“FARC sí ha cumplido, el Estado no”

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La Comisión de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas componente FARC es un escenario constituido por firmantes del Acuerdo de Paz donde a partir de una forma asociativa atienden casos de desaparición forzada

La Comisión de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas en su componente FARC pasa a ser corporación. VOZ habló con el politólogo Jhon León sobre la implementación del Acuerdo de Paz, los nuevos retos de la instancia y las proyecciones

Mónica Andrea Miranda Forero
@Emedemoni_

¿Qué es la Comisión de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas componente FARC?

-Es un escenario constituido por firmantes del Acuerdo de Paz donde exguerrilleros y exguerrilleras en el marco del proceso de reincorporación, configuran una forma asociativa para dar respuestas a casos de desaparición y pelear por la dignificación de este fenómeno.

¿Cómo buscar gente en un país donde todos los días desaparecen personas?

-De alguna manera es algo a lo que ya nos anticipábamos tras la puesta en funcionamiento de este gobierno. Ese era uno de los temores que teníamos porque al gobierno que le tocaba empezar con la implementación del Acuerdo ganó prometiendo torpedear este hito histórico; esto significan muchas cosas, entre otras, que no se han cumplido las “garantías de no repetición”.

Se necesitaba que el Gobierno cumpliera de manera seria con el Acuerdo, no para desaparecer el fenómeno de la desaparición, pero sí por lo menos empezar a dar los primeros pasos en términos de no repetición, y para eso aún estamos lejos, pues justamente hace un año seguían desapareciendo jóvenes que participaban en las movilizaciones sociales como mecanismo utilizado por parte de la fuerza pública y de sectores paraestatales para amedrentar las protestas alimentadas por de la ausencia real del Estado.

En cifras

¿Qué ha aportado la Comisión a la búsqueda de la paz y la verdad?

-Yo creo que es uno de los procesos más organizados en términos del cumplimiento del Acuerdo de Paz, esto honrando a las víctimas por la memoria, la paz y la justicia, posibilitando avanzar hacia la reparación y no repetición. Este es uno de tantos que, entre otras cosas por su carácter humanitario, refleja de entrada la posibilidad reparadora con el fin de dar un esclarecimiento de la verdad frente a casos que han sucedido.

Yo creo que este ejercicio, que se ha venido haciendo durante los últimos cinco años en materia de documentar casos, acompañar la búsqueda y esclarecer lo ocurrido, ha venido produciendo varios aspectos como una reflexión al interior de los firmantes porque al menos esta comisión, que la componen 100 personas, casi 98 están buscando a un familiar.

¿Cuál es el balance que hacen del trabajo hecho?

-Esta comisión no se crea como una sanción, ni mucho menos, sino como una muestra del cumplimiento por parte de las FARC. Si hacemos una comparación, nosotros vamos mucho más adelante porque el Estado no ha entregado ni uno, lo que en pocas palabras quiere decir que FARC sí ha cumplido, el Estado no.

Hasta el momento se han mostrado 684 formatos en 11 entregas, que visibilizan 564 desaparecidos en 83 lugares de ubicación, de los cuales 579 han sido procesados. Los lugares más afectados han sido Meta, Caquetá, Tolima, Antioquia y Guaviare de los cuales son 117 mujeres, 461 hombres, 40 indígenas, 14 afrodescendientes, 83 posibles inhumaciones, 32 lugares de disposición de cementerios, 48 fosas, un entierro en superficie, 166 civiles y 406 combatientes. Esto quiere decir que los firmantes del acuerdo de paz sí han cumplido con su parte y ahí sigue existiendo una deuda por parte del Estado.

300 pistas menos

Los 300 excombatientes asesinados también significan 300 personas menos que pudiesen tener información sobre personas que se encuentran desaparecidas, es decir, menos pistas para el objetivo. Hoy en día hay territorios donde los excombatientes no pueden estar y en la búsqueda el tiempo es el enemigo; mientras más pasa, menos probabilidad hay de recopilar la información que existe al respecto de estas personas.

Jhon León

¿Cómo ha sido el trabajo en red con las personas civiles de los territorios?

-Las comunidades han sido testigos principales porque hay personas en proceso de reincorporación que tuvieron que salir de los territorios, entonces en esos sitios donde hay colectivos, pues las personas alrededor son quienes han logrado crear una ruta donde se pueden tramitar los casos. A diferencia de antes, el hecho de que hoy exista una comisión en distintos puntos del país ha logrado abrir puertas a que se cree un trabajo en red donde las personas puedan llegar a preguntar por sus desaparecidos.

Hay regiones del país donde aún no se puede denunciar ni acudir a instancias institucionales y de alguna manera, este equipo es un puente entre la comunidad y las instituciones con el fin de poner de presente sus casos. En algunas zonas donde se está desarrollando la reincorporación, quienes apoyan son familiares de excombatientes, entonces todo este tipo de información se va poniendo sobre el escenario con el fin de avanzar en distintos casos.

De Comisión a Corporación

¿Qué significa que ahora sean una corporación?

-Van a darse varios cambios en el sentido de organizar mejor el trabajo y de blindar este para avanzar en la reincorporación. La Comisión está compuesta por personas que decidieron apoyar y destinar parte de su tiempo sin incentivo más que el de contribuir a la verdad y a lo acordado. Como persona jurídica podemos tener un cuerpo organizativo que permita operativizar decisiones, ejecutar presupuestos y participar de convocatorias para formarse más y acceder a diferentes espacios. Son garantías de seguridad incluso en cuanto al nombre sobre todo frente a las comisiones internacionales.

Los retos más grandes para la ahora Corporación dependen de las elecciones presidenciales. Con otros cuatro años de continuismo, el reto principal sería existir y sobrevivir en un panorama donde siguen siendo perseguidos y donde existen cifras alarmantes en cuanto al recrudecimiento de la violencia.

Mientras que en un gobierno progresista, los retos son distintos como formalizar procesos internos para sistematizar la información, tecnificar el equipo y las herramientas, garantizar la continuidad de la Corporación para mantenerse en el tiempo y buscar financiación con el fin de continuar averiguando sobre las personas desaparecidas.

De individualidad a colectividad

¿Qué es reencuentros?

-Es una propuesta de nombre para el cambio que se le va a hacer a la Comisión. Reencuentros normalmente se ve como que un familiar se (re) encuentra con un ser desaparecido; pero también es reencontrarse entre quienes se reincorporaron para buscar personas desaparecidas. Una de las cosas más negativas del Acuerdo de Paz es que se fragmentó la reincorporación y cada quien tomó su camino, entonces Reencuentros llega también para que entre excamaradas se reencuentren aun después de creerse muertos, y se unan para mantener el espíritu colectivo y busquen a las personas desaparecidas.

¿El fenómeno de la desaparición va a desaparecer en Colombia?

-No, lastimosamente. El Acuerdo de Paz es limitado al respecto, hay que reconocerlo. Falta mucho en términos de garantizar esa máxima de sacar la violencia de la disputa política. En segundo lugar, porque hay una ausencia en garantizar que efectivamente la desaparición sea prescrita dentro de sus prácticas institucionales.

Una de las exigencias que viene haciendo el movimiento social, que ha venido reivindicando la persecución a la desaparición, es que justamente todos los tratados en este caso, como el de las Naciones Unidas, tienen absoluta vigencia en la búsqueda que se está haciendo en Colombia.

Entrevista completa en www.semanariovoz.com