Expectativas de la reactivación

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La reactivación de la economía no se refleja en creación de puestos de trabajo. El rebusque aumenta. Foto Iván Posada

El proceso de reactivación económica se lleva a cabo de forma contradictoria. Un porcentaje importante de la micro y pequeña empresa quebró. Una buena parte del comercio minorista está en riesgo. No existe una política definida para recuperar el empleo y el PIB crece por cuenta de la sobreexplotación de quienes lograron conservar sus trabajos

Iván Posada P.

Pasados los meses más críticos de la pandemia, pero aún con la expectativa de un cuarto pico, la mayoría de países han reactivado las actividades económicas y sociales y marchan hacia una relativa recuperación. A octubre de este año la Organización Mundial de la Salud, OMS reporta 4,9 millones de fallecimientos, otras fuentes hablan de 6 – 8 millones de muertes. La gran mayoría de las actividades tanto económicas (industria y servicios) como comunitarias y sociales (presencialidad en colegios y universidades) se han venido restableciendo paulatinamente.

A la fecha se han aplicado cerca de 6.500 millones de vacunas, hecho que ha contribuido a frenar la expansión de la pandemia y a crear las condiciones seguras para que la población retorne a sus actividades laborales, educativas, etc. Se estima que de cada cuatro países que quedaron en cuarentena desde el punto de visto productivo, tres ya han alcanzado los indicadores económico prepandemia.

Contexto interno

A agosto de este año cerca 169.603 mipymes han cancelado su matrícula mercantil, sobre todo en los sectores de comercio y servicios, (Rosemary Quintero, Acopi). Lo anterior deja entrever que las medidas del gobierno para conservar los empleos dentro del pequeño y mediano empresariado fueron insignificantes en recursos y además tardías, sobre todo porque el apoyo para los salarios se direccionó hacia las grandes empresas, en tanto se pusieron toda clase de trabas burocráticas para las empresas con nóminas pequeñas de 10 o menos empleados. Lo anterior se ve reflejado en el indicador de desempleo que para agosto de este año era de 12,3 por ciento (Dane).

Los pequeños comerciantes

Fenalco, la Federación Nacional de Comerciantes, advierte que cerca de 11.000 pequeños negocios o tiendas están en riesgo de cerrar a causa de la pandemia, además porque no hay medidas de alivio en cuanto al pago de impuestos distritales y nacionales. El pequeño y mediano comercio no ha recuperado el nivel de ventas anterior porque los ingresos de la población se redujeron, incluso los asalariados perdieron parte de su remuneración.

La capacidad adquisitiva de las capas populares de la población se redujo al mínimo por lo que se puede decir que estas actividades están a media marcha porque la demanda de bienes y servicios disminuyó en la misma medida que se redujeron los ingresos. Los niveles de empleo, desempleo e inflación así lo corroboran de acuerdo al siguiente cuadro.

Tabla 1

Mercado laboral 2019-2021

2019 2020 2021*
Ocupados (millones) 16,8 18 20,9
Desempleados (millones) 1,6 4,6 3,5
Tasade desempleo(%) 10,7 20,2 14,3

Fuente: Dane, Gran Encuesta Integrada de Hogares, GEIH

*A junio de 2021

Como lo indica la tabla 1, el empleo se ha recuperado en parte a cuenta del sector que, al quedar cesante, encontró en las actividades por cuenta propia un salvavidas para asegurarse un ingreso temporal. Los datos de Fenalco, Acopi y el Dane arriba mencionados corroboran lo anterior.

En cuanto a la afectación del empleo entre mujeres y hombres, la tabla 2 visualiza como la pandemia impactó en mayor medida a las primeras, aparte de la ya tradicional discriminación en salarios y otros aspectos por parte del empresariado colombiano.

