de atención en caso de contagios por covid-19. Para las instituciones educativas cuyo aforo no permite cumplir en distanciamiento de un metro se deberá aplicar un plan de alternancia.

Considerando que la mayoría de las instituciones educativas públicas concentran por salón de clase entre 35 a 45 estudiantes, lo anterior representa un reto para superar la virtualidad que, entre otras cosas, ha evidenciado que las y los estudiantes del país no tienen las condiciones de acceso a internet y a las tecnologías de la información adecuadas, mientras las pocas medidas aplicadas no han garantizado mejorar esta situación.

La secundaria se pronuncia

La redacción juvenil del semanario VOZ dialogó con dos estudiantes que integran la Asociación Colombiana de Estudiantes de Secundaria, ANDES, con el fin de recoger sus percepciones y exigencias sobre la problemática: Melany Rodríguez, personera de la Institución Educativa ‘Niño Jesús de Praga’ en Ibagué y Andrés Jurado de la secretaría técnica de la ANDES en Risaralda.

Según Andrés, “el regreso a clases que ha empezado el modelo de alternancia desde julio de 2021, se contradice con las condiciones que tienen muchos de los colegios públicos, donde tienen condiciones mínimas o nulas en términos de infraestructura, sobre todo en los colegios rurales; en los municipios risaraldenses de Apía, Balboa, Santuario y Pueblo Rico hay instituciones educativas en condiciones paupérrimas, con salones que se encuentran cerrados porque la humedad y grietas de las paredes dan la apariencia de que se van a derrumbar.

“En Apía por ejemplo, las y los estudiantes del colegio rural están viendo clases fuera de la sede principal porque en serio parece que se va a caer y la obra de infraestructura que orientó la Secretaría de Educación lleva ya un año de retraso.”

Por su parte, Melany afirma que “en Ibagué se está violando el derecho de la calidad de educación. En el retorno a clases estamos viendo materias solo dos veces a la semana por la implementación del modelo de alternancia en algunas instituciones educativas, donde además, el modelo de virtualidad y alternancia no ha garantizado el acceso a internet, quienes se quedan en sus casas siguen representando este problema, hay colegios donde no se están cumpliendo las medidas de bioseguridad”.

La estudiante de secundaria denuncia que no se dan los kits de bioseguridad, no hay infraestructura de lavado de manos y desinfección. “Es por ello que en algunas instituciones como el Niño Jesús de Praga y la IE San Simón, hemos realizado plantones junto con padres y madres de familia. Sobre todo, porque no estamos de acuerdo en volver a clases de manera hacinada, entendemos que en la virtualidad también hay un modelo deficiente de educación y queremos regresar a las aulas presenciales, pero no bajo estas condiciones”, recalca la personera secundarista.

Melany Rodríguez, ANDES Tolima

Exigencias y organización

“La ANDES en Risaralda se ha dado a la tarea de recoger fotos y vídeos con los cuales se espera presentar una solicitud directa a la Secretaría de Educación y al MEN para exigir que ese abandono de más de un año por la pandemia hoy resulta un obstáculo grande para retornar a la presencialidad. Hemos realizado asambleas de estudiantes en algunos municipios, consolidando la consigna ‘Contra la virtualidad exigimos condiciones y garantías para la presencialidad’. En Pereira y en Dosquebradas hemos salido a las calles para dar un debate político a partir de un pliego departamental de exigencias que se está elaborando”, cuenta Andrés.

De igual forma, están denunciando que hoy no solo hay dificultades con plantas docentes incompletas, sino también precariedad laboral con el personal de aseo que tiene sobrecarga pues no se ha pensado en una contratación adecuada para garantizar la desinfección. Además, hay personal atendiendo más de una sede o trabajando el triple llenando constantemente tanques de agua durante toda la jornada porque no hay una infraestructura mínima sanitaria y de lavado de manos.

“Como estudiantes agremiados, no hemos visto una voluntad de diálogo y de gestión por parte de los entes responsables, pero seguimos organizándonos y preparando las exigencias aquí y a nivel nacional”, argumenta el líder estudiantil risaraldense.

Andrés Jurado, ANDES Risaralda

Condiciones dignas

Melany relata que, “como ANDES Tolima también estamos empezando a dialogar con personeras y personeros de otros colegios para hacer un barrido que permita conocer las condiciones del regreso a clases presenciales. Hasta el momento el panorama no es muy alentador. Estamos permanentemente mirando medidas para exigir mejores condiciones.

“Si bien la pandemia ha agudizado problemáticas puntuales, es importante anotar que la mayoría de estas dificultades, hoy en evidencia, estaban a la orden del día en la educación primaria y secundaria, que se puede resumir como un abandono en lo público y una educación sin calidad”, puntualiza la líder estudiantil.

A nivel nacional, la ANDES ha estado exigiendo y denunciando de diversas maneras que los territorios requieren presupuesto, infraestructura y no solamente directivas en el aire que no representan una garantía para clases presenciales en condiciones verdaderamente dignas.