Medidas regresivas llevan al SENA a la privatización

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Aprendices del SENA en manifestación por presupuesto para la entidad. Foto archivo.

Sindesena denuncia que se busca utilizar a esta institución de formación laboral para ampliar la oferta de mano de obra calificada a bajo costo en beneficio de los empresarios, quienes buscan reducir impuestos

Redacción Laboral

“El mismo Linkedln el año pasado sacó una bolsa de empleo para la contratación de instructores, en los que ofrecían que se trabajara desde casa, pero al ver los salarios eran de millón doscientos o millón quinientos. Ellos cogen los recursos del SENA y contratan planta de personal por debajo de lo que realmente cuesta. Así se terceriza y se deslaboralizan sus funciones. También se demuestra cómo las cabezas del SENA están en función de liquidar a la institución”, explica Juan Pablo Montero, dirigente de Sindesena, al ejemplificar sobre las medidas que se están tomando para que esa sea privatizada paulatinamente.

Y es que justamente es ese el señalamiento que hace esta organización sindical contra el Gobierno nacional y contra la dirección de la entidad, que buscan de manera paulatina, afectar al Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, desfinanciándolo para favorecer a privados, entregar sus funciones a terceros y ponerlo a competir con entidades privadas, incluso universidades.

Todo lo hacen con el pretexto de su modernización y de la preparación para la cuarta revolución industrial. Pero, “por ejemplo, Alemania invierte cerca de 14 billones de dólares para ciencia y tecnología 4G. Colombia apenas es un comprador y operario de esas tecnologías y ya quiere vender la idea de que estamos en la cuarta revolución industrial, y que es el SENA el que está llamado a eso. Además, el presupuesto de esta institución no supera los cuatro billones de pesos”, advierte Juan Pablo.

Al hacer la comparación con el país europeo, el líder de Sindesena se refiere a que aquí solo es ponerle un rótulo a una institución que no tiene esas capacidades ni recursos, es un sofisma que pretende esconder la digitalización y virtualización para privatizarla o tercerizar funciones. Con la cuarta revolución industrial se hace referencia a la expansión de una fase que integra avances tecnológicos digitales, físicos y biológicos.

Sin economía naranja

No solo es lo anterior, también se denuncia una desfinanciación de la institución porque el presupuesto para 2020 era de más de cuatro billones y apenas llegó a 3,9, más una deuda histórica que tiene el Estado con el SENA desde hace más de cinco años, por cuatro billones.

Acerca de la modernización, Montero comenta que desde la dirección de la institución han venido planteando la política de retos y oportunidades, que se traduce en la virtualización de la institución en función de empatar la tecnología 4G con la economía naranja, política gubernamental que no ha iniciado.

“El inconveniente es que el país tiene otros problemas como la desindustrialización, que se vive desde los años 90 cuando esta le aportaba el 18% al Producto Interno Bruto, PIB, y en 2019 solo le aportó el nueve”, dice el dirigente de Sindesena.

Aprovechando la pandemia, la bancada del Gobierno en el Congreso de la República ha adelantado un proyecto de ley que plantea la organización de la formación del trabajo, con el objetivo de que otras instituciones de carácter privado técnicas, tecnológicas, e inclusive universidades, la ofrezcan como lo hace el SENA.

“El argumento del Centro Democrático es que en Colombia hay muchos profesionales y que están ocupando los trabajos que deben ocupar técnicos y tecnólogos. Eso es una recomendación de la OCDE que dice que hay que ampliar la formación para el trabajo para obtener técnicos, operarios y fomentar el empleo joven”, argumenta Montero.

Con esta propuesta, el SENA no sería suficiente por lo que se requeriría de otras instituciones, puesto que no alcanza su actual oferta y se abre la posibilidad para el negocio.

Pasos hacia la privatización

Por otra parte, desde el Establecimiento se trata de ampliar el contrato de aprendizaje para universitarios, al igual que aplica a los aprendices del SENA en el que se paga el 75% del salario mínimo. Es un apoyo de sostenimiento, mas no un salario.

“Ellos lo que buscan es cómo flexibilizar el trabajo. También reducirán salarios porque lo que hacen es camuflar la propuesta de ley de primer empleo, y dicen que hasta los 30 años pueden los jóvenes acceder. Con eso evaden cargas prestacionales y de ley”, anota Juan Pablo.

El otro tema que se aprueba en el Congreso es la ley de emprendimiento, que con la lógica neoliberal y ante la incapacidad de ofrecer empleo, habla de que cada trabajador puede ser su mismo patrón, su mismo jefe. Esta se suma a la propuesta de la economía naranja en la que el SENA serviría como institución por la que se impulsaría, aunque no haya despegado.

Además, están las Unidades Vocacionales de Aprendizaje en Empresa, UVAE, aprobadas por decreto para que las mismas empresas capaciten a sus trabajadores con la utilización de las plataformas y le experiencia del SENA.

“El problema de las UVAE es que el empresario va a decir que, si él los forma no debe pagar parafiscales o financiación al SENA, por lo contrario, dirá que le den presupuesto para formar a sus trabajadores. Entonces, lo que está de fondo es aumentar la mano de obra calificada, a bajo costo, y la desfinanciación de la entidad”, anota Juan Pablo, quien también señala que no habrá un decreto que acabe a la institución de manera definitiva, sino que de forma paulatina se hará con decretos y medidas que lo irán diezmando.

“Modernización”

En el mismo sentido, el SENA también firmó convenios con grandes plataformas de internet como Amazon, Linkedln, Microsoft, Google y Telefónica Movistar para virtualizar la gran mayoría de la formación. Sin embargo, Sindesena alega que la formación es de carácter práctico y que no puede ser reemplazada por el contacto directo con los instructores, en los ambientes adecuados, en los que no se deshumanizan las relaciones con los aprendices.

Por su parte, el sindicato demanda el regreso a clases presenciales en alternancia por la cantidad de presencialidad que exige la formación para el trabajo, y para poder presionar y oponerse a las medidas que se adelantan desde el Gobierno nacional y la dirección de la entidad.

Por lo anterior, respaldan la exigencia de la renta básica por las posibilidades que le ofrece a los aprendices y a los menos favorecidos, además, se oponen a la reforma tributaria y preparan una movilización para el 28 de abril y un cese de actividades en la entidad.

Asimismo, presentarán un pliego en conjunto con los otros sindicatos con temas como la formalización del trabajo, la estabilidad laboral, los temporales y la preservación de conquistas laborales que les quieren arrebatar.

El SENA es una entidad que forma a más de un millón de aprendices en todo el país, para lo cual cuenta con alrededor de 50 mil instructores, de los cuales solo 10 mil son de planta.

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