Tabla 2

Tasa de desempleo según sexo

Junio-agosto (2019- 2021)

Fuente: DANE – GEIH

La juventud, la más golpeada

En el periodo de mayo de 2020 a julio de 2021, la Gran Encuesta Integrada de Hogares realizada por el Dane, muestra que del total de la población joven de Colombia -entre 14 y 28 años- casi el 27 por ciento ni estudiaba ni estaba ocupado formalmente, esto es, 3 millones trescientos mil jóvenes en plena edad productiva, tienen su proyecto de vida truncado, con un futuro incierto. El reflejo de esta situación se evidenció en las recientes movilizaciones de la juventud colombiana el pasado 28 de abril a lo largo y ancho del país.

La crisis social y económica acumulada de varias décadas atrás hizo presencia en las calles de variadas formas. La generación joven está cuestionando no solo a un gobierno o a un presidente, es la política pública y el actual modelo socioeconómico que no responde a las necesidades del momento histórico del país.

La suma de estos factores se vio materializada en el comportamiento del PIB en estos tres últimos años. En 2019 creció 3,3 por ciento con respecto a 2018; en 2020 experimentó un brusco descenso a -6,8 como resultado de la paralización de la mayoría de las activades de la industria, el comercio y parcialmente los servicios y su respectivo impacto en cierres definitivos y temporales de las micro, pequeñas y medianas empresas, pérdida de empleos, disminución de los salarios, y por ende, aumento de la informalidad de por sí ya alta en el país desde varios años atrás.

El paro decretado por las centrales obreras el 28 de abril pasado y que fue apoyado por las organizaciones sociales y por la juventud, fue la respuesta frente a la pasividad e intolerancia gubernamentales para enfrentar la crisis.

El empleo no se recupera

A junio de 2021 el PIB reaccionó positivamente con un crecimiento de 8,8 por ciento, resultado de la reactivación limitada de la mayoría de los diversos sectores como el comercio, transporte, restaurantes y hoteles; la industria manufacturera, que aportó 2,1 puntos porcentuales a la variación anual (Dane, octubre 2021). Con base en lo anterior se calcula que el PIB para 2021 finalice con un crecimiento entre 6 y 8 por ciento.

No obstante, este relativo crecimiento del PIB poco se refleja en la recuperación de los puestos de trabajo perdidos durante la pandemia. La generación de empleo avanza mas lentamente con respecto a lo que crece el PIB. El Dane estima que hace falta rescatar 1,2 millones de empleos para volver a los niveles de ocupación de 2019, cuando la tasa de desempleo marcaba 10,5 por ciento.

Una explicación a este fenómeno es que el empresariado reactivó la producción sin aumentar puestos de trabajo, en la práctica esto quiere decir que los trabajadores que conservaron sus puestos, están desempeñando las labores de los despedidos mas las propias. El volumen de horas trabajadas en julio de este año aumentó 35,9 por ciento con relación al mismo mes del año pasado, mientras que la población ocupada sólo creció 16,2 por ciento, o sea, una brecha de 19,7 puntos porcentuales, lo que confirma esta explicación. (Dane 2021).

Presupuesto 2022

El Presupuesto General de la Nación, PGN, aprobado para el 2022 en días pasados en nada contribuye a resolver la situación de inequidad en la redistribución de la riqueza, ni la desigualdad social y económica, ni la implementación de los acuerdos de paz (en términos de recursos económicos), ni cerrar la brecha entre el campo y la ciudad y mucho menos a superar el atraso en ciencia y tecnología, premisas para el desarrollo y el crecimiento.

De los 350,4 billones aprobados, Defensa y policía se llevan una tajada importante del 12 por ciento, mientras que las asignaciones para la paz; agricultura y desarrollo rural; ambiente y desarrollo sostenible; ciencia tecnología e innovación rayan en la pobreza franciscana. Estos cuatro renglones sumados solo alcanzan el 13 por ciento del total del presupuesto, o sea, en promedio 3,25 por ciento para cada uno, que comparado con el de defensa y policía, es irrisorio. En las próximas ediciones de VOZ se harán comentarios más de fondo sobre este tema.